Creo que hacen 6 ó 7 años, por aquél entonces Sol, Mañik y el que suscribe acudíamos a un maratoniano Salón del Comic de Barcelona a perseguir y a entrevistar autores sin conocimiento. Eran los tiempos en los que hacíamos del orden de 30 entrevistas por Salón. Una paliza.

Pero este año era especial, BurzComics, una naciente editorial maña, acudía al Salón y, entre sus miembros, estaba Gustavo, un amigo de muchos años. Así pues era bastante habitual el que nos apalancasemos en el stand de Burz en los, escasos, ratos libres que teníamos. Pronto adquirimos la costumbre de hablar con cualquiera de los “chicos de Burz” mientras que ellos, pobres y pacientes, nos aguantaban como buenamente podían.

Así fue como conocimos a Daniel Foronda, Dani, y a Queco Ágreda, Queco. Nunca podremos olvidar como nuestra paciente espera, y charla, con ellos acababa generando colas por culpa de una manía de Dani; dibujar en todo trozo de papel que tenga delante. Y no cualquier cosa, sino unos personajes pequeñajos, divertidos y entrañables. Una delicia, la verdad.

El caso es que, como todos, le animamos a trabajar con esos personajes. Nada original, la de veces que Dani ha debido de oir lo mismo a lo largo de los años. Sol, prendada de estos personajes, incluso le pidió varios para incluir en ComicVía.

Por fin Dani comenzó a trabajar en “su proyecto“ en el que Queco haría los guiones. Estábamos impacientes por ver los resultados finales. Salón tras Salón le preguntábamos y Dani, pacientemente, nos explicaba que, por cosas de la vida, del trabajo, etc, este año no había podido terminar el proyecto a tiempo, “el que viene” nos decía. Así, como decía al comienzo del artículo, han pasado 6 ó 7 años, con Dani harto de oirnos preguntarle “¿ya está?” y él, pacientemente, enseñandonos el material que ya tenía dibujado y coloreado mientras Queco, por lo bajini nos decía “pues por el guionista no será…”.

Han pasado 6 ó 7 años y con motivo del VI Salón del Comic de Zaragoza Dani y Queco han podido cumplir y presentar el proyecto que tantos años han estado madurando. Al final BurzComics no lo ha publicado, el proyecto ha sobrevivido a la editorial, ha sido la Editorial Cornoque , de los chicos de Malavida, la que se ha llevado el gato al agua. Un proyecto por el que, en ComicVía, tenemos especial debilidad porque lo hemos ido viendo crecer año a año, Salón tras Salón.

Pero, así las cosas, a pesar del retraso… el parto ha sido sensacional. No sólo por lo bien que ha quedado, sino porque se ha presentado en Nuestro Salón, el de Zaragoza, y con una editorial aragonesa que está sabiendo moverse la mar de bien (yo quiero divertirme tanto como los de Malavida) y con una edición que…

Espera, espera, vayamos por partes. Tanto hablar y aún no he dicho el título del comic siquiera. Música por favor. Os presento a ¡“Zak y el Secreto del Monolito” por Queco Ágreda y Daniel Foronda!

Estamos ante un comic desenfadado, un comic para todos los públicos que no pretende ser una obra de arte ni una historia de acción que te ponga el corazón en un puño. No, es una aventura de ciencia-ficción para todos los públicos (infantil que dirán algunos), con acción, misterio, unos toques de romance y el buen hacer de dos “chavales” que están en esto por el gusto y el placer de hacer las cosas que quieren y de hacerlo bien.

Le han regalado el comic y por eso habla bien de él” Pues no, no, esta es una de las pocas veces en las que he acudido a un Salón del Comic, he conseguido una novedad, he hecho que el autor me la firme y dedique (Dani, te lo podías haber currado más) y he pagado religiosamente por el comic.

En unos días colgaré unas páginas del comic para que veaís por qué hablo tan bien de él. Los personajes que Dani y Queco (Queco, el burro delante...) han creado y desarrollado en “Zak y el Secreto del Monolito” te llegan. Se hacen un hueco en tu corazoncito. Son, sencillamente, adorables.

De la historia… bueno, Zak es un personaje que, en dos páginas te ha conquistado, un ser que deseaba participar en la guerra pero que fue rechazado por el ejército. Ahora trabaja en una empresa de transporte, en la retaguardia, y… está algo descentrado. Hasta que un extraño artefacto mecánico hablado cae en sus manos y de repente es perseguido por unos tipos que pretenden obtener el artefacto para hacerse con una tecnología muy poderosa. Zak huye con el artefacto al campo, pero es perseguido y…

No voy a contaros más, la verdad es que es una historia lineal, sin complejas tramas, perfecta para “regalar” a un hijo o sobrino (típica excusa para comprar el comic que “guardaremos” en casa hasta que el sujeto en cuestión sea mayor para “cuidar bien del comic”), con una edición MUY esmerada y cuidada, a color, 96 páginas… 7 euros. Imbatible en su precio, y sino que Panini o Planeta me muestren algo parecido.

Una delicia, la verdad. Sobre todo porque Dani, si las ventas van bien, quiere continuar con las aventuras de Zak y promete que en 1 año tendrá listo otro volumen, aunque de unas 48 páginas.

Dani, Queco, ha valido la pena la espera. ¡Felicidades!