Han pasado unos meses desde que Alianza publicase, dentro de su Colección Runas, un nuevo título de Joe AbercrombieTierras Rojas“, y una nueva demostración de que estamos ante lo mejorcito de la fantasía adulta.

 

tierrasrojasTierras Rojas
Joe Abercrombie
Alianza > Runas
ISBN: 9788420678064
632 páginas
Rústica con solapas
22.00 €

Shy Sur creía haber enterrado su sangriento pasado, pero tendrá que recuperar algunos de sus viejos hábitos para rescatar a sus hermanos. Comienza la persecución con un par de bueyes y su cobarde padre adoptivo Lamb por toda compañía. Pero Lamb también tiene sus propias cuentas por ajustar…

El viaje por las áridas llanuras, marcado por viejas hostilidades, duelos y matanzas, los conducirá a un enfrentamiento con los Fantasmas. Peor aún, les obligará a aliarse con Nicomo Cosca, infame soldado de fortuna, y su abogado Temple, dos hombres de los que nadie debería fiarse.

Desde que “descubrí” a Abercrombie, hace unos años, estoy fascinado por la elegante muestra de salvajismo y mala baba del británico, empeñado en escribir un libro superior al anterior desde hace años que consigue, de alguna manera, superarse a sí mismo una y otra vez. Si su debut con la trilogía La Voz de las Espadas nos alucinó, no menos consiguió con La Mejor Venganza y su demostración de cómo escribir sobre la vendetta y el precio a pagar por ésta. Después estuvo cerca de tocar el cielo con Los Héroes. Así que la espera para disfrutar de Tierras Rojas (espera que, por otra parte, no suele exceder el año entre libro y libro, para que tomen nota otros autores) se tornaba en impaciencia y, finalmente, y tras esquivar varias reseñas, me lancé a la lectura de Tierras Rojas consciente de que, aunque disfruto muchísimo con Abercrombie sus libros suelen ser de los que me cuesta digerir, por bueno que sea el banquete. Y es que la intensidad de la obra de este escritor suele hacer que mis neuronas le saquen punta a cada frase, a cada situación, a cada matanza (y hay muchas) y que, irremediablemente, se vean afectadas por el despliegue de calidad y de crítica corrosiva que hay en sus libros. Sí, leerle me hace pensar en algo más que en batallitas de dragones y magia, me hace pensar en la realidad y en cómo mi visión de ella está totalmente fragmentada por mis vivencias.

Pero hablemos del libro, y es que es inevitable ver el homenaje que Tierras Rojas le ofrece al western, de hecho el personaje de Lamb (conocido de otros libros) es un claro homenaje al Clint Eastwood de Sin Perdón (actor al que dedica el libro). Un viejo que ha rehecho su vida y al que los problemas encuentran de nuevo, obligándole a desenterrar al  psicópata que habita dentro de él. Pero no es la única referencia al western, la propia esencia de la novela, las tierras lejanas inundadas por la fiebre del oro (en una clara referencia a la California de finales del XIX), esa ciudad, Arruga, que intenta prosperar en medio de un río de oro, oportunidades y dos caudillos que intentan hacerse con el poder a través de un duelo (sin pistolas, lo que lo hace mucho más sangriento), en esa marcha por las llanuras perseguidos por los indios Fantasmas (un pueblo bárbaro al más puro estilo nativo-americano), al motor del western: el vapor y la industrialización temprana… son tantas las referencias que soy muy consciente de estar dejándome más de la mitad.

https://www.via-news.es/images/stories/libros/alianza/tierrasrojas2.jpgPero sobre todo ello mantengo una idea fija que me viene rondando desde que comencé el libro: Joe Abercrombie es a la literatura fantástica lo que Quentin Tarantino es al cine. A mi modo de ver son artistas similares, con una gran querencia por la violencia gratuita y por la contundencia de sus personajes a la hora de enfrentarse al mundo y de declamar las injusticias de éste y de cómo han enfrentado al mundo con su particular y sádica visión (porque, no nos engañemos, muchos personajes inocentes no veremos en Tierras Rojas, ni en la obra de Abercrombie…). Los diálogos de ambos rebosan mala baba, humor negro y mucha, mucha, verdad, tanta que puede resultar incómoda para el lector, y es que el fuerte realismo (ambientación aparte) que impregna las obras de ambos autores no es algo soslayable. Y si Tarantino sorprendió al mundo con Django desencadenado (que me pareció bastante floja a nivel de guión) imaginar lo que podría hacer con un guión firmado por Abercrombie… Seguramente los quemarían en la hoguera, ¡a ambos! Pero qué película sería…

No puedo dejar pasar la oportunidad de destacar la ambientación histórica del libro, desde las ruinas ancestrales que los protagonistas van encontrando a lo largo de la historia, al Viejo Imperio, el aspecto crepuscular que parece vivir la Unión, el despertar de una nueva era en Arruga con la llegada del vapor (y que recuerda mucho al proceso de industrialización vivido en Gran Bretaña) o el Pueblo del Dragón y la sorpresa que nos guarda el final del libro. Estamos en una tierra llena de historias.

No menos interesantes son los personajes, desde el gran personaje que supone Lamb (y su lucha interna) a Nicomo Cosca (genial retrato de la humanidad y de a dónde van a parar las buenas intenciones), Temple (y sus intentos de redención), Dab Sweet (que recuerda a personajes como Búfalo Bill y grandes aventureros para los que las historias sobre ellos superaron ampliamente la realidad), Roca Llorona y, sobre todo, Shy Sur (el personaje más “blanco” de todos, en el que los matices grises son menos pronunciados), que se convierte en la catalizadora de la historia por su persecución a Cantliss para recuperar a sus hermanos.

El MacGuffin de la historia, recuperar a los hermanos de Shy, salta por los aires cuando Abercrombie comienza a disfrutar con los personajes, los homenajes y las lecciones morales que nos va ofreciendo a lo largo de esa deliciosa historia. Se agradece que finalmente se retome el MacGuffin, pero el escenario construido es tan interesante que el destino de los hermanitos, francamente, es lo de menos.

Antes de ir acabando la reseña querría destacar la grandísima edición que han hecho desde Alianza Editorial, se nota que miman la Colección Runas y, más aún, a Joe Abercrombie. A este libro tan sólo le hacía falta una gran edición y un precio muy contenido, por lo que hay que felicitarse de que lo tenga.

En definitiva, si tienes interés por leer fantasía adulta, de esa que le da sopas con honda a George R.R. Martin, si quieres conocer al Tarantino de la fantasía, sin duda Joe Abercrombie es el autor al que debes seguir.