A veces basta una premisa sugerente para que un cómic te atrape desde la primera página. Eso es exactamente lo que ocurre con «Night Force: La colección completa«, el volumen que recupera una de esas joyas algo olvidadas del terror en viñetas que ahora nos ofrece Panini Cómics en un tomo de edición limitada solo para librerías.
La mítica serie de terror firmada por los legendarios Marv Wolfman y Gene Colan, el equipo creativo detrás de la más demoledora visión de Drácula, en un único tomo. En la zona más vieja de Washington, D.C., una enorme antigua mansión tiene una puerta trasera que da con un pequeño jardín convencional… Pero no siempre es así. A veces el jardín no está ahí, y la puerta te lleva al París del siglo XVIII, a la Inglaterra feudal o a un carnaval de los años treinta. En la mansión vive el Barón Winters, por quien no parece pasar el tiempo, junto a su mascota, un leopardo, mientras reúne a un equipo de individuos extraordinarios: el periodista sin suerte Jack Gold, el investigador de parapsicología Donovan Caine y Vanessa Van Helsing, nieta del mayor enemigo de Drácula. Este grupo luchará contra el mal donde y cuando sea que el Barón Winters decida enviarles.
Publicada originalmente por DC Comics a comienzos de los años ochenta, la serie reúne al mítico equipo creativo formado por Marv Wolfman y Gene Colan, que tanto nos ha entusiasmado en «La Tumba de Drácula«, serie que vimos completa en edición paninesca. El resultado es una mezcla de terror sobrenatural, misterio y aventura que, décadas después, sigue conservando intacto su encanto oscuro. Es una pena que no tuvieran el éxito en ventas que se merecía. Son solo catorce números más un prólogo que se ofreció de regalo junto al «New Teen Titans #21«.
La historia arranca con uno de esos escenarios que parecen diseñados para alimentar pesadillas. En la parte más antigua de Washington D. C. se alza una mansión que ni la del Doctor Extraño que guarda un secreto inquietante: hay una puerta trasera que no siempre conduce al mismo lugar. A veces se abre a épocas remotas, otras a rincones del mundo donde lo sobrenatural se manifiesta con fuerza. En esa casa vive el enigmático Barón Winters, un personaje casi inmortal que reúne a un pequeño grupo de personas con habilidades o experiencias particulares para enfrentarse a amenazas paranormales. Ojo, no se separa de su mascota, que no es un siamés ni un caniche: ¡es un leopardo! -su legítima dueña aparece en los últimos números-.
Entre las personas que el barón reúne a su antojo y que no pueden decirle que no, están el periodista Jack Gold, el típico personaje hastiado de todo, algo amargado, pero con su ironía a cuestas; el investigador de lo oculto Donovan Caine, que realiza junto a su mujer unos experimentos algo peculiares; y Vanessa Van Helsing, descendiente del legendario cazador de vampiros, una chica joven e inocente pero con un gran poder en su interior. Mejor no explico ese poder, solo hay que leer el primer número para saber de qué se trata. Juntos formarán la llamada Night Force, un equipo que viajará por el tiempo y el espacio para enfrentarse a fuerzas que desafían cualquier explicación racional.
Al menos esa es la premisa, que luego sufre variaciones. Uno de los grandes aciertos del cómic es que no sabes qué va a pasar, ni si todos los elegidos para cumplir las misiones vana sobrevivir. «Night Force«, más que una serie de aventuras lineales, la obra funciona casi como una antología conectada por sus personajes. Cada misión lleva al grupo a escenarios distintos: desde el París del siglo XVIII hasta ambientes cargados de horror gótico o relatos que rozan la ciencia ficción. Esa variedad permite a Wolfman jugar con diferentes registros del terror, desde lo psicológico hasta lo fantástico, manteniendo siempre una atmósfera inquietante y muy sugerente.
El guion demuestra la enorme experiencia de Marv Wolfman como narrador. Su manera de construir el misterio alrededor del Barón —un personaje que parece saber más de lo que dice y que tiene una edad que no aparenta— funciona como motor de la serie. Nunca termina de explicar del todo quién es o cuáles son sus verdaderos objetivos, y esa ambigüedad es parte esencial del atractivo del cómic. El lector, igual que los protagonistas, avanza siempre con la sensación de que hay algo más grande y oscuro moviendo los hilos. Este misterio no se resuelve del todo, más que nada porque al escritor no le dio tiempo de cerrar los cabos sueltos.
Pero si el guion atrapa, el dibujo del gran Gene Colan eleva la obra a otro nivel. Colan era un maestro de la atmósfera y aquí lo demuestra con páginas llenas de sombras, encuadres dramáticos y figuras que parecen moverse en la penumbra. Su estilo encaja de forma perfecta con el tono sobrenatural de la historia. Las escenas nocturnas, los interiores de la mansión o las apariciones fantasmales transmiten una sensación casi cinematográfica. No es casualidad: el artista siempre fue conocido por su habilidad para crear ambientes densos y espectrales, algo que ya había mostrado en su etapa en «La Tumba de Drácula«. Se le ha criticado en esta ocasión por realizar un dibujo más suelto y no contar con los entintadores de aquella serie. Bah, sigue siendo igual de bueno y con un estilo que encaja como un guante con estas historias.
Otro elemento que hace especial a «Night Force» es su mezcla de géneros. Aunque el terror es el eje central, la serie incorpora también ingredientes de aventura pulp, fantasía oscura e incluso thriller. Esa combinación recuerda en cierto modo a clásicos televisivos de misterio o a las historias de terror de los años setenta, e incluso a seriales como «Misión Imposible«, tan de moda por la época. Hay una constante sensación constante de peligro sobrenatural.
Estos catorce números se dividen de tres arcos: el primero ocupa 8 números y el eje del mismo es Vanessa Van Helsing (guiño al vampiro clásico), con sus dotes de medium que son explotadas por los expertos de turno. A su alrededor sucede una historia de intriga con tintes policíacos, que recuerda a aquellas pelis inglesas o coproducciones europeas del estilo. El segundo arco me ha parecido el mejor y es alucinante: el barón encierra a un tipo malvado dentro de un edificio en el que un horrible monstruo mantiene retenidos a todos sus inquilinos. Hasta aquí puedo leer. El tercer arco empieza bien, con conspiradores para llevar a Hitler al poder, pero por desgracias, al cortarse la serie, queda un poco aguado. En él se relata a medias el origen del barón y hay viajes por el tiempo y todo.
La historia editorial de «Night Force» también tiene algo de curiosidad. Como comenté más arriba, a pesar de la calidad del equipo creativo y del buen nivel de la obra, la colección original solo alcanzó catorce números publicados entre 1982 y 1983. Los cómics de terror ya no estaban de moda, parece. Con el tiempo, sin embargo, se ha convertido en un pequeño título de culto dentro del catálogo de DC Comics. El propio Marv Wolfman regresó años después al concepto con nuevas miniseries, prueba de que el universo de «Night Force» todavía tenía mucho potencial por explorar. Por desgracia ninguna terminó de cuajar.
La edición recopilatoria publicada en España por Panini Cómics y SD solo para librerías reúne esos números originales junto con prólogo aparecido en «New Teen Titans«. El volumen en cartoné alcanza las 360 páginas y permite disfrutar de toda la saga de una sola vez -para eso se subtitula «La colección completa«-, algo especialmente agradecido en una serie que gana mucho cuando se lee de forma continua. Incluye las portadas originales y un texto de Pedro Berruezo.
Lo más interesante de revisitar «Night Force» hoy es comprobar lo bien que ha envejecido su propuesta. Frente a los cómics contemporáneos, a menudo más espectaculares pero también más ruidosos, esta serie apuesta por un terror pausado, atmosférico y muy centrado en los personajes. No busca el susto fácil, sino la inquietud constante, esa sensación de que el mundo es más extraño y peligroso de lo que parece. A mí me ha encantado esta propuesta que no conocía, y eso que apareció en alguna publicación de Zinco como complemento.
Por todo eso, esta edición integral es una oportunidad perfecta para descubrir —o redescubrir— una obra que merece mucho más reconocimiento. «Night Force» no será tan famosa como otros trabajos de Marv Wolfman y Gene Colan, pero su combinación de misterio, horror y aventura la convierte en una lectura tremendamente disfrutable. Un clásico oculto del cómic de terror que, por fin, vuelve a tener el escaparate que se merece. ¡Queremos que regrese el barón con más historias para no dormir!
Night Force
Guion: Marv Wolfman
Dibujo: Gene Colan
Entintado: Bob Smith
Traducción: Ernest RieraEdición original: «Night Force #1-14» y material de «New Teen Titans #21»
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 360
Precio: 45,00 euros











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…