La ciencia – ficción y los futuros distópicos se abren paso entre el público juvenil femenino aprovechando el tirón de “Los juegos del hambre“. Yo sólo recomendaría esta película a chicas jóvenes a las que ya le hayan gustado “Los juegos del hambre” o a quien no le haga ascos a ningún producto de entretenimiento vinculado con la ciencia-ficción.


"Divergente" (Neil Burger, 2014)**
Divergente
Título original: Divergent.
País: USA. 
Duración: 140 min. 
Género: Ciencia-ficción. 
Interpretación: Shailene Woodley (Beatrice ‘Tris’ Prior), Theo James (Cuatro), Kate Winslet (Jeanine Matthews), Ashley Judd (Natalie Prior), Jai Courtney (Eric), Maggie Q. (Tori), Ray Stevenson (Marcus Eaton), Miles Teller (Peter), Zoë Kravitz (Christina), Ben Lloyd-Hughes (Will), Amy Newbold (Molly), Mekhi Phifer (Max), Tony Goldwyn (Andrew), Ansel Elgort (Caleb). 
Guión: Evan Daugherty; basada en la novela de Veronica Roth. 
Producción: Lucy Fisher y Douglas Wick. 
Diseño de producción: Andy Nicholson. 
Distribuidora: eOne Films Spain. 
Estreno en España: 30 Abril 2014. 
Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.

A priori aplaudo eso de que las chicas pasen a ser las heroínas de las películas de ciencia-ficción y que los argumentos se acomoden a ellas porque no me parece ni bueno ni favorable que durante tanto tiempo la literatura fantástica, la ciencia-ficción y las películas de estos géneros hayan sido coto cerrado para ellas. También me parece positivo que las nuevas generaciones tengan su primer contacto con este tipo de productos con tramas ágiles y entretenidas porque eso asegura un caldo de cultivo de futuros incondicionales y nuevos creadores.
También valoro positivamente la evolución que ha experimentado la ciencia-ficción pasando de ser ese género adulto, serio en muchos casos, intelectual y trascendente a algo más asequible para todos los públicos desde que George Lucas la convirtiera en un superespectáculo gracias a Star Wars y me parece una buena noticia porque se multiplica la oferta y con ella el número de títulos que van surgiendo.
Lo malo es que en este momento que vivimos en el que todo tiende a ser global y son posibles taquillazos como los de saga de “Los juegos del hambre” o “Harry Potter” porque su alcance es planetario, intercultural e inmediato, de pronto empiezas a notar una cierta reiteración de lugares comunes que se van repitiendo y una cierta tendencia a camuflar moldes ya usados que te vuelven a vender con una intención comercial y cuando olisqueamos ese tufillo industrial nos ponemos irremediablemente en guardia porque lo que queremos todos en realidad es originalidad y frescura y no ver o leer siempre lo mismo remozado.

La verdad es que “Divergente” me resultaría bastante más simpática si hubiera sido un fenómeno aislado, un título a contracorriente que estrenan de pronto y coge a todo el mundo descolocado, pero no es así, es lo contrario……cuando la ves emana de ella ese tufillo al que me refería, te acuerdas de las dos sagas mencionadas, te topas con que la protagonista (Tris) te recuerda demasiado a la Katniss Everdeen de “Los juegos del hambre”, con que Abnegación, Verdad, Erudición, Cordialidad y Osadía te recuerdan a Slytherin, Hufflepuff, Ravenclaw y Gryffindorf y te das cuenta que tras la interesante propuesta inicial late un fondo que has leído o visto ya antes y sobretodo una evidente intención de conquistar a un público muy concreto (algunas escenas chico-chica entre Cuatro y Tris, lo siento, pero me parece que sólo las puede disfrutar una adolescente). Es inevitable pensar entonces que lo que te cuentan te lo cuentan como lo cuentan y con los giros que usan porque hay una estrategia comercial y quieren enganchar a un público muy determinado.
No es ni bueno ni malo que se hagan películas así, lo malo es ir a verlas con una idea equivocada o descubrir de pronto que no eres el público adecuado (no fue mi caso, sabía lo que iba a ver, pero da igual, mosquea). Yo soy de los que pienso que algunas películas deberían llevar un aviso como ese que se pone de “No recomendada para mayores de tantos años” en las que te advirtieran que tal o cual título es especialmente recomendable para tal o cual público. Yo puedo ver Pocoyó y disfrutarlo, claro, pero si tienes tres o cuatro años debe ser una caña. A lo que voy es que quizás hay un momento, una edad y un público idóneo para cada película. En este caso el retrato robot del espectador ideal para esta película yo diría que es una chica como la protagonista. El resto podemos ver la película pero creo que no nos gustará tanto.

”Divergente” me entretuvo, eso es cierto, sobretodo en el arranque, pero me temo que soy lo contrario de su mejor público potencial, así que conforme avanzaba y Tris y Cuatro se hacían ojitos o conforme la propuesta argumental empezaba a girar hacia lo romántico convirtiendo todo lo demás en secundario (incluida una Kate Winslet completamente desaprovechada y con alguna escena que sonroja) mi interés se fue evaporando y tras un metraje para mi gusto excesivo de más de dos horas casi se queda en nada porque lo que para mi gusto tenía enjundia se iba quedando a un lado y lo que menos me importaba ganaba peso específico.

Desde luego creo que en las antípodas de mi impresión, un público joven, idealista, romántico y mayoritariamente femenino puede llegar a disfrutar muy mucho de una película en la que bajar por una tirolina, saltar desde un monorraíl, lanzarse al vacío (a mi juicio con bastante poca justificación todo) o pelear por no ser el pringao de la clase o para  quedarse con el instructor guaperas pueden ser lo más. A mí me parecía que lo más era todo lo que se cocía en esa sociedad de un futuro que pretendía ser perfecto y resulta ser tan impoerfecto como nuestro presente si no más.
Estoy seguro además que la película no va a funcionar mal, que va a tener buena taquilla y que van a poder hacer el resto de la trilogía en la que se basa (“Insurgente” y “Leal” son los otros dos títulos), pero yo me voy a pensar muy mucho volver a pasar por caja y eso que, lo reconozco, no me disgustó del todo. A estas alturas a mi no me vale sólo pasar el rato, quiero un poquito más.