Los doctores Quinn y Reilly regresan en Crononautas 2, aunque me gusta mucho más el título original: Chrononauts: Futureshock, de la mano de Mark Millar y Eric Canete en una de esas macarradas que tanto le gustan a Millar.

Crononautas 2Crononautas 2
Crononautas Vol. 02
Edición original: Chrononauts: Futureshock 1-4 USA
Fecha de edición: septiembre de 2020
Guión: Mark Millar
Dibujo: Eric Canete
Color: Giovanna Niro
Portadas: Pasqual Ferry
Formato: Cartoné, 128 páginas. Color.
16€

¡Los chicos han vuelto! Viajeros en el tiempo, mejores amigos… Corbin y Danny intentaron conquistar el futuro en su anterior aventura. Después de que su última misión salga mal, un rostro del pasado aparece para proponerles una tarea única y siniestra.

Regresan las aventuras de los doctores Quinn y Reilly, regresa Crononautas 2 y regresa la locura de los viajes en el tiempo y es que después de las aventuras del primer volumen ahora toca ver por qué no logran viajar al futuro, algo que resolverá el doctor Quinn con cierta rapidez y que les llevará a encontrarse con su viejo profesor de la universidad, quien vive en el futuro y ha manipulado el pasado en numerosas ocasiones para vivir en una utopía a la que invita a Quinn, Reilly y sus familias.

La verdad es que Mark Millar no parece trabajarse demasiado el guión, quiero decir que no es que veamos nada tremendamente original y acaba por centrar la trama en dos de los tópicos más grandes de las historias de los viajes en el tiempo: viajar al pasado para cambiar el futuro (y en ese aspecto este guión tiene más agujeros que un colador) y lograr cambiar el pasado para salvar a un ser querido, aunque la pérdida de ese ser querido sea la motivación para viajar en el tiempo en primer lugar. Vamos, que Millar se preocupa más por la macarrada y el golpe de efecto que por darnos una historia realmente sólida, no obstante es Crononautas 2 es un tebeo entretenido que se devora enseguida, aún con sus carencias.

La principal pérdida de Crononautas 2 está precisamente en el dibujo, y es que Sean Murphy no repite a los lápices, y es extraño, porque seguramente MillarWorld le habría aparcado el camión de billetes delante de la puerta de su casa, pero como ahora triunfa en DC Comics como artista completo gracias a su Batman Caballero Blanco se da el lujo de ceder el testigo a Eric Canete, que nos ofrece un trazo similar, aunque es inevitable añorar a Murphy pero que no os quepa duda de que el trabajo de Canete  brilla a gran nivel, deslumbrando en varias ocasiones al tiempo que representa perfectamente a Quinn y Reilly.

En cuanto a la edición de Panini diré que me parece que este tomo, como los del MillarWorld, viene un poco “pelado” de extra, no por la galería de portadas, es que los únicos textos fuera del cómic en sí es una breve biografía de todos los participantes en la edición y creación de Crononautas 2, ¡y nada más!

En definitiva, Crononautas 2 sigue los pasos de la primera entrega en todos los aspectos: irreverente, divertida y totalmente desquiciada, aunque resulta una lectura entretenida a pesar de las patadas que le dan, a cada página, a la teoría de los viajes en el tiempo.