El pasado 8 de marzo llegaba a las librerías la última aventura del Capitán Trueno aprobada por su creador, Víctor Mora, que murió, a los 85 años, el pasado mes de agosto. «El Capitán Trueno y el Círculo de Fuego» es, posiblemente, la historieta actual del personaje que más bebe de las fuentes originales, hasta tal punto que podría pasar por un número perdido de un almanaque sesentero,
El Capitán Trueno y el Círculo de Fuego
Autor: José Revilla
Cartoné 48 pp
Tomo único
Tamaño 22 x 31 cm, color
PVP 15 €
El Capitán Trueno y sus amigos llegan en globo a la selva amazónica, donde topan con el príncipe Illampú, al que salvan de ser devorado por unos jaguares, pero todos, a excepción de Trueno y el príncipe son apresados. Crispín y Goliath son llevados a unas mazmorras, de las que conseguirán escapar en el globo que los ha llevado a esas tierras. Trueno, sin embargo, caerá en manos de los partidarios de Llanco-Huamán, un tirano de la zona. Cuando todo parece perdido y nuestro héroe va a ser sacrificado, aparecen Goliath y Crispín en el globo aerostático, lo que provoca el pánico de la gente, que huye aterrorizada to
mándolos por espíritus Última aventura de El Capitán Trueno, aprobada personalmente por su creador, Víctor Mora!
Siempre es una buena noticia la aparición de un álbum del personaje creado por Víctor Mora y Ambrós en 1956. Ya han pasado unos años desde el último álbum, escrito y dibujado por Antonio Ferrándiz: El Capitán Trueno y la espada del invencible. En él se recuperaban personajes clásicos y se acentuaba el tono juvenil y continuista de la historieta.
El salmantino José Revilla retoma el personaje y desarrolla la aventura con la aprobación total de Víctor Mora, fallecido en 2016, que ya había revisado parte del material.
El Capitán trueno y el Círculo de fuego, es posiblemente la historieta actual del personaje que más bebe de las fuentesoriginales, hasta tal punto que podría pasar por un número perdido de un almanaque sesentero, si quitáramos el color y la rotulación informática. La aventura comienza con la llegada en globo del plantel al completo (El Capitán, Goliath, Crispín y Sigrid) a un enclave del Amazonas, donde han de ayudar a un príncipe indígena llamado a Illampu a recuperar el puesto arrebatado por el tirano Llanco-Huamán.
Con unos dibujos clónicos de los de Ambrós y con un guión que podría haber firmado Mora, la historia se lee en un suspiro y entretiene. Pero hace meditar si es necesario algo así, teniendo las aventuras clásicas e inolvidables. El personaje, como es de suponer, no evoluciona. Tampoco hay nada que sorprenda ni que llame la atención. Se trata de una historia simple, con situaciones vistas con anterioridad, impecablemente ejecutada a todos los niveles.
Hace pensar que este tipo de trabajos están destinados a un lector maduro y completista, que añore los viejos tiempos. Creo que una historieta como esta no atraería al público joven. Y es una pena, porque El Capitán Trueno es eterno y merece ser descubierto por las nuevas generaciones.
¿Y si fuera al contrario una aventura transgresora y actual? Seguramente los fans acérrimos de El Capitán trueno tampoco lo tolerarían, pero ¿no sería una buena idea explotar a los personajes más allá de situaciones ya vividas?. El debate está servido.
La edición de El Capitán Trueno y la espada del invencible es de esas que gustan. De gran tamaño y tapa dura, con un papel satinado de gran calidad y gramaje adecuado. Además incluye una breve biografía del autor. Por lo demás es una edición que continúa con el formato de anteriores aventuras de El Capitán trueno. Como sugerencia considero que se podría haber rotulado el tebeo a mano para redondear el acabado final.
Con todo lo dicho, José Revilla ha realizado un gran trabajo en El Capitán trueno y el Círculo de fuego homenajeando los mejores años de El Capitán trueno, que no es poco.











¿no sería una buena idea explotar a los personajes más allá de situaciones ya vividas?.
Creo que eso ya sucedió más de una vez. Pondré un par de ejemplos:
Silencios. La juventud del Capitán Trueno (Alfonso López/Pepe Gálvez, 2006): Una obra rara, atípica, diametralmente opuesta al grafismo canónico y a la épica tradicional, y que no fue bien acogida por muchos lectores veteranos. Probablemente tampoco cosechó (admitámoslo) ningún lector joven, que desde entonces se haya vuelto incondicional del personaje. Visto así, uno se acuerda del dicho aquel de "los experimentos, con gaseosa…"
Capitán Trueno. El último combate (Ricard Ferrándiz/Joan Boix, 2010): El que se suponía el primer título de un (esperadísimo) regreso del icono, en lo que prometía ser una nueva serie anual de álbumes de estilo franco-belga, nace con un argumento que ya de por sí es un despropósito monumental: narrar la MUERTE del personaje en su etapa de madurez. Ah… ¿pero no era la primera aventura de una nueva serie? Pues sí. Una primera aventura donde el protagonista pasa a mejor vida (y del modo más estúpido e innecesario que se haya visto jamás). Lógicamente, levantó ampollas tanto en crítica como en aficionados. Aún perduran.
Dicho esto, dejadme que Revilla nos deleite con más álbumes de corte clasicista, homenajeando a Mora y Ambrós, y respetando el tono original de la serie.
Como dijo el otro: "cuando algo funciona… ¿para qué cambiarlo?
Hola, con todo el respeto a Revilla, creo que efectivamente el álbum no aporta nada. «Si algo funciona… ¿para qué cambiarlo?» bien: ahí tenemos las maravillosas aventuras clásicas. Una redundancia en pleno siglo XXI…¿con qué fin?. Silencios fue un álbum maravilloso, y no creo que su intención fuese llegar al corazón de la chavalería, sino darle DIMENSIÓN a un Trueno estancado, hacerle rodar hacia adelante, como pasa con otros personajes. No era que tenía que haber un montón de álbums «Silencios» en lugar de los de siempre, sino que Trueno tenía que tener su obra reposada, de juventud, evocadora, otoñal y llena de contenido. Sólo hay dos maneras de tratar un personaje clásico/ eterno: 1) estilo Prince Valiant o Tintín (eliminemos la parte de Cullen Murphy): para ello es menester tener a uno o dos autores con tiempo, sin agobios, dejando que se documenten, bien pagados y reconocidos. El personaje apenas «muta» y no se publica eternamente. La obra que hay es la que hay. 2) estilo Batman: le dan forma a lo largo de las décadas diferentes autores, se realizan distintas y ricas perspectivas del personaje, algunas radicales. Nunca nada es al gusto de todos los aficionados, pero: a) el mito camina hacia adelante y b) existen aficionados nuevos todos los años. El problema de nuestro Capi es que nunca ha sido ni lo uno ni lo otro, porque entre todos no le hemos dejado. Editores, autores y fans le hemos condenado a un bloqueo terrible que hará que muera en la frente del último fan vintage que quede dentro de unos años. Lástima.
Hola amigos de EL CAPITAN TRUENO:
Creo que los últimos álbumes de TRUENO no aportan gran cosa a las mil aventuras ya conocidas, pero los viejos aficionados agradecemos un álbum de nuevas aventuras de vez en cuando,.
No sé si habrá más aventuras a cargo de JOSÉ REVILLA, espero que sí, quizás uno cada dos o tres años-
EN CUALQUIER CASO YO ESPERO NUEVAS AVENTURAS, AUNQUE SEA A TRAVÉS DE LA asociac ión de amigos. EL ESTILO DE REVILLA NO ME DESAGRADA, ES CLÁSICO Y RECUERDA A LOS AUTORES ORIGINALES.
MEJOR ESTO QUE NADA.
FRANCISCO ESCORSA LLIBRE desde la Asociación.
«Silencios» enriquece la obra y para mí es el volumen cero de mi colección. La obra de Revilla es maravillosa en sus dibujos pero la historia, sus situaciones, son repetidas de la obra de siempre. Aún así, tiene un aprobado alto y podría insertarse centro de la obra original en la etapa en la que se mueven por el Amazonas. No creo que haya que cambiar nada, simplemente intentar ser un poco más originales con las historias, inventar situaciones nuevas, personajes interesantes buenos y malos que no desaparezcan de sopetón sin desarrollarlos, así como algún elemento sorprendente ( una construcción ,un arma curiosa, una máquina, una trampa, un monstruo… sí, ya sé que estas cosas se han utilizado ya, yo no soy el artista y habrá que echarle imaginación…sin pasarse). Ah, y es muy importante que en las escenas de acción haya continuidad,es decir, que si el capitán se enfrenta a varios enemigos, se vea en una serie de viñetas cómo va enfrentándose a todos sucesivamente. No una viñeta del inicio de la lucha en el segundo 1 y otra de viñeta con el final en el minuto 3. Si comienza una batalla no se puede resolver en dos viñetas como en dos cuadros al óleo. Tienen que ocurrir cosas, haber emoción, peligro de ganar y de perder.