El Agente de las Estrellas, de John Scalzi, ha resultado ser una agradable y positiva sorpresa para mi que, años después de su publicación, aún no había disfrutado como se merecía, algo que he remediado cuanto antes y que, posiblemente, incluya una futura relectura.

El Agente de las Estrellas
John Scalzi
Minotauro
ISBN: 9788445077818
320 páginas
Rústica con solapas
18.00 €

Una historia fresca e ingeniosa en la que la frívola vida del Hollywood de las estrellas se mezcla con los intentos de una raza alienígena por establecer contacto con la humanidad.

Los exploradores espaciales yherajk han venido a la tierra para conocernos y así entablar amistad interestelar con la humanidad. Solo hay un incoveniente: tienen un aspecto espantoso y huelen a pescado en mal estado.

Conseguir la confianza de los terrrícolas supone todo un desafío y los yherajk necesitan a alguien que les ayude a llevar a cabo dicha empresa. Y si alguien sabe algo sobre ganarse la confianza de sus clientes, ése es Thomas Stein, uno de los jóvenes agentes más prometedores de Hollywood. Pero aunque Stein acaba de cerrar el trato más importante de su carrera, complacer a toda una raza alienígena no será tan fácil. Esta vez tendrá que recurrir a los mejores trucos de su repertorio para ganarse su comisión.

Hay ocasiones en las que te tropiezas justo con el libro que necesitas leer en ese momento, que es exactamente lo que me sucedió ayer con El agente de las estrellas, de John Scalzi, y es que tras recomendar, una vez más, la lectura de La Vieja Guardia a nuestros lectores me dio por darme un paseo por la biblioteca y llevarme prestados los tres libros “extra”, no relacionados con saga alguna, de Scalzi que aún no había leído (sí, he leído Red Shirts, y os lo recomiendo). Imaginad mi sorpresa cuando me vi leyendo el libro hasta la 1 de la madrugada para poder acabarlo y acostarme con las buenas sensaciones que me había dejado.

Aclaro que El agente de las estrellas es, sobre todo y en primer lugar, un divertimento a costa del mundillo de Hollywood, pero también es una crítica nada oculta de la sociedad humana y, especialmente, del mundillo de oropeles de Hollywood. Eso sí, todo está tamizado con un buenrollismo que hace que sepamos que estamos ante lo más cercano a una comedia romántica hollywoodiense en la que todo va a salir bien, Thomas Stein puede que afronte el mayor problema de la Humanidad, cómo representar a toda una raza de alienígenas que quieren entablar contacto amistoso con la Humanidad y que, conscientes de que, bueno, son unos pegotes de gelatina y se comunican a través de pedos, deciden contratar a un agente de estrellas de Los Ángeles para que les permita “salir del armario” con ciertas garantías de no provocar una guerra.

El agente de las estrellas es un divertimento, uno de esos libros que te provocan un buen puñado de sonrisas, e incluso alguna carcajada, por lo que no puedo sino recomendar su lectura y disfrute sabiendo, eso sí, que estamos ante una lectura ligera, que no profundiza y que tiene más en común con una comedia romántica que con una película hard de ci-fi. Te arrebatará sonrisas, te dejará una sensación optimista y agradable realmente recomendable y te hará revisar todas y cada una de las referencias culturales, principalmente cinematográficas, que incluye.

No le pidáis más a El agente de las estrellas, pero tampoco menos. Creo que voy a continuar repasando esos libros de John Scalzi que no conocía.