Panini Cómics, en su línea Marvel Gold, nos trae el trascendental recopilatorio de la etapa clásica del goliat Verde «El Increíble Hulk #4: ¿Quién juzgará a Hulk?«,un tomo con varios arcos e historias autoconclusivas, cuyo principal aliciente es la llegada de Steve Englehart a los guiones, junto con el afianzamiento de Herb Trimpe en el apartado gráfico.

El Increíble Hulk #4: ¿Quién juzgará a Hulk?¡Un formidable viaje por la saga gamma durante los años setenta, bajo el talento de Archie Goodwin, Herb Trimpe y Steve Englehart, entre otros titanes de la Marvel clásica! Juicios, tribulaciones, venganza, romance y… ¿Richard Nixon? El nacimiento del Proyecto: Piel Verde, cuyo objetivo es la destrucción de Hulk. El regreso a la dimensión de Jarella, el viaje a la Contra-Tierra para descubrir que el enemigo se llama Bruce Banner, la vuelta del hombre-X llamado Mímico y el debut del Wendigo, entre otros hitos aplastantes.

Cuando uno se adentra en las páginas del cuarto volumen de la línea Marvel Gold «El Increíble Hulk #4: ¿Quién juzgará a Hulk?» que Panini Cómics nos pone en bandeja, descubre un tomo que transita por un periodo de transición para el coloso esmeralda. Este volumen recopila los números «The Incredible Hulk #145-170» (1971-1973), una etapa que se caracteriza tanto por su variedad, su ida de olla por decirlo claramente y por la evolución del tono de la serie. Herb Trimpe sigue a los lápices, con sus características composiciones dinámicas y su peculiar estilo anatómico, mientras que varios guionistas se turnan al mando de los guiones: Archie Goodwin, Roy Thomas, Gerry Conway y Steve Englehart, este último ganando protagonismo hacia la segunda mitad del tomo.

El tomo arranca con una rareza: «The Incredible Hulk #145«, un especial de mayor paginación que recuerda a un anual. Esta historia, en la que el Hulk es confundido con un antiguo protector egipcio, mezcla la aventura arqueológica con ciencia ficción, y presenta una versión de la Esfinge que resulta curiosamente parecida a conceptos que Jack Kirby desarrollaría años después en «Los Eternos«. No es que la trama sea brillante, pero sí es un ejemplo del tipo de experimentación narrativa que Marvel tanteaba en aquellos años, aprovechando la subida de precio del cómic a 25 centavos para ofrecer más páginas.

A partir de ahí, el tomo se mueve por un terreno menos ambicioso, con historias autoconclusivas que se ajustan al formato clásico: Hulk llega a un sitio, alguien lo provoca o lo manipula, y estalla el caos. Destacan momentos como el regreso de Jim Wilson, el joven amigo de Bruce Banner, en el #146, o el número #147, que ofrece dos historias: regresa el Líder y aparece el presidente americano Richard Nixon, pero no en la portada, que fue sustituida tras una revisión. Un punto de inflexión llega con el #148, cuando Jarella —la princesa del mundo subatómico con la que Hulk vivió una historia de amor trágica— aparece de improviso en la Tierra. Este reencuentro aporta cierta emoción genuina y recuerda que, más allá de los puñetazos, Hulk también tiene corazón. Aunque la historia no se prolonga demasiado, reaviva un hilo argumental que volverá a tener relevancia hacia el final del volumen.

En el #150, se introduce una curiosa historia con tintes mutantes: Hulk se encuentra con Havok y Polaris, en una etapa en la que los «X-Men» originales no tenían serie propia. La confusión romántica (Hulk confunde a Polaris con Jarella) y el choque con los poderes de los mutantes dan pie a una historia algo caótica pero con chispa. Más allá del guion, llama la atención lo bien que funciona el dibujo de Herb Trimpe cuando John Severin lo entinta: los bordes se afinan, los rostros adquieren más carácter, y la acción gana en intensidad visual.

Los números #152 y #153 destacan por un concepto tan surrealista como entretenido: Hulk es capturado y llevado a juicio. Sí, un juicio en toda regla, con juez, jurado y fiscalía. Puede parecer un despropósito —y lo es, en parte— pero también ofrece un momento diferente y hasta autorreflexivo sobre la violencia que genera el propio Hulk incluso cuando no quiere hacer daño. La recta final de la primera parte del tomo (que corresponde a un Masterworks americano) entra de lleno en la etapa de Steve Englehart, quien comienza a dotar de cierta cohesión y ambición a las historias. Los 4 Fantásticos se asoman por aquí, al igual que el Hombre Hormiga  con el Camaleón e  Hydra como antagonistas, en un arco que culmina con el regreso de Hulk al mundo de Jarella, el famoso Microverso. No dura mucho, porque en el #155 cae en otro planeta dominado por nazis y el Conformador de Mundos, en una de esas historias de ciencia ficción típicas de la Marvel Comics de la época.

El #156 se propone cerrar el ciclo de Jarella, pero el resultado es más bien tibio. Decimos adios al guionista Archie Goodwin y tras el paso del interino Roy Thomas, llega Steve Englehart para enfrentar a Hulk contra una colección de monstruos alucinante. Nos lo vamos a pasar pipa cuando aparezca por aquí la Abominación (#159), Tiburón Tigre, la Bestia con su característico peleaje azul y el Wendigo, un villano que tendrá más peso en el futuro inmediato de la colección —y, ojo, en la primera aparición de Lobezno en el siguiente volumen—. Zzzax, la Arpía y M.O.D.O.K. entre otros vendrán en estos números autoconclusivos repletos de acción. Digamos que la colección remonta en este punto y, sin ser la bomba, resulta tremendamente entretenida.

La edición de «El Increíble Hulk #4: ¿Quién juzgará a Hulk?«, con el formato cartoné habitual de la línea Marvel Gold, trae los textos introductorios de los Masterwoks, además del de Raimon Fonseca. Como extras propiamente dichos, reproduce algún original, además de algunas curiosidades en torno a un especial de Hulk de la época. Poca cosa más.

En conjunto, este cuarto tomo de «El Increíble Hulk #4: ¿Quién juzgará a Hulk?» no es el más brillante de la etapa del coloso esmeralda, pero sí tiene sus encantos. La serie todavía vacila entre lo episódico y lo continuado, y no siempre encuentra el tono ideal, pero la llegada de Steve Englehart y el mayor peso de los secundarios comienzan a preparar el terreno para un Hulk más introspectivo y emocional. La variedad de escenarios —desde el juicio hasta planetas alternativos— refleja tanto la riqueza como la irregularidad de la serie. Aun así, para los fans del gigante gamma, este volumen es una pieza imprescindible de su evolución setentera.

El Increíble Hulk #4: ¿Quién juzgará a Hulk?
Autores: Roy Thomas, Steve Englehart, Gerry Conway, Chris Claremont, Dick Ayers, Archie Goodwin, Gary Friedrich, Herb Trimpe, Len Wein, Steve Gerber
Fecha de publicación: Abril de 2025
Edición original: The Incredible Hulk 145-170
ISBN: 9788410518797
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 592
Precio: 54,00 euros