Marvel Comics sigue desempolvando sus mejores etapas mutantes con esta colección de Marvel Must-Have y le toca el turno a una saga que divide opiniones pero no deja indiferente: «La Imposible Patrulla-X: Ascensión y caída del Imperio Shi’Ar«. Aquí no hay colegio de mutantes, ni Charles en silla de ruedas ni Magneto amenazando la Tierra. Esto es ciencia ficción cósmica a lo bruto, con guerras interplanetarias, imperios galácticos en crisis y un Summers furioso empeñado en arrasar medio universo. ¿Suena épico? Lo es. ¿Está a la altura? A ratos.

La Imposible Patrulla-X 7 Ascensión y caída del Imperio Shi'Ar¡Llega la esperada continuación de Patrulla-X: Génesis Mortal! Vulcano, el hermano renegado de Cíclope y Kaos, busca venganza, y ha fijado su mirada en el Imperio Shi’ar. Mientras tanto, el Profesor Xavier ha perdido sus poderes y ha sido repudiado por sus propios alumnos. ¿Quién le acompañará hasta la última frontera? Prepárate para el viaje más grandioso de tu vida, en una espectacular saga cósmica.

Ed Brubaker, tras dejar sembrado el caos con «Génesis Mortal«, se sube a la nave con un equipo X muy poco habitual y lo lanza directo al corazón del Imperio Shi’ar. ¿El enemigo? Vulcano, hermano perdido de Cíclope y Kaos, ahora transformado en una bomba viviente con sed de venganza. El tipo está como una cabra y tiene poder para demostrarlo: destruye flotas, derroca emperadores y hasta liquida a su propio padre. Brubaker pone toda la carne en el asador para convertir esta historia en una ópera espacial mutante, y durante buena parte del viaje, lo consigue.

La acción no da tregua. Tenemos un grupo formado por Xavier (sin poderes, pero igual de mandón), Rachel Grey (más conectada con la Fuerza Fénix que nunca), Polaris, Rondador Nocturno, Sendero de Guerra, Kaos y Darwin, todos metidos en una misión suicida para detener a Vulcano antes de que convierta la galaxia en un cráter. Se cruzan con los Saqueadores Estelares, se enfrentan a la Guardia Imperial y terminan envueltos en una guerra civil intergaláctica. Es todo tan grande y tan rápido que a veces cuesta respirar. O entender qué está pasando.

Y ahí está uno de los peros. Si no vienes con los deberes hechos —léase la mencionada «Génesis Mortal», y más atrás todavía, la etapa de Grant Morrison y Chris Claremont—, vas a ir más perdido que Rondador sin teletransporte. El guionista no se detiene a explicar nada: tira para adelante con todo y espera que tú lo sigas. Para el fan veterano, es un festín. Para alguien que acaba de llegar, puede ser como meterse en una peli de Star Wars en el episodio ocho.

El dibujo de Billy Tan, acompañado ocasionalmente por Clayton Henry en según qué capítulos, cumple sin sorprender. Tiene músculo, tiene explosiones, tiene épica, pero también cae en esos vicios visuales de los 2000: exceso de brillos, caras rígidas, anatomías imposibles. Aun así, consigue que la escala se sienta enorme y que las peleas luzcan. En los momentos más intensos, cuando Rachel desata el poder cósmico o Vulcano se convierte en destructor de mundos, el arte sube de nivel. Pero no esperes una narración visual brillante; esto es más de impacto que de sutileza.

En lo narrativo, la saga se sostiene más por el espectáculo que por el drama. Vulcano debería ser un personaje complejo, pero termina sintiéndose como un adolescente furioso con poderes de dios. Sus motivaciones son claras, pero unidimensionales. La relación entre los personajes del equipo tampoco tiene tiempo de desarrollarse demasiado. Hay destellos —Rachel y Korvus, Polaris y Kaos, Xavier enfrentando sus errores—, pero no hay tiempo para que respiren. Todo va demasiado rápido, demasiado grande.

Eso sí, si te gustan las guerras espaciales, las traiciones imperiales, los emperadores locos y las rebeliones armadas, este tomo te va a encantar. Tiene naves estrellándose, prisiones orbitales, discursos pomposos, traiciones familiares, romances fugaces y muertes inesperadas. Es puro cómic Marvel en su versión más grandilocuente, sin complejos y con toda la pirotecnia galáctica que te puedas imaginar.

El final no cierra nada, pero abre un nuevo frente: Vulcano como nuevo emperador Shi’ar. Y eso da pie a sagas posteriores como «Emperor Vulcan» o «War of Kings«. Así que más que un cierre, esto es una transición: un arco que redefine el papel de los mutantes en el escenario cósmico del universo Marvel. No es perfecto, pero sí es importante. En la cronología y demás extras habituales de los Marvel Must-Have todo este entramado queda muy cristalino: qué series seguir y cuales títulos buscar para completar el puzzle galáctico.  Además se incluyen bocetos y diseños varios.

En resumen, «La Imposible Patrulla-X #7: Ascensión y caída del Imperio Shi’Ar» es un cómic que apuesta por la épica antes que por la emoción, por el ruido antes que por el alma. Tiene potencia, tiene espectáculo y tiene mutantes haciendo locuras en el espacio. Si eso es lo tuyo, adelante. Si buscas introspección y desarrollo de personajes al estilo Claremont, este viaje te va a parecer superficial. Pero una cosa está clara: cuando Vulcano entra en escena, nadie queda en pie. Y solo por eso, este volumen merece una lectura.

La Imposible Patrulla-X #7: Ascensión y caída del Imperio Shi’Ar
Autores: Billy Tan, Clayton Henry, Ed Brubaker
Fecha de publicación: Febrero de 2024
Edición original: Uncanny X-Men #475-486
ISBN: 9788411509299
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 312
Precio: 25,00 euros