Gamish es un libro en el que el autor nos lleva de la mano de la historia de los videojuegos, pero no sólo eso, sino más bien del origen del juego en sí, y del entretenimiento. “Gamish. Una Historia Gráfica de los Videojuegos” se disfruta con una habilidad inusitada a la hora de entretener al lector desde su primera página hasta la última. Donde la desidia no ha lugar en ningún momento.

GamishFicha técnica

  • Título: Gamish – Una Historia Gráfica de los Videojuegos
  • Autor: Edward Ross
  • Precio: 18,90€
  • Nº páginas: 208
  • Editorial: Reservoir Books
  • Año: 2022

El autor de Gamish. Una Historia Gráfica de los Videojuegos, Edward Ross, ya sorprendió a muchos con su anterior obra titulada “Filmish”. Un recorrido sobre el mundo del cine donde mostraba sus dos pasiones; la del celuloide y la de las viñetas, ya que hablamos de un autor todoterreno que realiza este libro combinando su labor de guionista e ilustrador, a la par que divulgador, con una forma sencilla e instructiva a la hora de plasmar sus ideas al lector. Aquí nos encontramos con otro contacto suyo con el mundo del entretenimiento. Ni más ni menos que el mundo de los videojuegos.

Edward Ross se persona en la historia que nos quiere contar como el narrador de todo ello, podemos ver como Ross se dibuja con una falta capilar notable, unas enormes gafas y esa barba de “cuatro días” que hace que tengamos esa especie de amigo que nos lleva por la historia de este mundo pixelado. Pero eso sí, el inicio del libro no nos sitúa en el momento en el que aparecieron los primeros videojuegos, máquinas recreativas, ordenadores o consolas, sino que va más allá, algo que es de agradecer por no tirar a lo fácil como suelen ser en estos casos.

Así que Edward Ross comienza su relato con un escueto prólogo de una página donde nos sitúa en el año 1981 y lo que fue su primer contacto con el mundo de los videojuegos. Todo ello con la traducción de Montse Meneses Vilar. Para seguir a continuación con un viaje en el tiempo a los comienzos de la especie humana. Donde abre con dos frases tan importantes y que da qué pensar como la de ¿Dónde empezó el juego? Quizá haya estado siempre con nosotros”. Y de ahí en adelante comienza… ¡GAMISH!.

Ross va demostrando, a través de infinidad de información, que el “juego” servía ampliamente ya no sólo como entretenimiento para el ser humano, sino también como ejercicio mental y, a veces, física. Fuese para estar en forma para cazar o para asuntos de Estado conforme avanzaban los tiempos. Todo ello de una forma muy rudimentaria, por supuesto, pero que asentaba las bases de lo que poco a poco se iría desarrollando en un futuro.

Con un estilo de dibujo limpio y nada recargado nos mostrará momentos y personajes icónicos, dejando claro que estamos ante un repaso, exhaustivo en cierta manera, de lo que el mundo de los videojuegos puede ocupar en la historia. Sea su avance técnico como las innumerables polémicas que fueron surgiendo en determinados momentos. Todo ello para un clímax final donde Ross deja claro que el ser humano, con sus virtudes y sus defectos es algo tan especial que ninguna máquina podrá superarnos en ciertos ámbitos. Lo cual nos hace albergar cierta esperanza en nosotros, todo sea dicho.

Gamish acaba convirtiéndose en una oda a lo que es el entretenimiento en su versión juego, sea la actual, la que tenemos entre nosotros desde hace ya décadas, o la más antigua. Todo ello con un mimo muy especial que se desprende de cada una de sus páginas. Acabando la historia, pero al mismo tiempo obsequiándonos con no pocas páginas (casi veinte) de notas explicativas donde la información se hace si cabe más interesante. Obvio es por mi parte la recomendación de la obra de Edward Ross, como he dejado patente en esta reseña. Así que, si podéis haceros con “Gamish”, no os arrepentiréis en absoluto.