Han pasado 20 años desde que D.R. & Quinch, la genial obra de Alan Moore y Alan Davis se publicase íntegramente en España, Dolmen Editorial nos ha ofrecido una grandísima edición para uno de los cómics bandera de 2000AD, a pesar de su brevedad.
D.R. & Quinch
Guion: Alan Moore, Jamie Delano
Dibujo: Alan Davis
Traducción: Alberto Díaz
Cómic. 20X28. Tapa dura. 128 págs.
B/N y Color.
22,90€
¡LAS ARMAS TERMONUCLEARES SON EL MEJOR AMIGO!
D.R. y Quinch son dos estudiantes, dos psicópatas, dos fiesteros con un único objetivo: causar el mayor caos posible. Su repertorio incluye aventuras tan cuestionables como la destrucción de la Tierra, un alistamiento involuntario para combatir en la guerra de un planeta alienígena, una noche en el teatro, la gestión de un campamento infantil de verano y el rodaje de una película de Hollywood de lo más particular.
Este volumen recoge de forma integral y cronológica todas las aventuras de D.R. & Quinch firmadas por Alan Moore (Watchmen, Albion) y Alan Davis (Excalibur, Harry 20 en High Rock) para la revista 2000AD. Una gran comedia de proporciones intergalácticas a cargo de uno de los tándems creativos más importantes de la historia del cómic. Además, en estas páginas también se incluyen las aventuras guionizadas por Jamie Delano.
Hace 20 años Ediciones Kraken publicó, en un un volumen integral, todo D.R. & Quinch, la obra psicodélica, ultraviolenta y terriblemente divertida creada por Alan Moore y Alan Davis. Casi 20 años después esta obra vuelve a estar disponible en una nueva edición de la mano de Dolmen Editorial, la casa que con más cariño ha tratado el cómic británico en España y que está recuperando las joyas clásicas británicas, con especial atención a las obras surgidas de la revista 2000AD (un pozo de creatividad sin igual en el mercado británico de donde surgieron autores como Alan Moore, Neil Gaiman, Grant Morrison, Bryan Talbot, Brian Bolland, Alan Davis y muchísimos otros).
D.R. & Quinch nos presenta a Waldo «D.R.» («Responsabilidad Disminuida») Dobbs y Ernest Errol Quinch, dos alienígenas adolescentes que crearán todo tipo de violentos problemas, de diversa escala, desde lo local a lo global, mientras intentan pasárselo bien. Que quede claro que ninguno de los dos es un modelo de conducta y que, años después, Alan Moore renegaría (como ha renegado de todo lo que ha hecho) del uso de la violencia como mecanismo humorístico.
La vida de D.R. & Quinch comenzó como una historia corta intercalada en la revista 2000AD, lo que allí se conoce como un Time Twister (una tira corta) y que gozaría de tanta popularidad como para acabar teniendo una serie irregular y, posteriormente, cuando Alan Moore abandonó la serie (por una de sus rabietas, se enemistó con Alan Davis al no querer dar permiso a la reimpresión de su trabajo en Capitán Britania y mejor no hablemos de lo que sucedió con Miracleman, cuando Moore iba regalando los derechos del personaje sin contar con Davis) se continuó a través de curiosidad como era ver a ambos personajes respondiendo el correo de lectores de la revista. Estas últimas historias fueron escritas por Jamie Delano.
Lo cierto es que con D.R. & Quinch Alan Moore y Alan Davis supieron encontrar una pareja que se complementaba perfectamente, por un lado tenemos a D.R., que es un manipulador un poco psicópata y por el otro tenemos a Quinch, un forzudo leal y tonto que sigue al primero en sus aventuras que, por otro lado, están completamente fuera del margen de la cordura. Su primera aventura supuso la destrucción de la Tierra, como algo colateral y sin importancia, y, aunque luego viajaron a diversas épocas del pasado de la Tierra, eso es algo que marca, sobre todo por cómo Moore manejó el humor, cínico, cruel y barbárico (algo de lo que, estoy seguro, tomaron nota autores como Garth Ennis o Mark Millar).
En cuanto al apartado gráfico de D.R. & Quinch lo lógico sería pensar que nos encontraríamos a un inexperto Alan Davis pero cada página es una demostración de que Davis es uno de los grandes dibujantes del cómic británico, y también del estadounidense, su capacidad de combinar la belleza en algunos personajes con el horror o lo grotesco en otros, pero sin robarles humanidad, es algo al alcance de muy pocos. No en vano es uno de mis autores completos favoritos de todos los tiempos y de los pocos que logra que los personajes vivan, respiren y se muevan en las viñetas.
La edición de Dolmen es muy buena, con buen papel, cartoné para proteger las historias, artículo de introducción y todo el material existente de D.R. & Quinch. Por cierto, me llama la atención que otras editoriales respetan el deseo de Alan Moore de no ser citado en sus obras, pero imagino que el británico pensará de otra manera con respecto a su producción británica…
D.R. & Quinch es un regalo que, como lector, puedes hacerte ya sea porque te gusta el trabajo de Alan Moore o el de Alan Davis, pero si te gustan ambos autores, como debería ser, sin duda es un cómic que debe estar en vuestras estanterías.












Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…