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¿Por qué nos gusta pasar miedo viendo una película de terror? Es contradictorio, pues el miedo es una emoción desagradable que no debería gustarnos y, sin embargo, a muchos nos encantan las películas que nos provocan miedo y nos obligan a encogernos en la butaca de la sala de cine. ¿Que necesidad tenemos de buscar esa sensación de forma deliberada?

Numerosos estudios científicos han intentado analizar esta aparente contradicción, y sus resultados señalan varios factores que explican por qué tantas personas disfrutan del cine de terror. Algunos de estos factores están relacionados con la química: el miedo activa nuestro sistema de alerta y provoca la liberación de hormonas como la adrenalina y la norepinefrina. Otros factores tienen que ver con la herencia evolutiva: el miedo fue una emoción primordial para la supervivencia de nuestros ancestros. También se destaca el atractivo de vivir una experiencia inmersiva, de ponernos en el lugar de la víctima y «sobrevivir» al final de la historia. Y, por supuesto, hay quienes simplemente disfrutan del cine.

Puestos a pasar miedo, y a disfrutar con ello, muchos señalan «El Exorcista» como una de las películas más aterradoras de la historia del cine. La película de referencia de posesiones demoníacas que traumatizó a toda una generación. Basada en una novela de William Peter Blatty, que a su vez se inspiraba en un exorcismo real, dirigida por William Friedkin y protagonizada por Ellen Burstyn, Jason Miller, Kitty Winn, Lee J. Cobb, Linda Blair y Max von Sydow, entre otros, nos contaba como Regan MacNeil, una niña de apenas 12 años, comienza a manifestar un comportamiento extraño y violento. Su madre, Chris MacNeil, superada por los acontecimientos decide llamar al padre Damien Karras para que la ayude. Este la pondrá en contacto con el padre Damien Karras, un especialista en exorcismos.

La película, como pasó con «Poltergeist«, estuvo envuelta en una aura de mala suerte que alimentó su leyenda negra. Maldita, decían algunos. Para empezar los estudios se incendiaron misteriosamente y se retrasó seis semanas el comienzo del rodaje. Varios miembros del equipo murieron antes del estreno del film: los actores Jack MacGowran y Vasiliki Maliaros, y otros siete miembros del equipo, fallecieron en misteriosas circunstancias. Peor todavía: el hijo de Mercedes McCambridge, la actriz que puso voz al demonio Pazuzu, se suicidó tras asesinar a su mujer y a sus dos hijos.

Estrenada en la Navidad de 1973, «El Exorcista» provocó quejas de la Iglesia Católica, y en las salas de cine se produjeron mareos, desmayos, náuseas y hasta ataques de histeria entre los espectadores, pero el film fue un éxito de taquilla y consiguió nada menos que diez nominaciones a los Premios Oscar (de los que se llevó dos, en las categorías de Mejor guion adaptado y Mejor sonido).

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