Distrito Manga apuesta por el terror con el lanzamiento de «Betwixt: una antología de manga de terror«. Como su propio título indica, recoge varias historias de corte terrorífico creadas por autores japoneses y estadounidenses, los unos en sentido de lectura oriental, los otros en occidental… ¿Qué puede fallar?

Betwixt: una antología de manga de terrorOcho creadores de manga de Japón y Estados Unidos nos presentan una muestra internacional de terror. Recopiladas por primera vez en Betwixt: Una antología de manga de terror, estas seis historias cortas revelan el miedo universal al espacio liminal entre lo conocido y lo desconocido. ¿Te atreves a cruzar esa frontera?

Incluye historias de una variedad de creadores galardonados y populares, además de un prólogo y una portada exclusiva del autor superventas Junji Ito.

«Betwixt: una antología de manga de terror» es un manga algo especial. Con portada y prólogo firmados por Junji Ito, uno podría pensar que está ante una nueva dosis de horror retorcido al nivel de Uzumaki o Tomie, pero aquí la propuesta va por otro lado: una antología que cruza Oriente y Occidente en seis historias cortas, con estilos, ritmos y sensibilidades bastante diferentes. El gancho principal, más allá del nombre de Ito y su espeluznante portada, está en el propio formato del libro, que permite empezar por cualquiera de sus dos lados, respetando tanto la lectura japonesa como la occidental. Ya lo dice Junji Ito en la entradilla, Betwixt es una palabra en inglés que significa «Between«, o sea «Entre» o «Enmedio«, aunque también significa torcedura o extrañeza. Quizás las sensaciones que transmite la lectura de estas historias.

La mitad «manga» abre con «Kamei«, de Roy Hanada, una historia breve y bastante directa que mezcla lo sobrenatural con un toque melancólico. Funciona bien como introducción porque no se complica demasiado: chico, encuentro extraño, pasado trágico y un desenlace que se ve venir, pero que se disfruta por el camino. No es especialmente terrorífica, pero sí tiene ese aire inquietante que engancha lo justo.

Luego llega «Film Ephemera«, de Aki Shimizu, que quizá sea la más irregular del conjunto. Parte de una premisa interesante —un aspirante a mangaka que empieza a experimentar fenómenos paranormales ligados al cine—, pero se queda corta en desarrollo. Ve un fantasma asomado a una ventana. Todo comenzó cuando fue a una sesión golfa a ver una película titulada «El agujero». Desde esa noche empezaron a suceder cosas raras. Con cosas raras me refiero a apariciones fantasmales. Un argumento clásico para una historieta entretenida.

La tercera, «La ventana«, de Shima Shinya, es probablemente la más lograda del lado japonés. Aquí el terror se apoya más en lo que no se muestra que en lo explícito, jugando con la sugerencia y lo incómodo. La idea de una ventana que no debe abrirse nunca y las reglas extrañas que la rodean construyen una atmósfera bastante efectiva. Además, el estilo artístico, alargado y casi deformado, suma puntos en lo inquietante. Es de esas historias que terminan rápido pero se quedan dando vueltas en la cabeza.

Al darle la vuelta al libro, entramos en la parte occidental, que apuesta por un enfoque algo más narrativo. «Nunca se fue«, de Michael W. Conrad y Becky Cloonan, destaca bastante dentro del conjunto. La historia de dos amigos reencontrándose en un entorno helado tiene un tono más denso y atmosférico, menos centrado en el susto y más en el desasosiego. Aquí el horror es más psicológico, con ecos de doppelgängers (los dobles) y realidades ambiguas. Es fácil imaginarla expandida en algo más largo, porque la base es sólida.

«Espejito, espejito«, de Sloane Leong y Leslie Hung, cambia el tono con una historia más ligera, incluso con toques de humor. La idea del espejo como portal a otra versión de uno mismo no es nueva, pero se aborda desde un ángulo más cotidiano y casi entrañable. Eso sí, en comparación con otras historias, el terror queda bastante diluido. Funciona más como curiosidad que como pieza realmente inquietante.

Por último, «Sombra«, de Huahua Zhu, cierra la antología con uno de los relatos más perturbadores en lo visual. La historia de una niña, el acoso escolar y la aparición de un gato negro deriva en un ambiente cada vez más turbio. Aquí el dibujo juega un papel clave: incómodo y oscuro, en comparación con el resto de relatos. El final es de escalofrío, así de claro.

En conjunto, «Betwixt: una antología de manga de terror«, que Distrito Manga nos ofrece en una bonita edición en tapa dura, es una lectura rápida, curiosa y con una idea muy atractiva sobre el papel: unir dos formas de entender el cómic de terror en un mismo volumen. Sin ser la bomba, es un buen punto de entrada para quienes quieran picotear distintos estilos sin comprometerse con obras largas, y también un experimento interesante en lo formal. No da demasiado miedo ni pretende reinventar el género, pero sí ofrece un rato entretenido y alguna que otra historia que merece la pena recordar. Y lleva una portada doble de Junji Ito que es para enmarcar.

Betwixt: una antología de manga de terror
Autores: Shima Shinya, Aki Shimizu, Ryo Hanada, HuaHua Zhu, Michael W. Conrad, Becky Cloonan, Sloane Leong, Leslie Hung
Traducción: Marc Bernabé
Colección: Seinen
Fecha de publicación: Marzo de 2026
ISBN: 9788419686886
Formato: 15,1×21,6cm. Tapa dura
Páginas: 224
Precio: 19,95 euros