Si coleccionas las Marvel Graphics Novels que Panini Cómics lleva publicando un tiempo, y te gusta completar series, aquí tienes «Lobezno y veneno: garras y fauces«, otro de esos seriales que ilustró Sam Kieth allá por los 90. Ah, el guionista es Howard Mackie.

Lobezno y Veneno: Garras y faucesPor Howard Mackie y Sam Kiethnajes definitorios de los años noventa, bajo la radical visión del extraordinario Sam Kieth. Una vez más, los sueños de Lobezno se ven amenazados por la criatura conocida como Pesadilla. Sin embargo, esta vez el villano ha conseguido atacar a Logan de una manera radicalmente distinta: ¡Lanzándolo a un brutal conflicto con Veneno!

Hay cómics que se venden solos por la portada y el cruce imposible que prometen. Eso es exactamente lo que ocurre con «Lobezno y Veneno: Garras y fauces«, un volumen que recopila la saga publicada originalmente en Marvel Comics Presents entre los números 117 y 122, a comienzos de los noventa. Sobre el papel, juntar a Lobezno y Veneno para enfrentarlos primero y aliarlos después contra Pesadilla suena a dinamita comercial. En la práctica, la cosa es bastante más discreta.

La historia, escrita por Howard Mackie y dibujada por Sam Kieth, parte de una premisa sencilla: Lobezno sufre pesadillas recurrentes y sospecha que hay algo más detrás. Recurre al Profesor X para investigar en el plano astral y allí se topa con Veneno, que insiste en que él es el héroe de su propio sueño, lo que convierte a Logan en el villano. Tras el inevitable intercambio de golpes, ambos descubren que están siendo manipulados por Pesadilla, señor del reino onírico, y deciden unir fuerzas. El plan del villano, más enrevesado de lo que parece, implica utilizar a Lobezno como puerta de entrada a la mente de Xavier. Todo se resuelve con una batalla mental y física que, aunque aparatosa, no deja demasiada huella.

El principal problema es que el argumento nunca termina de despegar. Lo que podría haber sido un choque interesante entre dos antihéroes de moral dudosa se queda en un trámite. No hay verdadera fricción ideológica, ni una reflexión mínimamente profunda sobre sus diferencias. La enemistad inicial parece más una obligación contractual que un conflicto orgánico. Y cuando llega la alianza, esta resulta funcional y poco más. Se percibe claramente que el gran reclamo era verlos compartir viñetas en una época en la que Veneno estaba ganando popularidad y transitando hacia su etapa de «protector letal».

Narrativamente, además, todo tiene un aire a historia de relleno. No hay consecuencias reales para Lobezno, ni desarrollo apreciable de personaje. Si uno la saca de continuidad, apenas se nota. La amenaza de Pesadilla carece de peso dramático y el giro sobre el acceso a la mente de Xavier se antoja forzado. Es uno de esos relatos que se leen rápido, se disfrutan en el momento —si entras en su propuesta— y se olvidan con la misma facilidad.

Ahora bien, sería injusto no destacar el apartado gráfico. Sam Kieth está desatado. Sus figuras angulosas, casi deformadas, encajan sorprendentemente bien con el entorno onírico. Las composiciones son dinámicas, las perspectivas imposibles y las expresiones exageradas aportan una energía muy noventera que, aquí sí, juega a favor. El plano astral se convierte en un terreno ideal para que el artista experimente sin ataduras, y eso se nota en cada página. Incluso cuando el guion se estanca, el dibujo mantiene el interés visual.

También hay que situar la obra en su contexto: principios de los 90, estética sucia, cruces llamativos y mucho músculo editorial. Como producto de su tiempo, funciona como cápsula nostálgica. Pero leída hoy, sin el hype de aquel momento, queda como una curiosidad más que como una historia imprescindible.

Lo mejor de «Lobezno y Veneno: Garras y fauces» es la edición, compartida por Panini y SD, dentro de la línea Marvel Graphic Novels, que ya ha sido abonada con otros títulos protagonizados por Lobezno como «Pesadillas» y «Sediento de sangre«, todos ellos de una calidad similar. El tomo en tapa dura con sebrecubierta no lleva extras, solo el cómic y las portadas correspondientes.

En definitiva, «Lobezno y Veneno: Garras y fauces» es un cómic con una premisa potentísima y un desarrollo bastante anodino. Se deja leer, ofrece algunas escenas vistosas y cuenta con un apartado artístico muy por encima de la media, pero carece de profundidad y de verdadera relevancia. Ideal para completistas de Lobezno o para fans de Sam Kieth; prescindible para quienes busquen algo más que un cruce llamativo con mucha pose y poca sustancia.

EDITADO: Hoy (22 de marzo de 2026) nos hemos enterado del fallecimiento de Sam Kieth, lo que nos deja un domingo triste. Descansa en paz, maestro.

Lobezno y Veneno: Garras y fauces
Autores: Howard Mackie y Sam Kieth
Fecha de publicación: ‎Diciembre de 2025
ISBN: ‎978-8410497696
Formato: 18,3×27,7cm. Tapa dura con sebrecubierta. Color
Páginas: 64
Precio: 16,00 euros