Una vuelta de tuerca más en la filmografía de un director siempre cambiante e interesante que ya ha firmado títulos tan sugestivos como «Zombies party» (2004), «Arma fatal» (2007), «Scott Pilgrim contra el mundo» (2010), «Bienvenidos al fin del mundo» (2013) o «Baby driver» (2017). Ahora apuesta por un thriller psicológico que juega con tiempos narrativos y construye una trama de suspense de aromas Hitchcokianos, en la que se adentra en una cierta atmósfera de terror sin zambullirse de lleno. Es cierto que a partir de un determinado momento el argumento se vuelve algo previsible, pero a cambio lo que se ofrece es una puesta en escena muy sofisticada y trabajada en la que el montaje cobra especial importancia. Al espectador que sólo busca entretenimiento la película no le defraudará y al que busca algo más encontrará una personalidad que es evidente que ama el cine e intenta sacarle todo su jugo.
«Última noche en el Soho» (Edgar Wright, 2021)












Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal