El Capitán Trueno alza su poderoso puño ante el rostro enmascarado de rajnakriss… ¡Los “juramentados” echan mano de sus machetes, pero el amo permanece inmóvil! “Pero… Pero… ¿Qué me pasa..? ¿Qué sucede..?” “No… Puedo… No Puedo… ¡Iba a golpear a mi amo..! ¡Al poderoso Rajnakriss..!” Esta contundente escena pertenece al cuadernillo 652 de El Capitán Trueno, publicado en 1962, incluido en Trueno Color número 82, de 1970, que a su vez se recopila en El nuevo y genuino Trueno Color, tomo número 19, editado por Penguin Random House.

Trueno Color 19
Libro de Víctor Mora y Ángel Pardo, con portadas de Bernal
B (Penguin Random House)
112 páginas
ISBN: 8466662804
26,90€

Decimonovena entrega de la popular colección de aventuras de El Capitán Trueno «Trueno Color» en edición definitiva para coleccionistas.

La popular colección de finales de los sesenta y setenta «Trueno Color» representó, pese a su gran popularidad, la mutilación y manipulación del material original del que partía. Esta nueva edición pretende reparar esa injusticia reproduciendo la versión facsímil sin alteraciones y en orden cronológico, tal y como debió aparecer en su momento. Asimismo, se rescatan las magníficas cubiertas que Antonio Bernal realizó para la colección.

Mucho ha llovido desde su primera publicación en cuadernillos apaisados en glorioso blanco y negro, sin duda una colección, la de El Capitán Trueno, de lo mejor que ha dado el tebeo español, a pesar de todos los obstáculos que tuvo que atravesar, en forma de censura.

En 1969 Editorial Bruguera acometió la reedición de aquellos míticos cuadernillos (más aventuras aparecidas en Pulgarcito y El Capitán trueno extra), pero esta vez remontando viñetas y coloreando las páginas. No suficiente con estas chapuzas, reconstruyeron secuencias enteras, mutilaron otras, insertaron páginas de diferentes aventuras en una mezcla terrible, y se saltaron a la torera otras historias. El color que se usó era deleznable. ¿Querían engañar a los lectores haciendo parecer como nuevas las antiguas historietas? En estos cuadernos grapados de gran tamaño, se incluían tres aventuras (cuatro desde el nº34) aunque hiciera falta cometer herejías. 16 páginas (20 con portadas) con aventuras al personaje de Mora y Ambrós.

Pero todo no podía ser malo, y seguro que los lectores de la época estaban contentos, pues la colección fue muy longeva. Lo mejor de este título fueron las portadas de Antonio Bernal Romero. Muy inspirado por la obra de Harold Foster y otros artistas importantes de la época, Antonio Bernal plasmó en las dinámicas portadas imágenes de gran belleza. Un trabajo inolvidable en la obra de El Capitán Trueno, que potenció su carácter de personaje mítico. Un gran acierto del formato actual de Ediciones B (y ahora B a secas) es mantener las ilustraciones de Bernal tanto en portada como en el interior, además de las cubiertas de los cuadernillos apaisados.

En la edición original de Trueno Color los cadáveres, espadas, puñales, flechazos y un largo etcétera, se minimizaron o desparecieron sin más. El público objetivo que era el infantil no merecía semejante afrenta a su moral. Por suerte, esta nueva edición comandada por el experto Rubén Larrea ha tomado como base los cuadernillos originales sin censura, con el texto original rotulado a mano (y no mecánicamente como se vio en la revista de 1969) y tal cual, ha sido coloreado y reconstruido a partir de cuadernillos escaneados. El color es correcto, sin más, nada que ver con los colores chillones de Bruguera, y la calidad de la reproducción, sin ser una maravilla, también pasa el filtro. Conseguir los dibujos originales es tarea ardua si no imposible, y hay que ser comprensivos con el trabajo de Larrea, que sin duda ha dado lo mejor de sí para que los coleccionistas atesoren esta colección con la importancia que se merece.

En cuanto a las historias recogidas en este tomo 19, quizás no lleguen a la frescura de las páginas de Ambrós, pero sigue siendo una revista que se lee con avidez y que siempre entretiene. Rajnakriss es un enemigo a la altura de El Capitán, que se lo pondrá muy complicado gracias al apoyo de sus “juramentados”, tropa de esbirros que parecen clones entre sí y que demostrarán tener su personalidad. Como es habitual en la mayor parte de peripecias del trío de aventureros, se mueven en un entorno de islas exóticas y mar, adecuado para dejar escapar la imaginación del lector. Son historietas de evasión muy bien dibujadas por Ángel Pardo, aunque con un estilo más esquemático que su predecesor, domina a la perfección la narración secuencial y la puesta en escena. El guion de Víctor Mora es consecuente con los personajes, tan cuadriculados ellos, que no se salen de su papel. Los chascarrillos con la comida de Goliath son una constante, siempre divertida. La segunda gran aventura del tomo es bastante más desquiciada que la primera, con esos hombres tiburones bastante ridículos, o el enorme tiburón prehistórico que esconde un secreto. Los continuarás obligan a leer página tras página, y así acaba la historia, con un gran continuará que hace que contemos las horas para el siguiente tomo.

La presentación de este tomo (y los anteriores) es de auténtico lujo, con un formato de 33 x 24 centímetros, papel de gran gramaje y tapas duras, con 112 páginas. Vemos que el precio ha dado un estirón respecto a sus predecesores. Recopila las historietas de los cuadernillos 308 al 324 (Trueno Color 81 al 85). El libro se completa con un artículo de Jordi Codina y Francesc Franco sobre los enmascarados en las aventuras apaisadas de El Capitán Trueno, unas escuetas biografías de Mora, pardo y Bernal, y todas las portadas de las distintas ediciones. Un libro muy recomendable para los fans del personaje, sobre todo los más completistas de ellos.