A principios de este siglo, la editorial DC Comics encargó la serie mensual del Hombre Murciélago a dos de las figuras más destacadas del género como el guionista Jeph Loeb y el dibujante Jim Lee. Durante un año los dos autores ofrecieron a los lectores un arco argumental donde un misterioso personaje llamado Silencio acosaba a Batman con la ayuda de algunos de los villanos y aliados más habituales del Caballero Oscuro que fueron desfilando, uno tras otro, por las páginas de la serie, desde el número 608 hasta el número 619. Un éxito rotundo, un ‘blockbuster’ del mundo del cómic que ha merecido varias reediciones.
 
 
image1Killer Croc ha raptado a un niño, pero el dinero del rescate ha desaparecido. Lo que puede parecer un caso más del Caballero Oscuro se convierte en una trampa mortal en la que se verán involucrados los principales enemigos del héroe de Gotham City… y también uno nuevo llamado Silencio que está dispuesto a todo con tal de destruirlo.
 
“Batman: Silencio” (“Batman: Hush”) es un arco argumental de doce entregas que se publicó entre los números 608 y 619 de la colección regular de Batman, entre diciembre del 2002 y septiembre del 2003, y que ECC Ediciones ha reeditado en su colección “Grandes autores de Batman” en un formato de lujo, en cartoné. La editorial norteamericana DC Comics eligió esta obra como alfombra roja para el regreso del dibujante e ilustrador más influyente en las ultimas décadas, ese es Jim Lee, autor de origen coreano que vive y ejerce en Estados Unidos (“Batman y Superman”, “All-Star Batman & Robin”, “La Patrulla-X”, “WildC.A.T.S.”,…) que, como es público y notorio, tiene tanta habilidad con los lápices como falta de destreza para construir historias, así como una notable e irritante incapacidad para cumplir con los plazos de entrega de los encargos. Por esa razón le pusieron un escudero de la talla de Jeph Loeb, un guionista con oficio que había firmado varias historias memorables del Hombre Murciélago con el dibujante Tim Sale, como por ejemplo “El largo Halloween” y “Victoria oscura”. Curiosamente, dibujante y guionista, disponen de una legión de seguidores acérrimos,… y también de detractores irredentos. Los elogios y las críticas a sus trabajos, a su estilo o a sus propuestas, se pueden encontrar por igual en toda la red, y con “Batman: Silencio” sucede lo mismo.
 
“Batman: Silencio” es un blockbuster. Partiendo de esta premisa, la del concepto ‘blockbuster’ que hace referencia a la producción cinematográfica de entretenimiento comercialmente exitosa sin pretensiones más profundas, “Batman: Silencio” es puro espectáculo, fuegos artificiales y efectos especiales, pero no es más que una caja vacía envuelta en papel de regalo brillante. Más efectista que efectiva, es una obra muy recomendable para pasar el rato, un entretenimiento garantizado con un guión simplón y un dibujo espectacular. Sí, dibujo espectacular. Jim Lee puede tener muchos defectos, el de la impuntualidad y el ego hinchado son los más conocidos, pero su despliegue de talento en “Batman: Silencio” es de los que hacen época. Cada una de sus páginas es una demostración de habilidad que deja en calzoncillos el resto de los dibujantes de cómics de superhéroes (con excepción del maestro Alan Davis, por supuesto). Mal que le pese a mi compañero Vic, que siempre que puede nos recuerda que no soporta a Jim Lee y lo que le ha hecho al género. Desde su irrupción en “X-Men”, el impacto de Jim Lee en el género se puede seguir hasta la actualidad, y su rastro se puede encontrar en el cambio en la estructura de página, la pulverización de la viñeta clásica, el detallismo absoluto, las figuras perfectas de hombres y mujeres, la submisión del guión a la espectacularidad del dibujo… Y “Batman: Silencio” es un puñetazo del coreano nacionalizado sobre la mesa tras el periplo por Image y Wildstorm para regresar con todos los argumentos al Olimpo del género. Con la correspondiente aportación del entintador Scott Williams y el colorista Alex Sinclair, por supuesto.
 
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La historia de “Batman: Silencio” tiene una sinopsis bien sencilla: un villano llamado Silencio acosa desde las sombras al Hombre Murciélago, y levanta a su alrededor una elaborada trampa en la que se vera´n involucrados los principales enemigos del he´roe de Gotham City, desde Killer Croc hasta Hiedra Venenosa, pasando por el Joker, Harley Quinn, Ra’s al Ghul o el Espantapájaros, entre muchos otros. Todos ellos son los peones de un juego mortal en el que la venganza de Silencio es el objetivo final, un plato que se toma siempre frío y con las manos, pero que en el lado opuesto del tablero el Hombre Murciélago contará con poderosos aliados como el Hombre de Acero, Catwoman, Robin o Nightwing. Pero el guión es, como hemos comentado antes, un trabajo tan mecánico y falto de alma que parece un encargo, con una marcha larga puesta y dejando que la inercia lo haga todo. La identidad del villano es previsible, sus motivos para desear la caída del Hombre Murciélago son poco convincentes, los fantasmas de su pasado son accesorios sin mucha lógica, y la aparición de los némesis y los aliados del héroe son solo añadidos que sirven para dar relleno al pastel, simples aderezos, condimentos para dar color y realzar el sabor y restan profundidad a la trama de Loeb… pero todo ello queda olvidado bajo el deslumbrante trabajo de Jim Lee. La arriesgada composición de las páginas, las espectaculares splash pages, los detallados fondos de escena, las páginas con flashbacks en tinta aguada,… todo es espectáculo en Jim Lee. Mención aparte merece un elemento secundario, casi accidental, que quizás es la aportación más relevante de Jeph Loeb en toda la obra: la consumación de una relación ambigua y siempre complicada, una constante y larga tensio´n sexual no resuelta, de un Batman confundido y desorientado con una Catwoman más sensual que nunca, entre Bruce Wayne y Selina Kyle, entre los dos enmascarados y los dos corazones solitarios y atormentados. 
 
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Esta aventura es una oda a Batman, con el objetivo prioritario de devolverlo al primer puesto de la lista de ventas norteamericano, una historia construida para recuperar el prestigio del héroe creado por Bob Kane y Bill Finger para el número 27 de la revista “Detective Comics” de la editorial National Publications en mayo del año 1939. Y es también una oda al dibujante Jim Lee, con un guión al servicio del dibujante, para mayor lucimiento de su innegable talento. Él es el motivo princpal para comprar “Grandes autores de Batman: Jeph Loeb y Jim Lee. Silencio”.
Para finalizar es preciso señalar que no hemos de olvidar que esta obra es del año 2002, tres años antes del “Batman Begins” de Christopher Nolan y el guionista David S. Goyer que dotó al personaje de una profundidad y un realismo inéditos hasta aquel momento fuera del mundo del cómic. Era una época gris para este icono de los cómics de superhéroes de DC Comics, las ventas no estaban a la altura del mito, de manera que el éxito de “Batman: Silencio” de Jeph Loeb y Jim Lee, al margen de sus evidentes carencias, fue un soplo de aire fresco para la editorial, devolvió a la serie regular de Batman a la lista las más vendidas, y una de las razones para que Warner Bros. apostara con firmeza por un reboot cinematográfico del personaje. 
 
Grandes autores de Batman: Jeph Loeb y Jim Lee. Silencio
Guión: Jeph Loeb
Dibujo: Jim Lee
Edición original: Batman núms. 608 a 619 (USA)
Fecha de publicación: Febrero de 2015
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 312
Precio: 25 euros