No ha habido que esperar mucho para leer «El Muro de las Tormentas» de Ken Liu. La segunda entrega de «La Dinastía del Diente de León» se descubre como un libro mejor que su antecesor y, seguramente, la espera para la tercera y última entrega acabará por hacernos desesperar tras disfrutar tanto con este volumen.

El Muro de las Tormentas / La Dinastía del Diente de León
Ken Liu
Traducción: Francisco Muñoz de Bustillo
Runas
ISBN: 0788491046011
896 páginas
Tapa dura
ePub 16,99 €
Papel 29.50 €

Kuni Garu, ahora emperador Rangin tras su victoria en la Guerra del Crisantemo y el Diente de León, se enfrenta a la tarea de hacer realidad sus ideales de justicia y conservar el poder en una corte en la que las rivalidades son cada vez más abiertas. Distintas fuerzas y grupos pugnan por imponerse y se preparan para una lucha a largo plazo. Entre tanto, una nueva amenaza existencial se cierne sobre Dara desde el exterior.

En la esperada continuación de » La gracia de los reyes » Ken Liu da un nuevo giro a la fantasía con una poderosa novela en la que tienen cabida batallas épicas y controversias filosóficas, intrigas políticas y criaturas sobrenaturales, invenciones tecnológicas y luchas entre los dioses… y el examen más extraordinario que se haya narrado nunca.

Portada original

Tras leer La Gracia de los reyes las impresiones que me dejó Ken Liu no podían ser más positivas, y es que nos ofreció un libro realmente épico en el que las influencias orientales estaban presentes en todo el libro y aportaban una gran dosis de originalidad. Tenía pues muchas ganas de leer El Muro de las Tormentas, la segunda entrega de la trilogía de La Dinastía del Diente de León, libro que continúa los acontecimientos de La Gracia de los reyes, aunque unos pocos años después.

En El Muro de las Tormentas Ken Liu se centra en los miembros de la Dinastía del Diente de León para ver cómo actúan una vez que han consolidado su dominio sobre las islas de Dara. En esta ocasión el protagonismo del libro recae sobre la figura de Zomi Kidosu una joven dotada que, tras recibir un envidiable tutelaje, llegará a la capital del Imperio de Dara para ayudar a revolucionar las tradiciones machistas de Dara y abrir los caminos a las mujeres en los puestos de poder. Aunque pueda parecer una odisea poco emocionante os diré que Liu nos narra diversas tramas simultáneas y no me equivoco si os digo que las protagonizadas por las mujeres son las más interesantes que, prácticamente, los hombres no son sino marionetas del destino.

Así contamos con dos actos dentro de El Muro de las Tormentas y es que en el primero aprendemos los entresijos de la Corte de la Dinastía del Diente de León, los tejemanejes de la emperatriz Jia y cómo los descontentos hacia el Gobierno acabarán por desencadenar una revolución.

Mapa del archipiélago Dara

En el segundo acto descubrimos que existe un imperio, el lyucu, que arriba a las costas de Dara con afán conquistador, y apoyado por una maquinaria bélica implacable, con el que parece que tienen todas las de ganar.

Es este segundo acto el más épico y ameno de los dos que componen El Muro de las Tormentas y es que Ken Liu es un maestro a la hora de mover a sus personajes y sorprender al lector de formas que es mejor que no os explique en demasiado, para no arruinar la lectura.

Si bien es cierto que El Muro de las Tormentas es un libro en el que el protagonismo está repartido conviene mencionar que Kuni Garu, el emperador Ragin, no goza del protagonismo que tuvo en La Gracia de los Reyes, y es que para ofrecer una perspectiva más global Ken Liu se centra en la historia que nos está contando, repleta de detalles, conspiraciones, traiciones, sorpresas y emoción, antes que en el desarrollo, por ejemplo, romántico de tal o cual personaje. Aquí lo importante es ver cómo se mueve la Corte imperial, qué peligros afronta, y cómo, y si hay posibilidades de que la dinámica patriarcal cambie en base a las reformas emprendidas con un objetivo que se desvela a mediados de El Muro de las Tormentas (y que, posteriormente, se malogra de la forma más típica posible, o al menos esa impresión me quedó al finalizar el libro).

El horizonte se amplía

Ken Liu realiza un gran esfuerzo por explicar al lector las escuelas de pensamiento que pugnan por la supremacía en la Corte imperial, y es que estas escuelas de pensamiento dictarán las acciones de muchos personajes, haciendo comprensibles las traiciones que se suceden en El Muro de las Tormentas. Es un trabajo que Liu realiza magistralmente, y que no sólo tiene aplicación en este libro, sino en el propio mundo real, conviene reflexionar sobre estas filosofías y compararlas con nuestra realidad.

Conviene destacar también el papel que los propios dioses juegan en El Muro de las Tormentas, y es que el panteón creado por Liu es realmente interesante. Da gusto ver unas divinidades tan bien entendidas y desarrolladas. Y menos mal que las tenemos porque sino costaría un poco entender que estamos ante un libro de fantasía, dado que aquí no veremos trucos de magos, sino puro ingenio científico, una especie de acelerada Guerra Fría en la que ambos bandos contrarrestan las armas del enemigo en sucesivos combates.

Antes os comentaba que no acabo de entender el desarrollo final de El Muro de las Tormentas, Ken Liu pasa todo el libro preparando una “jugada maestra” de Kuni Garu para que al final todo quede en agua de borrajas, una verdadera lástima, aunque imagino que veremos alguna sorpresa en la tercera, y última entrega para la que aún no tenemos título ni fecha de publicación. Eso sí, podemos matar la espera gracias a que Runas ha publicado la antología de relatos cortos de Ken Liu El zoo de papel y otros relatos.

Hablando de la colección Runas de Alianza Editorial, me parece que estamos ante una edición mimada hasta el exceso, no he detectado ninguna errata en todo el libro (896 páginas) y desde luego no se puede negar que les ha quedado un libro realmente bonito.

En definitiva, tengo que reconocer que Ken Liu ha vuelto a conquistar, de hecho considero que El Muro de las Tormentas es un libro mejor escrito que La Gracia de los Reyes, al contar con parte del trabajo hecho Liu se puede dedicar a buscar el disfrute del lector… eso sí, ¡¡no nos hagas esperar mucho más para la tercera entrega!!