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Con Harrison Ford hemos pasado algunos de los mejores ratos en una sala de cine. En cuatro películas de “Star Wars“, cinco de “Indiana Jones” o dos de “Blade Runner“, como Han Solo, Indiana Jones y Rick Deckard, el hoy ya veterano, casi un venerable anciano, actor norteamericano se ha convertido en un rostro tan popular en todo el mundo que incluso en una selva perdida del Amazonas, si llegase a un pueblo perdido junto a Donald Trump, Vladimir Putin, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, sería al único que reconocerían. Y a ello hay que sumar la rendibilidad de su rostro: ha participado en más de cuarenta películas que acumulan 4.705 millones de dólares en las taquillas de los EE.UU. Es el actor más taquillero en la historia de Hollywood.

En 1993 Harrison Ford fue Richard Kimble, un prestigioso médico de Chicago cuya esposa ha sido asesinada. Las pruebas se vuelven en su contra, por lo que es condenado a muerte. Kimble es inocente, y sabe que el único medio que tiene para demostrarlo es encontrar él mismo al auténtico asesino, un hombre con un brazo ortopédico. Durante el traslado a la cárcel, el autobús sufre un accidente, y Kimble aprovecha la ocasión para huir. Un implacable agente federal saldrá en su busca.

Dirigida por Andrew Davis, que venía de hacer la también reivindibale “Alerta Máxima“, y protagonizada por Harrison Ford y Tommy Lee Jones, que fue galardonado con el Oscar al mejor actor secundario por su papel del agente Samuel ‘Big Dog‘ Gerard, “El fugitivo” era la adaptación cinematográfica de la serie de televisión homónima de los años sesenta creada por Roy Huggins. Que, a su vez, era una versión televisiva de la historia real de Sam Sheppard, un doctor que fue acusado de la muerte de su esposa embarazada en 1954 y absuelto del crimen en 1966. Aunque aparentemente anodina, la realidad es que “El fugitivo” resultó ser una película de acción trepidante, cargada de persecuciones, tiroteos y saltos espectaculares, con un Harrison Ford como un héroe casi mundano y realista que enseguida conquista al espectador. ¿Cómo no íbamos a unirnos al equipo de nuestro querido Indiana Jones?

Cuenta la historia Harrison Ford insistió en hacer él mismo las escenas más peligrosas de “El fugitivo“, aunque tenía una doble contratado. Incluso aquella que está en el borde de la presa Cheoah, de Carolina del Norte. Y se pasó cojeando en casi todas las escenas porque se rompió el ligamento y se negó a tratarlo hasta haber terminado el rodaje. A partir de los rumores se construyen las leyendas…

Para sorpresa de propios y extraños “El fugitivo” fue la tercera película más taquillera del año 1993 (solamente por detrás de “Parque Jurásico” y “Mrs. Doubtfire“), y consiguió hasta siete nominaciones para los premios de la Academia, incluido el de mejor película. Quizás algo excesivo, pero es lo que pasó. Quizás algo de eso tuvo que ver en que cinco años después llegara una secuela, sin Ford pero con Jones como protagonista, titulada “U.S. Marshals“.

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Where to watch El fugitivo