Hay libros que llegan justo cuando más apetecen. Con el verano, las vacaciones y ese deseo de bajar el ritmo, este «Cuaderno Bruguera» se convierte en un compañero perfecto para desconectar de las pantallas y reencontrarse con una forma de diversión tan sencilla como eficaz. Y si encima están por estas páginas los agentes de la TIA, Anacleto, Zipi y Zape, Superlópez y todo un ejército de personajes tronchantes, mejor todavía.

Cuaderno BrugueraDiviértete y ejercita tu cerebro con el cuaderno de pasatiempos para adultos que crecieron (y aún siguen) disfrutando de los tebeos de Bruguera.

Con este cuaderno, ejercitarás la mente, te divertirás, pondrás a prueba tu ingenio y podrás dar rienda suelta a tu creatividad acompañado de los personajes más míticos de Bruguera.

Deja las pantallas de lado este verano y diviértete con pasatiempos, curiosidades y juegos de lógica y de ingenio. Para todos los que buscan estar activos mientras se entretienen y recuerdan los mejores personajes de su infancia.

Primero de todo hay que decir que no hace falta ser un experto en el Universo Bruguera para disfrutar «Cuaderno Bruguera«, aunque quienes crecieron con sus personajes encontrarán aquí un auténtico viaje en el tiempo y un artículo coleccionable al cien por cien. Entre juegos, retos e ilustraciones rebosantes de humor, el volumen propone horas de entretenimiento mientras recupera el espíritu de una editorial que convirtió los pasatiempos en una pequeña obra de arte. Avisa en la portada que estas actividades y pasatiempos son para adultos, quizás por algún detalle que no se tolera hoy en día (cigarrillos y demás), pero yo lo recomiendo para todo el mundo, pese a su dificultad intrínseca. Según pone arriba a la derecha, el precio de este primer volumen es de 2,487 pesetas. ¡Detallazo!

Hubo un tiempo en el que las revistas de Bruguera no solo eran sinónimo de historietas inolvidables. Entre las páginas de historieta, siempre había alguna con pasatiempos que obligaban a detener la lectura para resolver un enigma, encontrar una palabra escondida, completar un dibujo o estrujarse un poco el cerebro antes de seguir con las aventuras de los personajes favoritos. Aquellos rompecabezas, acertijos y juegos visuales eran casi un género propio dentro de las publicaciones de la editorial, muchos de ellos diseñados por el ilustrador Cervantes, cuya imaginación parecía inagotable y que tiraba de personajes de la casa. En las revistas de los 50 y 60, también había algunos pasatiempos, más discretos, casi todos anónimos. Este cuaderno recupera aquel legado con un enorme cariño y, lejos de limitarse a reproducirlo, lo multiplica por cien en cantidad, variedad e ingenio.

El resultado es una recopilación desbordante de propuestas para todos los gustos, siempre con el inconfundible sello del humor brugueriano. No se trata únicamente de resolver crucigramas o sopas de letras, sino de enfrentarse a pruebas que apelan a la memoria, la observación, la lógica o la creatividad. Cada página cambia de registro para que el lector nunca tenga la sensación de estar haciendo lo mismo. Hay desafíos para quienes disfrutan pensando con calma, otros que se resuelven casi de un vistazo y algunos que invitan incluso a compartir el libro con familiares o amigos para comparar respuestas o echarse unas risas.

Lo mejor es que todos esos ejercicios están protagonizados por el extraordinario plantel de personajes que hicieron grande a Bruguera. Anacleto presta su peculiar personalidad para poner a prueba nuestra lógica, mientras su inseparable cigarrillo nos recuerda también cómo han cambiado los tiempos. Zipi y Zape protagonizan una divertida excursión (traída de la historieta «El tonel del tiempo«) histórica que habrá que ordenar correctamente desde la prehistoria hasta el siglo XXII, convirtiendo el aprendizaje en un juego. El siempre iracundo Súper patrocina un desternillante insultómetro ideado a partir del universo de Francisco Ibáñez, una de esas ocurrencias que arrancan una sonrisa incluso antes de empezar a resolverla.

No faltan propuestas especialmente originales, como rellenar los bocadillos vacíos de diversas historietas para demostrar nuestra capacidad de improvisación y nuestro sentido del humor, colorear dibujos o rellenar viñetas en blanco. Es una idea magnífica porque convierte al lector en improvisado guionista (y artista), durante unos minutos y permite imaginar diálogos completamente disparatados, o desatarse a dibujar. También hay espacio para encontrar las diferencias junto al inigualable Rompetechos, cuya proverbial miopía parece hecha a medida para este tipo de ejercicios visuales. Anagramas, refranes incompletos, enigmas, asociaciones de palabras y muchas otras pruebas terminan componiendo un conjunto tan variado que resulta imposible aburrirse. Hay de todo, hasta completar las casi cien páginas del libro.

Y, por supuesto, el desfile de personajes es constante. Mortadelo y Filemón aparecen en varias actividades, como no podía ser de otra manera, pero también lo hacen Carpanta, Pafman, El Capitán Trueno, Superlópez, Chicha, Tato y Clodoveo y un buen puñado de figuras imprescindibles de la historia del cómic español, todos recortados y pegados desde sus viñetas originales. Cada aparición funciona como un pequeño reencuentro con viejos conocidos que siguen conservando intacta su capacidad para hacernos sonreír. El libro entiende perfectamente que la nostalgia funciona mejor cuando va acompañada de nuevas ideas, por lo que no se limita a vivir del recuerdo, sino que utiliza ese inmenso patrimonio para crear propuestas frescas y muy entretenidas. Hasta los autores tienen su hueco, faltaría más.

En definitiva, este «Cuaderno Bruguera«, que viene en un bonito y manejable formato en tapa blanda, es mucho más que un recopilatorio de pasatiempos. Es un homenaje lleno de cariño a una forma de entender el ocio que marcó a varias generaciones y que sigue conservando todo su encanto. Sus páginas consiguen que el lector vuelva a sentirse como aquel niño que detenía la lectura de una revista para resolver un acertijo antes de continuar con la siguiente historieta. Al mismo tiempo, ofrece suficientes ideas nuevas para atraer a quienes descubren ahora este universo. Un libro ideal para el verano, para los ratos tranquilos en la playa, la piscina o la montaña, pero también para cualquier momento en el que apetezca desconectar durante un rato con inteligencia, humor y una saludable dosis de nostalgia.

Cuaderno Bruguera
Autores: Varios autores
Colección: Bruguera Clásica
Fecha de publicación: Mayo de 2026
Formato: 21,5×25,4cm. Tapa blanda. Color
Páginas: 96
Precio: 14,95 euros