De la mano de Nuevo Nueve nos llega Witchy, de Ariel Slamet Tries, una fantasía oriental juvenil galardonada con el Premio Ignatz y que ya tiene su segunda entrega a la venta.

WitchyWitchy #1
Edición original: Witchy FRA
Fecha de edición: Noviembre de 2022
Autor: Ariel Slamet Tries
Formato: Rústica, 272 páginas. Color.
Precio: 20,00€

En el reino de las brujas Hyalin, la fuerza de tu magia está determinada por la longitud de tu cabello. Aquellos que son lo suficientemente fuertes son reclutados por la Guardia de Brujas, quienes hacen cumplir la ley en tiempos de paz y protegen la tierra durante la guerra. Sin embargo aquellos con cabello demasiado largo son declarados enemigos del reino y aniquilados. Esto se llama la Quema de Brujas. “Witchy” es un cómic sobre la joven bruja Nyneve, atormentada por la muerte de su padre y la amenaza que la Guardia de Brujas representa para su propia vida. Cuando llega el servicio militar obligatorio, Nyneve tiene que tomar una decisión: unirse a la institución cómplice de la muerte de su padre o defender sus ideales. Obra galordonada con el Premio Ignatz.

Witchy es uno de esos volúmenes que tengo en la pila de lectura desde hace demasiado tiempo y que, de vez en cuando, me miraba con ojillos tiernos preguntando “¿cuándo me tocará a mi?”, así que ayer me decidí a comenzar la lectura de la obra de Ariel Slamet Tries, que inicialmente se publicó como webcomic pero que después pasó a ser publicado en papel por OniPress (si os manejáis con el ingléis podéis leer Witchy online, en inglés, en el siguiente enlace).

Witchy nos habla de un mundo donde se ha avanzado en la lucha contra los prejuicios de raza o género, de hecho una de los personajes habla de que transicionará de género próximamente, pero que mide el uso de la magia por la longitud del pelo de cada usuario (¡ya estamos con la calvofobia!), lo que resultó en una tragedia para nuestra protagonista, Nyneve, que vio como la Guardia de Brujas acudió a su casa y quemó a su padre en la hoguera por la excesiva longitud de su cabello. Años después Nyneve oculta la enorme longitud de su cabello en su escuela, a donde acudirá en los próximos días una delegación de la Guardia de Brujas para seleccionar a nuevos miembros, aterrada Nyneve confiesa a sus dos amigos su condición y poco después es seleccionada por la Guardia, lo que le llevará a, en un arranque de locura, raparse la cabeza prácticamente por completo, lo que es considerado una herejía por lo que debe huir en busca de un lugar seguro.

WitchyNo conocía a Ariel Slamet Tries, ni su trayectoria en el mundo del webcomic donde ha sido muy prolífico durante más de 10 años aunque ahora parece que ha despertado el interés de editoriales como OniPress, o Harper Collings que le está publicando Strange Bedfellows. Aún con toda esa experiencia encuentro que, a pesar de que Witchy sea un cómic que he devorado, falla en algunos apartados como en el hecho de no dar más información al lector sobre porqué hay tantos prejuicios sobre los cabellos largos cuando el propio gobernante del imperio tiene una melena que debe medir 2 ó 3 metros. Se da por hecho que es por culpa del asesinato del emperador y la emperatriz años atrás, que aupó al actual gobernante del Imperio al trono pero que, a pesar de cultivar una imagen popular y algo bonachona parece ocultar mucho. Por otra parte, quizás Ariel no explica el porqué del prejuicio con el pelo largo porque, en realidad, los prejuicios nacen del odio y nada lo demuestra más que el que se odie y tema a aquellos con el pelo largo. De todas formas, la historia de Witchy transcurre muy pausadamente y a pesar de contar con casi 300 páginas… en fin, digamos que el segundo volumen, ya publicado por Nuevo Nueve, que tengo en la pila de lectura ha entonado sus cantos de sirena y caerá pronto.

Gráficamente Ariel opta por unas influencias más propias del manga y del anime que de cualquier arte occidental, la ilustradora danesa optó por este estilo y lo cierto es que funciona muy bien, tanto en lo narrativo como en la belleza de las ilustraciones.

Me sigue sorprendiendo que, de vez en cuando, las pequeñas editoriales ofrezcan productos tan mimados, cuidados y bien editados como Witchy y además cobren precios realmente contenidos.

En definitiva, Witchy es una fantasía juvenil que convence porque nos dibuja un interesante mundo en el que todo es mejor que en nuestra realidad, a excepción de para aquellos con cabello muy largo, una fantasía que aún debe evolucionar y en la que Ariel Slamet Tries ha volcado mucho esfuerzo y cariño.