Pese a que muchos la consideran una serie menor, un entretenimiento pulp para geeks, somos muchos quienes seguimos la serie de televisión de la BBC «Dr. Who» con una pasión equivalente a la de quienes adoran «Star Wars», «Star Trek» o «Juego de Tronos». Un clásico imprescindible con unos guiones brillantes y unos personajes magníficos.

Mash-up es un vocablo anglosajón que define el ejercicio artístico de mezclar dos fuentes distintas para obtener un producto final diferente, resultado de la suma de lo elementos más distinguibles de las fuentes originales. En resumen: coges un poco de aquí y un poco de allí, agitas, y sale algo diferente. En castellano aún no hay una palabra concreta que defina con exactitud esta disciplina artística, pero fusión o mezcla se ajustarían bastante.
En ViaNews os hemos mostrado numerosos ejemplos a lo largo de los últimos años, con especial énfasis en los trabajos que mezclaban los productos de entretenimiento más populares, cruces híbridos entre los cómics de Marvel, las películas de «Star Wars», series de televisión, dibujos animados o novelas de fantasía y ciencia-ficción. Pero habíamos dejado a un lado, a la espera, una serie de televisión británica de ciencia ficción producida por la BBC que se emitió por primera vez en Noviembre del año 1963 y que tiene el privilegio de ser, según el libro Guiness de los récords, la serie más logneva de la historia de la televisión. Estamos hablando, por supuesto, del «Doctor Who».
A continuación os mostramos el cruce de los personajes, las situaciones o los antagonistas de «Dr. Who» con los Peanuts de Charles M. Schultz, con los videojuegos clásicos de 8 bits, con «Calvin y Hobbes» de Bill Watterson, con «Futurama» o con el «Tintín» de Hergé, entre otros.

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