Tan sólo queda un volumen para que Bill Willingham y Mark Buckingham den carpetazo a Fábulas y, por lo que vemos en este número, es posible que su intención sea la de cargarse a todos los personajes… No lo sé, pero la intriga me mata. ¡Que ECC saque YA el siguiente volumen!

Fábulas 21: Felices para siempre

Edición original: Fables núms. 138 a 144 USA
Guión: Bill Willingham
Dibujo: Mark Buckingham, Steve Leialoha, Eric Shanover, Tony Akins, Russ Braun
Tinta: Andrew Pepoy, Steve Leialoha
Color: Lee Loughridge
Formato: Libro rústica, 152 págs. color.
14,5 €

Nueva York sufre una salvaje oleada de asesinatos provocada por una bestia que podría ser Feroz renacido. Esta posibilidad fuerza a las fábulas a salir de su retiro e intervenir de forma abierta en los asuntos mundanos. Pero la captura del lobo no será tarea fácil, como tampoco lo será descubrir quién se esconde tras su resurrección. Al mismo tiempo, otra amenaza planea sobre el reino de las fábulas. Se trata de las tensiones crecientes entre los partidarios de Blanca Nieves y los de Rosa Roja. ¿Serán capaces de dejar su rivalidad a un lado e impedir una guerra que parece inminente?

En el anterior volumen, Camelot, vimos cómo Rosa Roja emprendía la creación de una nueva Camelot y yo me volví a ilusionar con una serie que afronta sus últimos números antes del cierre. Naturalmente Bill Willingham sabe hacia dónde quiere llevar la serie y yo estaba dispuesto a seguirle el juego… pero lo que hacía que nos las prometiésemos muy felices en el anterior volumen en este se torna bilis, y es que nos toca despedirnos de unos cuantos personajes que tienen una muerte ciertamente horrible de la que no os hablaré, porque son muertes duras y tristes y por quién se vuelve contra Villa Fábula para ejecutarlos. No me lo esperaba y la verdad es que me dejó tocado leer estas páginas. 

Tras dos alegres números de interludio (precedidos por una nueva demostración de que el Adversario no es de fiar, ni nunca lo será) Willingham se pone serio y Mark Buckingham nos sigue demostrando porqué esta es su serie (el trabajo de Steve Leialoha deja un tanto que desear en esos dos números de relleno, aunque tal vez sea culpa del entintador..) y que nadie maneja a los personajes como lo hace él.

Tengo el problema de que no quiero avanzaros demasiado sobre la trama ya que, bueno, quedan 6 números para que se acabe Fábulas (un final que desconozco y que prefiero seguir desconociendo) y después de un viaje tan largo lo mejor es que nadie os destripe nada.

Me parece interesante cómo se están situando las piezas en el tablero, no tengo claro que el enfrentamiento entre Blanca y Rosa vaya a seguir las líneas previstas (principalmente porque otros actores parecen dispuestos a sumarse al conflicto) y estoy bastante intrigado por lo que va a suceder con cierta figura protagonista de la serie, lo que ya veo es que Willingham no tiene previsto un “y vivieron felices”, por mucho que sea el título de este penúltimo volumen, principalmente porque hay varios personajes que no podrán comer nada, nunca más.

Lo cierto es que la lectura de este volumen resulta muuuy agridulce, tras terminarlo no puedes evitar la sensación de que la historia se acaba… y de que no nos va a gustar el final. No sé lo que sucederá, no quiero saberlo hasta que tenga el tebeo en mis manos, pero ahora mismo, tras acabar este volumen, me da rabia por dónde están yendo las cosas y por las bajas que están causando. No sabría deciros si Willingham y Buckingham tienen algún as en la manga o si pretenden ofrecernos un final triste, no lo sé, pero preocupa ver hacia dónde van los tiros.

Finalmente os diré que la edición de ECC es tan buena como acostumbra, superada tan sólo por la propia edición de lujo de esta serie.

En definitiva, no sé lo que va a suceder, ahora mismo las cosas pintan muy mal para las fábulas, pero quién sabe qué sucederá en ese último volumen… lo único que sé seguro es que no pienso perdérmelo.