El agente secreto Corrigan, nombre en clave X-9, perteneciente a los G-Men, debe hacer frente a lo más despiadados criminales en esta serie de tiras de prensa diarias que ahora publica Dolmen Editorial con el subtítulo de “Operación: Marina Vladesky“, justo a tiempo para el aterrizaje de la pareja artística Archie Goodwin al guion y Al Williamson dibujando.

"Agente Secreto X-9: Operación Marina Vladesky" (Archie Goodwin y Al Williamson, Dolmen Editorial)En 1967 el tándem formado por Al Williamson y Archie Goodwin se encarga de las aventuras de X-9, que solo es llamado así en las dos primeras aventuras, para pasar a ser identificado únicamente como Corrigan, agente secreto. Estamos ya en la segunda mitad de la década prodigiosa, y la influencia de James Bond lo permea todo. Aunque estas historias tratan de eludir los gadgets y la parafernalia propia del agente 007 (y de ahí viene, quizás, el eludir la sigla X-9 del protagonista) es inevitable que haya situaciones de paralelismo y que se acabe por incidir en las temáticas bondianas.

La tira del “Agente Secreto X-9” surgió en 1937 como respuesta a otra serie de gran éxito de la prensa norteamericana, Dick Tracy. Los primeros artistas implicados en este proyecto encargado por el Sindicato de King Features fueron Dashiell Hammett y Alex Raymond. El primero sería conocido por sus novelas de corte policíaco, con “El Halcón Maltés” entre las más celebradas. Alex Raymond pasaría a la posteridad con el serial de Flash Gordon.
Al principio al personaje se le conocería como X-9, aunque en la primera historia se le llamó Dexter, un nombre usado para la ocasión, pero no el auténtico. Entrados los años cuarenta, se le bautizaría como Phil Corrigan y finalmente se la tira sería conocida como “Agente Secreto Corrigan“, obviándose lo de x-9 para no recordar a la numeración de James Bond, seguramente.
"Agente Secreto X-9: Operación Marina Vladesky" (Archie Goodwin y Al Williamson, Dolmen Editorial)Tras Hammett varios guionistas retomaron la tira, con Raymond a los dibujos, hasta que Mel Graff le tomó el relevo. Graff también se hizo cargo de los guiones, y según se cuenta, concedió el nombre de Phil Corrigan como homenaje encubierto a una de sus creaciones, Phil Cardigan, de las Aventuras de Patsy.
Bob Lewis continuó la labor de Mel Graff desde 1960 a 1966, que es cuando entran Goodwin y Williamson y redimensionan al personaje y sus vivencias. El personaje, que pertenece a los G-Men (Government-Men, a las órdenes de John Edgar Hoover) vivirá ahora historias de corte más sofisticado, más actuales, a lo largo y ancho del mundo. Pero a diferencia de agentes secretos acostumbrados a rozar el fantástico con sus armas e invenciones, Phil Corrigan mantendrá los pies en el suelo, y no dudará en mancharse de barro para resolver los entuertos. Y otra gran diferencia con personajes del mismo corte es la situación civil del agente, que está casado con la bella Susan Foster. Las féminas que aparecen en estas aventuras no serán un objetivo sentimental del personaje, aunque ellas sí se sientan atraídas por él, sobre todo las villanas de turno.

Este primer volumen publicado por Dolmen Editorial incluye ocho episodios completos de las tiras diarias de “Agente Secreto Corrigan“. Los episodios suelen finalizar en la penúltima viñeta, echando mano de la última para enlazar con la siguiente vivencia. También, aparecen repeticiones para dar hincapié a ciertos momentos de tensión o recordar momentos anteriores, algo normal pues de lunes a viernes no era problema, pero de viernes a lunes había varios días por en medio en los que el lector podía perder el hilo de la aventura.
El guion de Archie Goodwin (1937-1998) es formidable y hace que leer estas tiras diarias sea un placer. En ningún instante se cae en el aburrimiento. Goodwin comenzó como editor en Harvey Comics y destacó en su andadura en la editorial DC, escribiendo Manhunter con Walter Simonson al dibujo.
"Agente Secreto X-9: Operación Marina Vladesky" (Archie Goodwin y Al Williamson, Dolmen Editorial)Si la labor del guionista es meritoria, el arte de Al Williamson (1931-2010) se lleva todos los honores. Justo antes de iniciar su labor en esta serie, en 1966, ilustró la versión en cómic de Flash Gordon, siguiendo el estilo de su creador Alex Raymond. Williamson tiene un trazo fino y preciso. Un uso meticuloso de luces y sombras. Realiza unos rostros femeninos de gran belleza, y para muchos de ellos, así como los masculinos, usa referencias fotográficas. La ambientación también es de quitarse el sombrero, con una recreación milimetrada de coches, casas, y todo lo que aparezca en viñeta. Verdaderamente, da gusto contemplar el trabajo de este artista. En momentos puntuales de este libro, otros autores han realizado las tiras, algo que se descubre si uno es observador (Neal Adams andaba por ahí) ya que desaparece la firma de Williamson.
Ambos autores continuaron su trabajo hasta 1980, momento en que abandonaron Agente Secreto Corrigan para combinar fuerzas en los comics de Star Wars publicados por Marvel.
Estas páginas habían conocido su publicación a través de la desaparecida Ediciones Eseuve hace muchos años, y precisaban su retorno a librerías. Las primeras historias de Hammett y Raymond fueron publicadas por Planeta no hace mucho.
Con traducción y textos adicionales de Rafael Marín, ya un habitual de todos los clásicos que publica Dolmen Editorial, este tomo que comprende los años 1967 y 1968 es una auténtica joya para los amantes de las tiras de prensa. Deseamos que se llegue hasta 1980 para poder disfrutar de estas aventuras de espionaje y acción que no son moco de pavo.

Agente Secreto X-9: Operación Marina Vladesky
Guión: Archie Goodwin
Dibujo: Al Williamson
Edición original: “X-9: Secret Agent”
Fecha de publicación: Noviembre de 2018
Formato: Cartoné. Blanco y negro
Páginas: 192
Precio: 29,90 euros