No voy a negar que espero con ansía cada volumen que se anuncia de The Magic Order, en esta ocasión con Mark Millar y Dike Ruan a los mandos, poco a poco nos alejamos al final de la serie y cada vez quedan menos personajes con vida.
La Orden Mágica está en crisis después de que Cordelia Moonstone se viera obligada a expulsar a su hermano del grupo. Ahora hay rumores de descontento entre el resto de los magos. Están cansados de las reglas bajo las que han vivido durante siglos, y preparan un golpe de estado en el que los viejos amigos se convertirán en la mayor de las amenazas.
Después de algo más de un año llega a nuestras manos la cuarta entrega de The Magic Order que, antes de nada, conviene recordar que este volumen es una continuación directa de la anterior entrega por lo que, una vez más, veremos cómo unos magos malvados encabezados por Madame Albany intentan cambiar el status quo al derribar al núcleo de la Orden Mágica y, cómo no, toca una buen espiral de asesinatos macabros y gore antes de poner las piezas sobre la mesa y que, convenientemente, los villanos crean haber eliminado a Harry Potter Cordelia Moonstone gracias a una conveniencia del guión que ya vemos venir desde la primera página del volumen. En realidad Cordelia está en una dimensión paralela donde, casualidades de la vida, vive uno de sus hermanos (que ya no son 2, sino 3) convertido en un gilipollas integral y un asesino de magos irracional además del gobernante de esa dimensión. Las cosas no pintan nada bien para Cordelia, el único personaje que Millar se molesta en desarrollar ligeramente y es que al inicio del cómic se carga, literalmente, a casi cualquier otro personaje secundario de la serie, al menos los relacionados con la Orden.
Mientras tanto el resto de la sociedad mágica parece estar acogiendo de buen grado los cambios que ha traído la nueva gerencia de la Orden Mágica, que, básicamente, consisten en que los magos puedan hacerse de oro gracias a sus poderes y mientras siguen salvando al mundo. Lo que, visto desde el punto de vista de los magos de categoría más baja, es bastante más justo que lo que vivían antes, cuando tenían que salvar al mundo y buscarse la vida para sobrevivir en el mundo capitalista en el que vivimos. Hubiese sido más interesante iniciar una revolución pero Millar está por lo que está: el gore.
Además de jugar con las vidas de ciertos seres prisioneros de un cuadro mágico de los que mejor no hablar mucho porque creo que los guionistas de The Magicians, así como Lev Grossman, tendrían algo que decir sobre esta otra trama que, básicamente, está casi calcada de la serie de televisión y del libro.
Sinceramente no acabo de entender del todo a Mark Millar, sabemos que The Magic Order es tomar a Harry Potter y revisarlo en una historia para adultos… lo que ocurre es que Millar parece decidir que lo adulto es que haya gore, tacos, violencia y alguna pincelada de sexo aquí y allá. Opino que esta trama hubiese sido más interesante si Madame Albany se hubiese dedicado a, poco a poco, ir conquistando a los aliados de Cordelia porque, sinceramente, la baza de matarlos a todos ya la habíamos visto en anteriores números y razones de peso para luchar contra la Orden hay, ya que la mayoría de los magos viven en la miseria a la par que tienen que seguir protegiendo el mundo.
Aún con todo The Magic Order se deja leer bastante bien, es una serie que parece ir dando bandazos de un lado a otro mientras Millar lo rellena con cliffhangers que tapan muy bien una trama que no convence. Sinceramente, dudo que Millar haya leído muchos libros de fantasía y menos aún de fuera de las islas británicas. Veremos qué nos ofrece en el quinto volumen que, se supone, cerrará la serie.
Otro aspecto a tener en cuenta en The Magic Order es que hemos tenido a dibujantes de gran calidad como Olivier Coipel y Stuart Immonen, después vino Gigi Cavenago, que lo cierto es que hizo un gran papel, y, finalmente aquí tenemos a Dike Ruan que no hace mal trabajo, para nada, pero por momentos no es algo fácil de asegurar porque el color tapa muchísimo el dibujo y es que parece que a los coloristas no se les mete en la cabeza que puede quedar muy bien en el monitor, pero que estos cómics se imprimen y el color que luce en el monitor no es el que se refleja en el papel.
En definitiva, The Magic Order continua adelante sin que por el momento sepamos más sobre esa supuesta adaptación a la par que Netflix por fin ha comenzado la grabación de la adaptación en la que llevan trabajando desde 2019. Por otra parte, y a pesar de lo crítico que me muestro con esta serie, es un disfrute leerla, aunque se le saquen defectos a la trama de Millar o al dibujante de turno (con lo que les paga Millar y el tiempo que tienen entre arco y arco no entiendo que no se curren más el dibujo), pero es inevitable pensar que con algo más de mimo argumental quizás Netflix no llevase 6 años retrasando el proyecto de la adaptación.
The Magic Order #4
Editorial Original: IMAGE COMICS
Contiene: The Magic Order v4 1-6
Guión: Mark Millar
Dibujo: Dike Ruan
Páginas: 184
Tamaño: 18×27.5 cm
Formato: Cartoné
ISBN: 9788410517400
Precio: 26,00 €











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja