El simbionte asesino Matanza regresa con una nueva colección regular desde su número 1 y con un nuevo e inesperado huésped: «Eddie Brock: Matanza«. ¿Conseguirá el acomplejado periodista, ex portador de Veneno, mantener a raya a la terrorífica criatura? ¡Averiguémoslo!
El protector más letal de todos! Ha sido Veneno, Antiveneno y Rey de Negro. Ahora, Eddie Brock ha hecho la más oscura de las alianzas, con el simbionte de Matanza. ¿Podrá controlar a su antiguo enemigo o se dejará arrastrar por la locura y el asesinato? Charles Soule regresa a Marvel y junto a la superestrella Jesús Saiz encabeza este viaje sangriento.
Había quien pensaba que ya lo habíamos visto todo de Eddie Brock: el letal protector, el antihéroe que cargó con la cruz de Veneno, el simbionte blanco como Anti-Veneno e incluso el mismísimo Rey de Negro. Pero Marvel Comics se guardaba un as bajo la manga: ¿qué pasa cuando un hombre que ha intentado redimirse mil veces se une al simbionte más sanguinario de todos? Esa es la premisa de «Eddie Brock: Matanza«, el nuevo cómic escrito por Charles Soule y dibujado por Jesús Saiz, una historia que convierte el concepto de «compañero simbiótico» en una pesadilla compartida entre un hombre roto y un ente que solo piensa en matar.
La idea de juntar a Eddie con Matanza es, de por sí, una locura deliciosa. El cómic plantea esta relación como una especie de ruleta rusa constante: Eddie tiene el control del cuerpo y los poderes, pero Matanza puede desconectarlo con un pensamiento. Es como ver a dos tipos apuntándose con pistolas en la sien mientras intentan caminar juntos. Esa tensión impregna cada página y convierte la lectura en una experiencia casi claustrofóbica. En los tres cómics recopilados aquí vemos una misma constante, como si hubiesen juntado al perro y al gato.
Para entender el peso de esta unión hay que recordar quién es Matanza. El simbionte rojo nació cuando Veneno engendró un descendiente en la prisión donde estaba encerrado junto a Cletus Kasady, un asesino en serie sin remordimientos. Esa mezcla, un psicópata sin redención y un simbionte que potencia sus peores instintos, dio vida a uno de los villanos más crueles de Marvel Comics: un ser cuya única motivación es sembrar caos y muerte. No es casual que su nombre sea «Carnage«, que en español no deja lugar a dudas: matanza pura y dura. Que ahora Eddie sea el que carga con ese legado cambia las reglas del juego.
Y aquí entra la gracia: Eddie siempre ha sido un personaje atormentado, alguien que oscila entre querer ser héroe y dejarse arrastrar por su propia oscuridad. Cuando fue Veneno, lo vimos convertirse en protector de inocentes, aunque siempre a su manera brutal. Como Anti-Veneno, intentó expiar culpas. Como Rey de Negro, fue prácticamente un dios oscuro. Ahora, con Matanza en sus venas, la pregunta es inevitable: ¿puede realmente resistirse al instinto de matar, o terminará aceptando que esa sed de sangre también forma parte de él?
Charles Soule aprovecha esa tensión con un guion que mezcla thriller, terror y road movie retorcida. No es simplemente Eddie contra el simbionte; es Eddie contra sí mismo, contra la voz en su cabeza que no deja de exigir sangre. Hay momentos en los que la dinámica recuerda a las viejas disputas con Veneno, pero aquí el tono es mucho más extremo: Matanza no se conforma con asustar, quiere masacrar. Y lo más divertido (y perturbador) es que, en más de una ocasión, Eddie no parece del todo en desacuerdo.
El contrapunto visual es obra de Jesús Saiz, al que hace poquito lo vimos en Castigador, y aquí hay que quitarse el sombrero. Su trazo combina realismo y oscuridad con una elegancia brutal. Saiz juega con las sombras como pocos, dotando a cada escena de un aire opresivo y casi cinematográfico. En las peleas, el dinamismo es tan palpable que parece que los muros de las viñetas no dan abasto para contener la violencia. Y cuando se mete en terrenos de horror corporal —tentáculos, cuchillas, carne transformándose— el resultado es puro deleite macabro. Lo que podría ser grotesco termina siendo hipnótico gracias a su sentido del detalle y a la atmósfera que construye junto con el colorista Matt Hollingsworth. Es curioso que este cómic no venga con la etiqueta de Red Band, cuando hay destripamientos a mansalva.
La aparición de secundarios como Misty Knight le da un aire fresco a la trama. Su investigación aporta tensión extra: mientras Eddie y Matanza se lanzan en su particular cruzada sangrienta, a la caza de asesinos en serie, el mundo real trata de seguirles la pista. Esa mezcla de horror íntimo y thriller policial hace que el cómic no se quede solo en golpes y vísceras, sino que tenga un trasfondo más amplio, con consecuencias para todo el Universo Marvel.
Al final, «Eddie Brock: Matanza #1» es un cómic que juega en la cuerda floja. Por un lado, nos muestra a Eddie intentando hacer algo bueno con la peor compañía posible; por otro, nos deja claro que el precio de esa alianza puede ser su propia alma. Es violento, oscuro, a ratos grotesco, pero también profundamente entretenido. Y sobre todo, es un retrato de un hombre que nunca logra escapar de su propia oscuridad.
«Eddie Brock: Matanza #1» nos lo tare Panini Cómics en el formato económico en tapa blanda de aparición trimestral (el primer número lleva rebaja en el precio). Contiene «Eddie Brock: Carnage #1-3» y un extracto del Free Comic Day de «The Amazing Spider-Man«. Incluye las portadas alternativas y el spot on de Bruno Orive.
En definitiva, estamos ante una de esas series que se disfrutan mejor con el estómago fuerte y la mente abierta. Charles Soule escribe con malicia, Jesús Saiz dibuja con maestría (que dure mucho, por favor se lo pido a Marvel) , y juntos nos recuerdan por qué Matanza sigue siendo sinónimo de caos absoluto. Eddie Brock puede intentar controlar a Matanza, pero después de leer estas páginas, uno tiene la sensación de que en realidad es Matanza quien nos está controlando a todos.
Eddie Brock: Matanza #1
Autores: Charles Soule, Jesús Saiz
Fecha de publicación: Agosto de 2025
Edición original: Eddie Brock: Carnage #1-3
ISSN: 977308152500700001
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 80
Precio: 6,50 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal