Aunque la mayoría asocian el nombre de Panini Cómics a los cómics de superhéroes de Marvel, la editorial tiene también un pequeño hueco para el manga y el BD francobelga. Por supuesto, el espacio que dedican a estos otros tipos de cómic es mínimo, y sobretodo al segundo de ellos, pero de vez en cuando se permiten el lujo de arrebatar verdaderas joyas a otras editoriales especializadas. Es el caso de «Aristophania«, de Xavier Dorison y Joël Parnotte.

1909… De Marsella a Manosque, la corte del rey desterrado está a punto de ganar la guerra secreta de Zur. Un solo baluarte: Aristophania Bolt. Una sola esperanza: tres huérfanos de los bajos fondos de París.

Bajo el paraguas del sello Evolution Comics, desde el año 2014 la editorial Panini Cómics publica obras apartadas del género de los superhéroes. No son muchas, y a menudo aparecen ensombrecidas por las docenas y docenas de títulos de Marvel Comics que se publican simultáneamente, pero hay que estar atento y prestar atención para descubrir joyas brillando entre el barro de las novedades que aparecen cada mes. Y si un título cuenta con el nombre del prolífico guionista Xavier Dorison en portada, es señal que algo grande se esconde entre sus páginas.

«Aristophania» se ambienta a principios del siglo XX en Francia, durante la Tercera República, una época tan turbulenta como fascinante. La revolución industrial de finales del siglo XVIII y principios del XIX había significado un cambio socioeconómico, tecnológico y cultural de gran magnitud, el mayor desde el neolítico. Cambió la gestión de los recursos naturales, el modo de vida de los pueblos y las ciudades, la organización jerárquica de la sociedad, así como las luchas sociales y obreras para obtener derechos laborales justos para el trabajador frente al patrón. La era del vapor había llegado para repartir riquezas y miseria, y a principios del siglo XX el mundo se regía por las mismas leyes, aunque en Francia aparecían las primeras luces: la libertad de reunión y prensa en 1881, el derecho a formar sindicatos en 1884 o la libertad de asociación de 1901. Cada uno de los derechos alcanzados era una victoria para una sociedad heredera del medievalismo y del antiguo régimen anterior a la Revolución Francesa, que había cambiado para no cambiar nada: del aristócrata y el señor feudal que sometía al siervo la sociedad de la revolución industrial evolucionó al burgués y el patrón que sometía al obrero.

Los protagonistas de «Aristophania» son tres niños huérfanos de padre, que viven en los bajos fondos de París junto a su madre, sin saber que son los herederos de un gran poder que ansían obtener los dos bandos que luchan desde hace siglos en una guerra secreta. La muerte de su padre en extrañas circunstáncias sirve de presentación de Aristophania y las primeras menciones a conceptos como La Corte Maldita, el Rey Desterrado o el Azur, y pronto la historia salta nueve años después, con la viuda y los tres niños (Basile, Victor y Calixta) viviendo en la misería en las barracas a orillas del Sena, en Gennevilliers. Es aquí, en lo que Xavier Dorison empieza construyendo como un relato acerca de la industrialización y el eterno conflicto entre el patrón y el trabajador, que la fantasía aparece por sorpresa y la historia nos lleva lejos, hasta la villa Soubeyrac, donde la misteriosa anciana Aristophania acogerá a los niños y abrirá la puerta para que estos se alisten a la Corte de Azur, con las fuerzas contrarias a Gédéon, el Rey Desterrado. Ellos son los únicos que pueden encontrar la Fuente y vencerle.

A lo largo de poco más de sesenta páginas Xavier Dorison y Joël Parnotte nos invitan a entrar en el mágico mundo de «Aristophania«, el primero de cuatro álbums («Progredientes«, «La Fuente Aurora» y «La Montaña Roja«) de una obra que encaja como un guante en el universo del BD francobelga, que incluye siempre un extenso repertorio de personajes principales con motivaciones claras y comprensibles que evolucionan al son del desarrollo de los acontecimientos, y un reparto coral de personajes secundarios que acompañan y enriquecen la narración y proporcionan los detalles necesarios, en un mundo cargado de objetos, edificios, lugares, artefactos y paisajes detalladamente reproducidos. El dibujo de Joël Parnotte, es fresco, ágil, detallista y visceral, y podría ser un alumno de Regis Loisel, Crisse o Didier Tarquin, maestros del dibujo que consiguen representar a la perfección con su estilo de líneas limpias y gran atención a los detalles sin caer en lo recargado, color muy correcto y una ambientación sublime muy imitada. De Xavier Dorison hace falta presentación, y es que tras publicarse en España algunos de sus trabajos más aplaudidos como «Santuario«, «Asgard«, «El Tercer Testamento«, «Long John Silver«, «Prophet» o «W.E.S.T.» no creo que sea necesario recordar lo bueno que es.

El álbum debut de la tetralogía «Aristophania«, titulado «El Reino de Azur«, es el primer plato de un banquete que promete ser muy sabroso. Una obra ideal para los aficionados más fieles al BD francobelga pero también una ocasión perfecta para los aficionados al cómic de superhéroes de Marvel Comics que quieren ir un poco más allá de su zona de comodidad, dando un primer paso a un universo que les puedo asegurar que llenará a rebosar sus mentes deseosas de fantasía, magia y aventura.

Aristophania #1: El Reino de Azur.
Autores: Xavier Dorison y Joël Parnotte
Edición original: «Aristophania 1: Le Royaumed’Azur»
Fecha de publicación: Noviembre de 2020
ISBN: 9788413346571
Formato: 21×27,95cm. Tomo en tapa dura. Color
Páginas: 64
Precio: 15,00 euros