linea_separadora

A menudo nos hemos quejado amargamente de las traducciones de los títulos que se estrenaban en nuestro país, que en demasiadas ocasiones no tenían nada que ver con su título original. Chapuceros, inútiles, irrespetuosos, los responsables de estas decisiones trabajaban para las distribuidoras que, ante el dilema de mantener el título original o cambiarlo por una versión más comercial, se decantaban por la segunda opción y daban rienda suelta a su originalidad. Sus decisiones, en la mayor parte de los casos, fueron ridículas y provocaron casos hilarantes e indignantes, y a algunos clásicos me remito: “Sonrisas y Lágrimas” para “The sound of music“, “La semilla del diablo” para “Rosemary’s baby“, “Con la muerte en los talones” para “North by northwest” o “Con faldas y a lo loco” para “Some like it hot“, por poner algunos ejemplos.

Esta moda de traducir títulos tuvo su momento álgido a finales de los años ochenta y principios de los noventa, y una de las que se lleva la palma es “Este muerto está muy vivo“, rebautizada por un becario a partir del título original “Weekend at Bernie’s” cuya traducción literal sería algo así como “Fin de semana con Bernie“. Esta película, pese a su título, es una divertidísima comedia protagonizada por Andrew McCarthy, Jonathan Silverman, Catherine Mary Stewart y Terry Kiser, dirigida por Ted Kotcheff, que nos contaba como Larry Wilson y Richard Parker, dos jóvenes empleados modélicos de una compañía de seguros, con mucha iniciativa y ganas de prosperar, han descubierto un plan secreto para realizar un desfalco de dos millones de dólares en la empresa donde trabajan. El director de la compañía, Bernie Lomax, les recompensa por sus servicios invitándoles a pasar un fin de semana en una casa que posee en una zona muy lujosa de la costa de Long Island. Bernie sería el anfitrión ideal… si no fuera por dos pequeños detalles: está muerto, y antes de morir ha contratado a un asesino para que acabe con la vida de Larry y Richard.

El gran protagonista de esta comedia era, sin la menor duda, el actor Terry Kiser que interpreta al muerto Bernie Lomax, y que batió el récord mundial del papel más largo fingiendo estar muerto, con el permiso de la actriz Olwen Catherine Kelly (“La autopsia de Jane Doe“). El cadáver, al que Larry y Richard intentan que parezca estar vivo, irá arriba y abajo, a la playa y de fiesta, con su sonrisa postmortem y sus gafas de sol para el gozo de los espectadores, que disfrutaron del humor negro, con mucho slapstick, de “Este muerto está muy vivo“.

La película tuvo tanto éxito que generó una secuela, “Este muerto está muy vivo 2” (“Weekend at Bernie’s 2“), protagonizada por los mismos actores que la cinta original aunque no funcionó nada bien (30 millones de dólares recaudó la primera y solamente 7 la segunda).

linea_separadora