La ciudad italiana de Venecia es uno de aquellos lugares mágicos donde el tiempo parece haberse detenido hace muchos años. Andar por sus callejas, deambular junto a sus canales, es una experiencia casi mística, recomendable para cualquier turista en busca de destino. Venecia es, también, el hogar del personaje de cómic creado por Hugo Pratt y, desde este mes de Febrero, la ciudad que acoge su museo.

image1Adoro Venecia. Es una ciudad especial, anclada en el pasado pero sin esa sensación de abandono, suciedad y ruina que acompaña a la capital italiana. Roma es el caos lo que Venecia es a la belleza. La hermosa capital del Veneto tiene muchísimos rincones y callejones que destilan magia, solitarios pasajes donde parece que nadie ha pisado en cien años. Como si la gente hubiera olvidado que allí había una calle por la cual se podía pasar. La vegetación de los escondidos jardines de las casas asoman por detrás de los muros de piedra oscurecidos por la humedad. Los esculpidos capiteles de una ventana se mantienen en un precario equilibrio junto al muro peligrosamente inclinado hacia el exterior, que parece que podría caer en cualquier momento. La amenaza de la laguna, de que el mar devorará algún día a la ciudad flotante, hace aún más maravillosa la experiencia de pasear por una ciudad sostenida en un momento, en un instante. La Serenísima, que Moebius retrató como una bella mujer semisumergida en su “Venecia Celeste”. El ruido y el barullo de San Marco, de los turistas y los vendedores de souvenirs, se difuminan y desaparecen en cuanto te dejas llevar hasta Cannaregio o Arsenale, donde el silencio es la nota predominante…
Esta es la ciudad de Corto Maltés, el aventurero creado por Hugo Pratt (Rimini, 1927 – Lausana, 1995), donde se ha inaugurado un museo dedicado al emblemático personaje y que pretende ser un centro de estudio y de conocimiento para los amantes del cómic. Un pequeño museo del cómic, centrado en un personaje representativo de este género artístico que, de forma errónea, los académicos consideran menor. En el barrio de Cannaregio, en un edificio restaurado con jardín frente a un antiguo canal reconvertido en calle, la Río Terrá del Biri (Cannaregio, 5394/B), se ubica este “La Casa di Corto Maltese. Casa Museo”. Frente al Palazzo Widmann. Aún no tiene su fondo expositivo completo, pues está a la espera de una colección de libros de la biblioteca personal de Hugo Pratt, pero ya dispone de un espacio dedicado al autor, una sala dedicada al personaje con dibujos, acuarelas y numerosos objetos relacionados con los viajes y las aventuras de los cómics de Pratt, y dos grandes salas preparadas para funcionar como laboratorios y salas de trabajo para los amantes y estudiosos del cómic y el tebeo, donde impartirán clases expertos en este arte.
La ciudad de los canales es, desde el 2011, la casa de Corto Maltés donde el eterno viajero, nacido en Malta e hijo de un marinero bretón y una prostituta zíngara, ha finalizado su periplo. La ciudad a la que siempre regresaba. Lo más parecido a un hogar. Una ciudad mágica para un personaje mágico.

Más información en www.lacasadicorto.it