¿Qué es la magia? El arte que produce resultados contrarios a las leyes naturales. ¿Existe? No, y lo siento mucho. Es solamente ilusión, engaño y fantasía. Y, si quisieramos imaginar que la magia existe y se rige por unas leyes y unas normas, ¿cómo se la podríamos explicar a un niño? “Los Libros de la Magia” es el viaje que nos propone Neil Gaiman para acompañar a Tim Hunter y sus cuatro guías elegidos a los lugares de la magia, dando coherencia, datos, contexto y historia a un fenómeno, la magia, que de hecho no existe, no ha existido y no existirá.

"Los libros de la magia" (Neil Gaiman, Charles Vess, John Bolton, Paul Johnson y Scott Hampton, ECC Ediciones)Timothy Hunter es como cualquier otro niño de 13 años: pasa los días sin pena ni gloria viendo la televisión y con el monopatín. Pero Timothy Hunter también es distinto a todos los demás y está a punto de averiguar por qué. Se resume en una sola palabra: magia. Tim no cree en ella, claro, pero resulta que la magia sí cree en él. Al menos lo suficiente como para que algunos de sus practicantes consideren de forma activa su muerte prematura. Por suerte para él, también cuenta con aliados en el reino de lo sobrenatural. Cuatro de los magos más poderosos y misteriosos del mundo han jurado proteger e instruir al chico, por lo que cada uno ha preparado un viaje para mostrarle los peligros y las gratificaciones del sendero de la magia y también lo más importante: su precio.

Empecemos dejando claro un asunto, desde el principio, para evitar malentendidos: Timothy Hunter no es Harry Potter. Su parecido es muy puntual, está en los detalles y en aspectos anecdóticos, pero en ningún caso hay copia ni plagio. Ni siquiera homenaje. No hay polémica y no vamos a alimentarla. Y si alguien tiene la menor duda o levanta las cejas y dibuja un gesto de desconfianza en el rostro, permitidme señalar solamente que “Los Libros de la Magia” es anterior a “Harry Potter y la Piedra Filosofal“. Hay siete años de diferencia entre los dos títulos. La historia de Neil Gaiman llegó antes, ‘potterheads‘. Dicho esto…

A principios de los años noventa, cuando el prestigio del británico Neil Gaiman ya estaba firmemente cimentado con “Casos Violentos” y “Orquídea negra” junto a Dave McKean, y sobretodo con las apabullantes, rompedoras y sorprendentes primeras entregas de “The Sandman“, y los lectores y editores del mundo entero habían descubierto de lo que era capaz, el guionista de Porchester tejió una historia apasionante acerca de la magia, del concepto de lo sobrenatural, de sus límites, posibilidades, deberes y deudas, en una miniserie de cuatro entregas publicada entre 1990 y 1991 para el sello Vertigo de DC Comics titulada “Los libros de la magia” (“The Books of Magic“). En ella, un jovencito tan normal como cualquier otro, de un barrio marginal de Inglaterra, recibía la visita de cuatro misteriosos caballeros que le invitaban a descubrir un talento innato y desconocido que atesoraba en su interior, mostrándole los peligros y las oportunidades que ofrecía. “La magia existe. Hay poderes, fuerzas y reinos más allá de los campos que conoces“.
Tim Hunter está destinado a convertirse en el mago más poderoso de la Tierra, pero solamente si acepta la carga. Puede rechazarla, por supuesto, pero para tomar la decisión contará con la ayuda del mismísimo John Constantine, de Mister E, Dr. Occult y the Phantom Stranger (los llamados ‘The Trenchcoat Brigade‘ o la Brigada de la Gabardina) en un viaje a lo largo del tiempo, desde el pasado remoto hasta el fin de los tiempos, como las navidades de Ebenezer Scrooge en el clásico “A Christmas Carol” de Charles Dickens, mostrando al candidato las infinitas posibilidades de la magia. Un viaje inolvidable en cuatro etapas: “El laberinto invisible” con los dibujos de John Bolton, “El mundo de sombras” con los dibujos de Scott Hampton, “La tierra del crepúsculo de verano” con los dibujos de Charles Vess y “El camino a ninguna parte” con los dibujos de Paul Johnson.

En nuestra página abundan las reseñas de obras del escritor Neil Gaiman, todas repletas de elogios y alabanzas, pero a menudo nos hemos mostrado incapaces de abarcar la totalidad de su figura, e impotentes ante la imposibilidad de desgranar con justicia su amplio curriculum, su brillante carrera, los numerosos premios que lucen en la repisa sobre la chimenea de su casa victoriana en Wisconsin, las adaptaciones cinematográficas de varios de sus relatos, su capacidad creativa, sus brillantes textos para cómics, obras teatrales, ensayos, novelas de ciencia-ficción y fantasía.
Hay muchos caminos diferentes para llegar hasta Neil Gaiman. Si tienes niños en casa, y quieres compartir con ellos la pasión por la lectura, te aconsejo que les descubras “El Galáctico, Pirático Y Alienígena Viaje De Mi Padre” antes de ir a dormir. Si eres un lector joven te aconsejaría empezar con “Stardust“, “Coraline” o “El libro del cementerio“. Si eres un devorador de libros, “American Gods“, “El océano al final del camino“, “Neverwhere” o “Buenos Presagios“, a cuatro manos con el maestro Terry Pratchett, seguro que no te decepcionarán. Y si me confiesas que lees poco o que aún no conoces a Neil Gaiman ni de oídas, te sugeriré probar con sus antologías, como “Objetos Frágiles” o “Material Sensible“. Y, por supuesto, el cómic. “The Sandman“, “Orquídea Negra“, algunas de las adaptaciones de sus relatos al cómic, como “Criaturas de la noche” de Michael Zulli o “Misterios de un asesinato” de de P. Craig Russell, y este “Los libros de la magia“.

Con la colaboración de los dibujantes John Bolton, Scott Hampton, Charles Vess y Paul Johnson, el guionista Neil Gaiman dio forma a una miniserie que ECC Ediciones recupera y recopila íntegramente en un tomo único, que también contiene una introducción del legendario autor de fantasía y ciencia ficción Roger Zelazny, y que permite a los lectores más jóvenes acercarse a una obra que teníamos descatalogada desde hace más de diez años y que era realmente difícil de encontrar.
La miniserie de cuatro entregas, que presentó en sociedad al mago Timothy Hunter, puso la base para siguientes aventuras y dio lugar a una serie de cómics mensual de John Ney Rieber y Peter Gross, y también a seis novelas escritas por Carla Jablonski (“The Invitation”, “Bindings”, “The Children’s Crusade” basado en el cómic de Vertigo del mismo nombre, “Consequences”, “Lost Places” y “Reckonings”).
Quizás lo más destacado de la historia de Neil Gaiman, como siempre sobresaliente, es el complejo y delicado ejercicio de dar coherencia al concepto de la magia en un universo, el de DC Comics, poblado de poderosos metahumanos enmascarados y villanos terribles con habilidades superhumanas, y para eso introduce a varios invitados, cameos y apariciones, de personajes conocidos del universo superheroico y del sello Vertigo en particular como Zatanna, Doctor Fate, Sargon, Etrigan el Demonio, Deadman, El Espectro,… u otros como el mago Merlín, Morfeo, Destino y Muerte de “The Sandman”, o los habitantes del mundo mágico de las hadas, también llamada Avalon, Elvenhome, Domdaniel y Faerie, que aparecen a lo largo del viaje de iniciación de Tim Hunter, siempre acompañado por su fiel lechuza Yo-Yo.

La magia no existe. Lisa y llanamente. Aunque los niños puedan pensar que hay algo más allá de la ciencia, que los límites se pueden transgredir y superar, el mundo de los adultos constata con resignación y tristeza que no hay ninguna ciencia oculta ni arte misterioso que pueda producir, valiéndose de ciertos actos, gestos, ritos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales. Quizás es una de las desilusiones más grandes que se lleva cualquier niño al alcanzar la edad adulta: no hay Reyes Magos, no hay Ratoncito Pérez, no hay monedas que salen de detrás de la oreja, no hay cartas que se esfuman en el aire,… No hay magia. Es triste, pero nos conformamos con la visión de Neil Gaiman de lo que hubiera podido ser, siguiendo a Tim Hunter en su viaje iniciático.

Los libros de la magia
Guión: Neil Gaiman
Dibujo: Charles Vess, John Bolton, Paul Johnson y Scott Hampton
Título original: “Books of Magic”
ISBN: 978-84-17106-09-6
Formato: 16,8×25,7cm. Cartoné. Color
Páginas: 200
Precio: 20,50 euros