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La actriz Winona Ryder fue la novia de una generación. En concreto de la Generación X, y una de las actrices más representativas de los años noventa gracias a cintas como «Bitelchus» y «Eduardo Manostijeras» de Tim Burton, «Reality Bites» de Ben Stiller o el «Drácula» de Francis Ford Coppola. La actriz ya ha cumplido los cincuenta y aunque pasó unos años en el ostracismo tras algunos problemas con la justicia, regresó por todo lo alto a la primera línea gracias a «Stranger Things«.

Quizás una de sus películas más representativas, una obra de culto poco conocida, es «Escuela de jóvenes asesinos» (título que no es fiel al original en inglés «Heathers» pero que encuentro bastante apropiado), dirigida por Michael Lehmann y protagonizada por Winona Ryder, Christian Slater, Shannen Doherty y Penelope Milford que cuenta la historia de un instituto dominado por las ‘Heathers’, las chicas más populares del colegio, tres niñatas ricas y hermosas, temidas y odiadas por todo el alumnado, con el mismo nombre de pila: la líder Heather Chandler, la animadora Heather McNamara y la lectora Heather Duke. Verónica Sawyer forma parte de la pandilla de las ‘Heathers’. Aunque el comportamiento de sus compañeras le crea conflictos internos, sigue en el grupo por miedo a ser rechazada y enfrentarse a ellas hasta que la llegada de J.D., un alumno nuevo por el que se siente atraída de inmediato, cambiará las cosas: la mejor forma de solucionar los problemas con sus compañeras,… es acabar con ellas. Pero tras haber organizado algunos asesinatos, que Veronica y J.D. hacen pasar por suicidios, la joven se da cuenta que su compañero de fechorías es un verdadero psicópata y que deberá detener el espiral de asesinatos antes de que sea demasiado tarde.

«Escuela de jóvenes asesinos» es una divertidísima comedia negra con aromas a «Clueless» y «Sensación de vivir» en la que muchos pueden hacer su sueño realidad y ver como los niños populares del instituto que suelen protagonizar las películas de adolescentes son las víctimas de los dos asesinos protagonistas. Y aunque hoy día es una película de culto, «Escuela de jóvenes asesinos» fracasó en taquilla: en su primer fin de semana no llegó a los 200.000 dólares en taquilla. Afortunadamente, el film logró triunfar en su lanzamiento en formato doméstico y en los videoclubs.

Aunque el final es decepcionante y previsible, se dice que el desenlace de la película que se vio en los cines no es el que estaba escrito en el guión, y que la historia que Daniel Waters había pensado terminaba con la bomba de J.D. haciendo estallar todo el instituto por los aires y una escena final con todos los alumnos celebrando su graduación en el cielo. Más adecuada para el tono negro y ácido de «Escuela de jóvenes asesinos«.

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