En 1989, «Gotham a luz de gas» inauguró una forma sorprendente de hacer cómics en DC. Aquel relato de Brian Augustyn y Mike Mignola no solo trasladaba al Hombre Murciélago a la Gotham victoriana de finales del siglo XIX, sino que abría la puerta a una nueva manera de entender los personajes de DC Comics fuera de la continuidad oficial. Años después, aquella idea cristalizaría en el sello Elseworlds, el espacio donde los héroes de la editorial podían reinventarse sin las ataduras del cánon. Más de tres décadas después, Andy Diggle y Leandro Fernández retomaron ese universo con «Gotham a luz de gas: La era de Krypton«, una secuela que ampliaba el escenario mucho más allá de las calles de Gotham. Ahora, «Gotham a luz de gas: Una liga por la justicia» culmina esa expansión convirtiendo lo que nació como una brillante ucronía protagonizada por Batman en todo un universo alternativo de DC.

La continuación de Gotham a Luz de Gas. Tras La era de Krypton, te presentamos a una Liga de la Justicia de una lejana edad dorada. Quizás Batman, Superman y un pelotón de extraños nuevos héroes puedan encargarse de Lex Luthor y su robot Metallo, impulsado por la kryptonita, pero necesitarán un amplio poder de ataque para enfrentarse a su nuevo aliado, el General Zod. Y algo maneja sus hilos, oculto tras el velo de nuestra realidad…

«Gotham a luz de gas: Una liga por la justicia» continúa la historia allí donde la dejó de «Gotham a luz de gas: La era de Krypton«: el descubrimiento de tecnología extraterrestre y la irrupción de nuevos seres extraordinarios han alterado para siempre el equilibrio de este siglo XIX dominado por el vapor y la electricidad. Cuando Lex Luthor aparece en Smallville pilotando un gigantesco robot gigante alimentado por vapor (y kryptonita), los superhéroes comprenden que ya no basta con actuar en solitario y que deberán unir fuerzas. Frente a la amenaza del General Zod será necesario reunir a los mayores héroes de esta realidad victoriana. Pero, como ocurre en toda buena aventura pulp, pronto descubrirán que ambos no son más que peones de una amenaza infinitamente mayor.

La gran novedad de «Gotham a luz de gas: Una liga por la justicia» reside en esa reinterpretación de la Liga de la Justicia que nos propone Andy Diggle y que da título a la miniserie. Si el cómic original de 1989 funcionaba como una historia detectivesca con ecos del terror gótico, aquí el foco se desplaza hacia la construcción de un auténtico universo compartido. Como en el Universo DC original el protagonismo recae en una peculiar Trinidad formada por un Bruce Wayne convertido en vigilante victoriano, un Clark Kent como una especie de cowboy del Midwest americano con los poderes del Superman clásico y una Diana que conserva la esencia mítica de la Mujer Maravilla, adaptada a este mundo steampunk.

A ellos se unen otras reinterpretaciones especialmente inspiradas. El Detective Marciano aparece convertido en un superviviente marcado por el genocidio de su pueblo; Alan Scott y Green Arrow confluyen en una curiosa amalgama que combina el imaginario del arquero con los poderes de Linterna Verde, Adam Strange, Talia al Ghul, Harley Quinn, Lois Lane, John Constantine (tan cabrón como siempre), la Cazadora (lucha de gatas con Talia por el corazón del murciélago), Cyborg o un Flash en formato ‘hijo del rayo’, continúan desempeñando papeles fundamentales dentro de una narración que parece disfrutar recuperando personajes clásicos para reinventarlos desde una óptica completamente distinta. El general Zod, el villano de la función, se nos presenta con una interpretación mucho más cercana al conquistador despiadado que popularizó Zack Snyder que al militar autoritario de «Superman II» mientras que Lex Luthor parece una versión formal del doctor Arliss Loveless de Kenneth Branagh en «Wild wild west«. Esa capacidad para reinterpretar iconos conocidos sin traicionar su esencia sigue siendo uno de los grandes atractivos de la serie en la que se ha convertido «Gotham a luz de gas«.

El guionista británico Andy Diggle demuestra haber entendido perfectamente cuál era el potencial de este escenario. Si «Gotham a luz de gas: La era de Krypton» ampliaba el mapa geográfico del universo de la Gotham de vapor hacia otros territorios, «Gotham a luz de gas: Una liga por la justicia» ensancha definitivamente sus límites y la aventura viaja desde las grandes llanuras norteamericanas hasta el Ártico, pasando por ciudades industriales, civilizaciones perdidas y antiguos secretos relacionados con Krypton, en una historia que oscila entre el western, el gótico victoriano, la aventura pulp y la ciencia ficción más clásica.

Quizá sea precisamente ahí donde aparece también su principal limitación y nuestra mayor queja. Cuanto más crece este universo, más se aleja de aquello que convirtió a «Gotham a luz de gas» en una obra tan especial. La historia concebida por Brian Augustyn y Mike Mignola poseía una singularidad irrepetible: era un relato contenido y elegante, con una atmósfera única, donde Batman se enfrentaba a Jack el Destripador en una Gotham City dominada por el miedo, la superstición y la oscuridad. La nueva trilogía («Gotham a luz de gas», «La era de Krypton» y «Una liga por la justicia») apuesta por un espectáculo demasiado ambicioso, donde la amenaza adquiere dimensiones monumentales y termina rozando incluso lo cósmico. Es una evolución lógica, pero también supone sacrificar parte de la identidad contenida, casi íntima, que definía aquella primera obra de 1989. Quizá la propuesta de Andy Diggle no tenga la fuerza de aquel clásico maravilloso que lo empezó todo, ni la capacidad para sorprender que tuvo el primer encuentro entre Batman y Jack el Destripador, pero sí demuestra que todavía quedan muchas historias por contar bajo la tenue luz de las farolas de gas.

En el apartado gráfico, Leandro Fernández vuelve a ofrecer un trabajo sobresaliente. Su dibujo continúa siendo uno de los grandes pilares de la colección. La suciedad de las ciudades industriales, las máquinas de vapor, los laboratorios imposibles, los paisajes helados o los uniformes victorianos poseen una personalidad visual extraordinaria, reforzada por el magnífico color de Matt Hollingsworth. Todo respira una estética donde el gótico convive con el steampunk y donde cada personaje parece pertenecer de forma natural a esta realidad alternativa.

Con todo, uno de los mayores aciertos de «Gotham a luz de gas: Una liga por la justicia» reside precisamente en su capacidad para seguir ampliando un escenario que durante décadas parecía reducido a una única e inolvidable historia. Andy Diggle y Leandro Fernández han conseguido aquí construir una continuidad donde conviven la ambientación victoriana, el pulp y los superhéroes sin perder nunca la personalidad que distingue a esta franquicia del resto de los Elseworlds de DC Comics. Cada nueva versión de un héroe o de un villano aporta matices diferentes y contribuye a reforzar la sensación de encontrarnos ante un universo vivo, coherente y con identidad propia.

Gotham a luz de gas: Una liga por la justicia
Autores: Andy Diggle, Rob Williams, Leandro Fernández
Fecha de publicación: Mayo de 2026
Edición original: Batman: Gotham by Gaslight – A League for Justice 1-6
ISBN: 9791370137311
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 224
Precio: 27,50 euros