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El éxito reciente de «Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos«, dirigida por Matt Shakman, nos ha vuelto a recordar el sonado desastre que fue la versión de Josh Trank de la Primera Familia de Marvel Comics. Es evidente que el director tuvo muy mala suerte y también pecó de un exceso de confianza. En 2012, su debut, una modesta película de ciencia ficción titulada «Chronicle«, lideró la taquilla estadounidense el fin de semana de su estreno, contra todo pronóstico y de manera inesperada, y convirtió a Josh Trank en uno de los directores más jóvenes en alcanzar el primer puesto del box office, por delante incluso de nombres tan consolidados como Steven Spielberg o James Cameron. Tenía el mundo a sus pies y decidió aceptar la propuesta de 20th Century Fox para reiniciar las aventuras cinematográficas de los Cuatro Fantásticos, con un presupuesto de más de 120 millones de dólares. Pero la cosa no salió como esperaba: su «Cuatro Fantásticos» fue un fracaso mayúsculo, superando con creces otros grandes chascos del cine de superhéroes como «Elektra«, de Rob Bowman, «Catwoman«, de Pitof, o «Daredevil«, de Mark Steven Johnson.
¿Realmente era tan mala «Cuatro Fantásticos«, de Josh Trank? Lo cierto es que sí, y sin demasiados matices. Puede que nunca conozcamos todos los detalles concretos que provocaron el naufragio del filme, aunque Josh Trank no se ha cansado de señalar a los productores por un lado y al público por otro, llegando incluso a desautorizar públicamente al guionista y al reparto, y quejándose amargamente de las constantes injerencias del estudio, los repetidos reshoots y las limitaciones creativas impuestas durante el montaje final. Sin embargo, dejemos las excusas de lado, la propuesta es fallida en su propia concepción: la película se cree más profunda de lo que realmente es, se aparta de forma arbitraria del material original, tarda una eternidad en mostrar algún elemento mínimamente atractivo, los actores parecen no saber muy bien en qué tipo de película se han metido, y la confusión tonal reina durante todo el metraje, oscilando sin rumbo entre el drama sombrío y el cine de superhéroes convencional. En comparación, las otras versiones cinematográficas de los Cuatro Fantásticos, «Los Cuatro Fantásticos» de Oley Sassone (1994), y las dos propuestas de Tim Story, «Los 4 fantásticos» (2005) y «Los 4 fantásticos y Silver Surfer» (2007), tan criticadas en su día, son obras maestras a su lado.
La película, protagonizada por Miles Teller como Mr. Fantástico, Kate Mara como la Mujer Invisible, Michael B. Jordan como la Antorcha Humana y Jamie Bell como La Cosa, además de Reg E. Cathey y Tim Blake Nelson, se centra en cuatro jóvenes que se teletransportan a un universo alternativo, lo que altera su forma física sorprendentemente y les otorga poderes sobrehumanos. Sus vidas dan un giro radical y el equipo tiene que aprender a utilizar sus nuevas habilidades y trabajar juntos para salvar el planeta de un antiguo aliado que se ha convertido en un terrible enemigo.
Lo único positivo de todo el asunto es que el fracaso de «Cuatro Fantásticos«, de Josh Trank, supuso también un duro revés para 20th Century Fox y facilitó que Marvel recuperara los derechos de los personajes, permitiendo borrar esta encarnación y empezar de cero con una visión más alineada con el espíritu original de los cómics y las expectativas del público.
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Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal