linea_separadora

Los diamantes son sinónimo de lujo y romanticismo, pero detrás del brillo de estas piedras preciosas a veces existen historias de abusos y esclavitud, contaminación del medio ambiente y violaciones de los derechos humanos que muchos ignoran. Pocas empresas dedicadas al comercio y la extracción de diamantes han dado pasos para garantizar el cumplimiento de los derechos humanos en la cadena de suministro de estas piedras pero, en general, las compañías europeas que importan diamantes desde África deben acreditar que su origen es totalmente fiable y no han contribuido económicamente a perpetuar conflictos armados. Existe una prohibición de exportación de diamantes establecida en el Proceso de Kimberley, un sistema de certificación de diamantes en bruto para asegurar que su comercialización no alimenta conflictos en los países de origen, que entró en vigor en 2002. Rusia es un caso diferente: es el mayor exportador mundial de diamantes naturales, pero la guerra en Ucrania y su evidente falta de control sobre los llamados “diamantes de sangre” han provocado una caída de su demanda.

Dirigida por Edward Zwick, a partir de un guión de Charles Leavitt, y protagonizada por Leonardo DiCaprio, Djimon Hounsou, Jennifer Connelly, Arnold Vosloo y Jimi Mistry, entre otros, “Diamante de sangre” (“Blood Diamond“) es una película que mezcla el thriller con la denuncia social, pues se trata de un film que se construye sobre la existencia del tráfico ilegal de piedras preciosas y la trastienda de esta industria con muchos claroscuros. La película nos traslada hasta Sierra Leona en 1999 y cuenta la historia de Solomon, un pescador obligado a trabajar en una mina de diamantes cuyo hijo ha sido secuestrado y convertido en soldado, encuentra una piedra preciosa y se la esconde para conseguir liberarle. Archer, un ex-mercenario y traficante de gemas surafricano, se entera del hallazgo y se embarca, junto a una periodista americana que quiere escribir sobre el negocio de los diamantes, en una peligrosa aventura en la que los tres se va a necesitar mutuamente para alcanzar sus objetivos.

Diamante de sangre” fue nominada a cinco premios Oscar, incluyendo el de mejor actor principal para el eterno nominado Leonardo DiCaprio y mejor actor de reparto para Djimon Hounsou, aunque la realidad no es más que es una película entretenida. Quiere remover consciencias, despertar el sentido crítico del espectador, pero lamentablemente no llega a profundizar demasiado en el asunto.

linea_separadora