John Constantine ha regresado a Londres. El cabronazo ha vuelto a su añorada ciudad, la lluviosa y fría capital británica, pero es posible que ésta no esté preparada para recibir al más carismático (y polémico) de los investigadores sobrenaturales del Universo DC. No importa, él vuelve con sus inseparables cigarrillos, su gabardina roñosa y su sarcasmo cruel para cumplir con un encargo de La Cosa del Pantano, y no va a dejar que vuestra opinión le influya lo más mínimo.

John Constantine lleva muchos años enfrentándose a peligros sobrenaturales. Así, sabe que la magia tiene un precio muy alto y también que, pase lo que pase, él siempre sale ganando. El mago más polémico del Universo DC, miembro medular de la Liga de la Justicia Oscura, se enfrenta en este volumen a la Secta de la Llama Fría con los muchos recursos que tiene a su alcance.

El desembarco de John Constantine en Londres es, como poco, digno de este personaje bravucón y provocador: no pasan ni veinticuatro horas que se juega las almas de los ocho millones de habitantes de la ciudad en una arriesgada apuesta contra un demonio. Ese es John Constantine, el eterno superviviente, nuestro antihéroe preferido que siempre sale indemne de los negocios con lo sobrenatural, pese a que parece que no vaya a sobrevivir y que su destino fatal esté sellado. Por cierto, spoiler, Constantine se sale con la suya y gana la apuesta.

John Constantine ha cambiado mucho desde sus orígenes, allá por el año 1985, en las páginas de la colección “The Saga of the Swamp Thing“. En concreto su debut se produjo en junio de 1985, en el número 37 de la serie escrita por el maestro Alan Moore y con los dibujos de Stephen Bissette. Al principio era un mago al que apenas veíamos utilizar su magia y, con el tiempo y al pasar por las manos de otros guionistas, fue mutando poco a poco hasta convertirse en prácticamente un género en sí mismo. John Constantine se convirtió en un personaje de referencia, un modelo que echaba sus raíces en el ‘noir‘, en los personajes interpretados por Humphrey Bogart y las novelas de Dashiell Hammett, y que sirvió de inspiración a muchos otros: no puedo recordar la cantidad de veces que he visto una caracterización al más puro estilo ‘Constantine‘ en libros o cómics de otras editoriales. Tal fue el éxito del personaje que hasta tuvo una adaptación cinematográfica protagonizada por Keanu Reeves y una serie de televisión. Pero John Constantine se había alejado del Universo DC durante décadas y aunque la primera intentona de traerlo de vuelta y meterlo en la continuidad no acabó de funcionar parece que este nuevo regreso ha reconciliado a muchos lectores fieles (y exigentes) con el personaje de la colección más longeva del sello Vertigo. El de siempre, el genuino, el de la gabardina que apesta a cigarrillo Silk Cut y una botella de Johnnie Walker en la mano.

The Hellblazer“, que recopila el primer número de “The Hellblazer: Rebirth” y las veinticuatro entregas de “The Hellblazer” publicadas entre agosto de 2016 y julio de 2018, representa una nueva etapa de John Constantine dentro del nuevo Universo DC, en concreto dentro de la iniciativa “Rebirth” (“Renacimiento”) que aupó a los cómics de DC a las más altas cotas de popularidad, y que en las páginas de “The Hellblazer” se resuelve, simplemente, con un seguir adelante. Sin hacer borrón y cuenta nueva sinó que se acepta lo sucedido desde el regreso de John Constantine al universo superheroico, incluyendo el hechizo del exilio que le llevó hasta Nueva York, y, por ejemplo, se desarrolla la historia de amor entre la Cosa del Pantano y Abby, avatar de La Putrefacción. Aprovecha la inercia, se sostiene sobre lo sucedido, y el guionista británico Simon Oliver trabaja a partir de ello para construir su propio relato. ¿Y cuál es su propuesta? Pues que ese mago de reprobable comportamiento está de vuelta en Londres con una inmerecida segunda oportunidad, de vuelta con sus viejos amigos y colegas como Mercury o Chas (pobre Chas…) y de vuelta a sus viejos, turbios y oscuros negocios sobrenaturales. Aunque su regreso tiene un precio, y este es una deuda pendiente con La Cosa del Pantano que el Avatar del Verde se va a cobrar: debe encontrar a Abigail Arcane, que ha desaparecido. Pero, por supuesto y como no podía ser de otra manera con Constantine por enmedio, el trabajo no va a ser nada sencillo y John se verá arrastrado a una lucha sin cuartel contra los Djinn, una raza de seres sobrenaturales a la que Dios exilió de la Tierra al poco de la creación de los seres humanos, y que lo llevará al límite. Y hasta Paris, la Ciudad de la Luz. Pero, no nos engañemos, John Constantine siempre juega con un as en la manga, con cartas trucadas y con una baraja marcada, de manera que los Djinn lo tienen todo en contra aunque no lo sepan. Han perdido antes de empezar a jugar.
En el tomo de “The Hellblazer“, espectacular con su tapa dura y sus más de quinientas páginas, también hay espacio para un par de arcos más: una historia de venganza, tras la aparición del cadáver de uno de los mejores amigos de Constantine en el mundo sobrenatural, y una historia de intriga y misterio sobre la desaparición de la inspectora jefe Margaret Ames, en mitad de una ola de crímenes que parecen tener que ver con posesiones demoníacas.

El dibujo en las páginas de “The Hellblazer” se reparte entre varios dibujantes, uno en cada arco, ofreciendo al lector un catálogo heterogéneo con estilos diferentes, que incluyen a Moritat, Pia Guerra, Davide Fabri, Travel Foreman, Philip Tan o el español Jesús Merino. Quizás Jesús Merino es el que nos ofrece un estilo un poco más acorde con lo que estamos acostumbrados a ver en “The Hellblazer” y las aventuras del bastardo de Liverpool, con un acabado más sucio que emborrona el trazo, mientras que la propuesta de Moritat tiene aires de cómic europeo y aunque nos choca un poco debo reconocer que no desentona, pero es el trabajo de Pia Guerra, de la que ya nos enamoramos en “Y, el último hombre“, el que nos tiene ganados y por el que apostamos.

Sí, el John Constantine de Simon Oliver, Tim Seeley y Richard Kadrey sí que se parece a ese cabrón que hace tiempo que esperábamos, al que los lectores que seguíamos las andanzas del personaje en las etapas de Peter Milligan, Brian Azzarello, Garth Ennis, Mike Carey, Denise Mina, Andy Diggle, Neil Gaiman, Paul Jenkins y compañía podremos reconocer. Con algunos ajustes, sin renunciar a hacer aportaciones y dejar un sello propio, pero el John Constantine del “The Hellblazer” de esta nueva hornada de guionistas tiene aroma a clásico. No sabemos exactamente cómo, porqué, o qué es lo que tiene John Constantine, pero es tan buen personaje que le puedes dar cien vueltas, reimaginarlo, reiniciarlo y aún así seguirás teniendo a un perdedor nato, un cabrón desalmado en el que no confiarías jamás, pero carismático y de personalidad arrolladora que seduce como ninguno. “No se entiende que haya tantas versiones del personaje como autores han trabajado en él y que el mosaico de todas éstas no hagan sino enriquecerlo aún más“, decía Vic sobre John Constantine en el año 2009, y nosotros pensamos que tenía toda la razón.

The Hellblazer
Guión: Richard Kadrey, Simon Oliver y Tim Seeley
Dibujo: Davide Fabri, Jesús Merino, Moritat, Philip Tan y Pia Guerra
Edición original: “The Hellblazer: Rebirth” núm. 1 y “The Hellblazer” núms. 1 a 24
Fecha de publicación: Enero de 2022
ISBN: 978-84-19021-63-2
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 560
Precio: 48,00 euros