Con «Batman: Gotham a luz de gas«, de Brian Augustyn y Mike Mignola, DC Comics inauguró en 1989 una forma novedosa de encarar a sus personajes. Un par de años después, en 1991, esa filosofía cristalizó en el sello Elseworlds, conocido en España como Otrosmundos, que sirvió a la editorial para agrupar bajo una misma etiqueta las historias ambientadas fuera de la continuidad oficial. Así, «Batman: Gotham a luz de gas» fue considerada, retrospectivamente, la primera obra de Elseworlds y a partir de entonces siempre se reeditó con ese logotipo.

En una Tierra postapocalíptica invadida por monstruos, la batalla entre el bien y el mal terminó hace mucho tiempo, y el mal ganó. Se dice que solo un héroe ronda los restos humeantes, aquel que blande la mística llama verde que podría devolver la luz a un mundo oscuro: Green Lantern. Pero lleva años desaparecido, y con cada noche que pasa, las crueles maquinaciones de la reina bruja Demona y su horda de criaturas infernales amenazan con devorar la aislada isla de Nueva Inglaterra.

Es un hecho indiscutible que pocas ideas han resultado tan fértiles para DC Comics como el concepto de los universos alternativos. Mucho antes de que la palabra «multiverso» se popularizara en la cultura popular, la editorial ya exploraba realidades paralelas capaces de reinterpretar a sus héroes más emblemáticos desde perspectivas radicalmente distintas. Del sello Elseworlds surgirían obras fundamentales como «Kingdom Come«, «Superman: Hijo Rojo» o «JLA: El Clavo«. Todas compartían una misma premisa: un buen universo alternativo no consiste únicamente en cambiar uniformes o escenarios, sino en preguntarse cómo serían estos personajes si hubieran nacido bajo circunstancias completamente distintas. Un ejercicio de reinterpretación.

«Green Lantern Dark«, la miniserie de siete entregas escrita por Tate Brombal y dibujada por Werther Dell’Edera, recoge esta premisa para llevarla hasta un terreno donde el horror se impone al universo de los superhéroes. Lo hace, además, recuperando una idea procedente del olvidado universo Tangent de finales de los noventa, aunque el resultado funciona de manera completamente autónoma respecto a aquel. Más que un cómic de «Green Lantern«, estamos ante una fantasía oscura con ecos de terror postapocalíptico, donde los elementos clásicos del personaje del anillo de poder verde apenas sirven como punto de partida y poco más.

Porque aquí, en el mundo de «Green Lantern Dark«, la guerra entre el bien y el mal ya terminó. Y perdieron los buenos. La humanidad sobrevive a duras penas entre ciudades en ruinas, zombies devoracerebros y una oscuridad que parece haberse adueñado literalmente del mundo. La esperanza adopta la forma de una misteriosa Linterna Verde, Rina Mori, una figura casi legendaria cuyo poder ya no procede de un anillo de poder capaz de dar forma a constructos de luz sólida, moldeados por la fuerza de voluntad de su portador, sino de una llama verde de naturaleza mágica. El anillo deja paso a una iconografía cercana a la brujería, los conjuros y los cuentos populares. El tono recuerda más al género de terror que al cómic de superhéroes tradicional. De hecho, la amenaza principal de la historia la constituyen los zombies de toda la vida: un ejército de no muertos liderado por una versión monstruosa de Solomon Grundy que convierte el escenario en una pesadilla.

En «Green Lantern Dark» seguiremos el periplo de Rina Mori, una mujer marcada por el trauma, la culpa y la pérdida de la fe en sí misma, reacia a asumir el papel de heroína, que terminará acompañada por Lunette, una niña optimista cuya valentía la obligará a enfrentarse de nuevo a su destino. Juntas recorren una Nueva Inglaterra devastada, combatiendo amenazas como el ejército de no muertos de Solomon Grundy, criaturas sobrenaturales que secuestran niños y los ejércitos de la bruja Demona, cuyo poder aumenta alimentándose del sufrimiento humano.

Ese cambio de paradigma resulta fundamental para comprender la propuesta de «Green Lantern Dark«. Tate Brombal no pretende construir otro relato sobre el cuerpo de los Green Lantern, sino una historia de supervivencia donde la luz representa el último refugio frente a una oscuridad omnipresente. La protagonista es una versión de Green Lantern, pero el papel podría ser para cualquier otro personaje que sea capaz de asumir el papel de un faro de esperanza para la humanidad. La sensación constante de la miniserie es que los pocos hombres y mujeres que siguen vivos se limitan a sobrevivir un día más en un mundo que ya ha sido derrotado. En ese sentido, resulta inevitable establecer paralelismos con «Nocterra«, la serie creada por Scott Snyder y Tony S. Daniel. Ambas obras parten de una premisa similar: un planeta engullido por la oscuridad donde la luz se convierte en un recurso vital para la supervivencia, la constante búsqueda de refugios seguros en un paisaje devastado, y una humanidad luchando contra monstruos nacidos de las sombras.

Esa atmósfera opresiva encuentra un aliado perfecto en el dibujo de Werther Dell’Edera. Quien conozca su trabajo en «Hay algo matando niños«, la aclamada serie de cómics de terror sobrenatural escrita por James Tynion IV, reconocerá inmediatamente ese trazo vivo, expresivo y lleno de texturas. Sus personajes aparecen consumidos por las sombras, mientras que los escenarios transmiten una permanente sensación de decadencia, como tragados y regurgitados por una criatura de oscuridad. Giovanna Niro, responsable del color, acentúa todavía más esa impresión mediante una paleta dominada por negros, grises, verdes oscuros y destellos de luz fosforescente que parecen abrirse paso con enorme dificultad entre las tinieblas. El resultado visual se aleja deliberadamente del brillo, la luz y la atmósfera cósmica asociada históricamente a los cómics de «Green Lantern» para abrazar una estética que bebe tanto de los cuentos góticos como del terror, la fantasía oscura y el folclore sobrenatural.

También sorprende comprobar hasta qué punto los personajes clásicos de DC, los pocos que llegan a aparecer o ser mencionados, quedan reducidos aquí a presencias casi irreconocibles. Batman sobrevive únicamente como un eco deformado por la tragedia, un espíritu errante y maldito. No estamos ante simples iconos reinterpretados, sino ante un mundo donde esos iconos han sido devorados por el apocalipsis. El protagonismo recae en nuevos personajes y en versiones profundamente alteradas de figuras conocidas, reforzando la sensación de que este universo pertenece a una realidad completamente distinta.

En resumen, «Green Lantern Dark» es un Elseworld distinto de los habituales pues no pretende redefinir el canon ni ofrecer una versión alternativa de los grandes superhéroes de DC Comics: un Superman soviético, un Batman steampunk, una Wonder Woman de brillante armadura,… Y ese es uno de sus grandes aciertos. Mientras existan autores capaces de formular nuevas preguntas sobre personajes que creíamos conocer de memoria, seguirán apareciendo obras como esta, que se sumergen en territorios inexplorados y ofrecen al lector un soplo de aire fresco.

Green Lantern Dark
Autores: Tate Brombal y Werther Dell’Edera
Fecha de publicación: Abril de 2026
Edición original: Green Lantern Dark 1-7
ISBN: 9791370135744
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 272
Precio: 33,00 euros