Han pasado unas semanas desde que Amazon Prime Video estrenase la primera temporada de The Boys, la adaptación del cómic que firmaron Garth Ennis y Darick Robertson que parodia y critica el género de superhéroes y, especialmente, a la Liga de la Justicia, lo que consiguió que DC Comics tan sólo editase los 6 primeros números en el extinto sello WildStorm antes de cancelar la serie y forzar a los autores a publicar el resto en la editorial Dynamite Entertainment, donde se publicaron los restantes 66 números. En España la edición fue diferente ya que Norma Editorial apostó desde el principio por The Boys con una edición en rustica y, posteriormente, otra edición integral en 3 volúmenes. Así que no tenéis excusa para no estar informados de cómo es el cómic antes de afrontar la serie de televisión.

La adaptación de The Boys a la pequeña pantalla es un proyecto que cayó en manos de Eric Kripke, creador de Supernatural, y showrunner de esta adaptación en la que contaba con Hughie (Jack Quaid), Billy Butcher (Karl Urban), Mother’s Milk (Laz Alonso), Frenchie (Tomer Capon) y la mujer (Karen Fukuhara). Además tenemos a Simon Pegg, Hughie en los cómics originales (es innegable), que aquí hace del padre de Hughie. Pero el lado “bueno” de los chicos está más que cubierto con este casting.

Así que con un casting realmente espectacular en el que destacan, tras ver The Boys, las interpretaciones de Annie January (Erin Moriarty), Reina Maeve (Dominique McElligott), Patriota (Antony Starr)  o Lo Profundo (Chace Crawford) por el lado de los “malos” y Hughie (Jack Quaid) y Billy Butcher (Karl Urban) por el lado de los buenos nos quedamos con una SENSACIONAL Madelyn Stillwell (Elisabeth Shue) que, junto al resto de actores y actrices nos ofrece una maravillosa, y sorprendente, primera temporada en la que se echa en falta algo de la salsa del género, teniendo sólo a superhéroes que no dejan de ser un producto de merchandising y que, al no tener rival, se han ido corrompiendo más y más, como buenos héroes capitalistas.

En cuanto al argumento tenemos gran parte de la trama principal del cómic, aunque algo suavizado (tampoco nos llamemos a engaños, Ennis es muy crudo, paródico, bestia… ¡es imposible que el cómic llegase tal cual a la pequeña pantalla!), pero tomando las ideas generales del cómic de que los supers son consecuencia del uso de una droga que les otorga sus poderes y que les ha llevado a ser, en su mayor parte, unos irresponsables que, como vemos en el primer capítulo y posteriores, afecta a todos aquellos que se cruzan en su camino, lo que llevará a Billy, Hughie y compañía a patearles el culo y bajarle los humos a todos los supers.

Hay ciertas ausencias importantes del cómic, como la figura de la Leyenda, por ejemplo, o el exceso de violencia y sexo que sí podemos observar en el cómic, pero también es cierto que la decisión de Eric Kripke de adaptar el argumento, eliminando todo aquello que no sería bien recibido por los ejecutivos o que, tal cual, lastraría la historia, es una decisión muy acertada y el resultado final de The Boys es realmente bueno, con un cliffhanger final apoteósico que nos dejará a todos comiéndonos las uñas hasta que se estrene la segunda temporada.

Cierto es que The Boys, al igual que el cómic, no es plato de gusto para todos y que hace falta un paladar entrenado para apreciar la crítica al género de superhéroes y el humor, negro negrísimo, de Garth Ennis que aún refleja la serie de televisión.

En definitiva, estamos ante una de las mejores producciones dentro del género de superhéroes, la historia de cómo un grupo de sencillo humanos intentará hacer pagar a los supers por todos sus crímenes, aunque quizás los malos no sean tan tan malos y los buenos no lo sean tanto. Aún así, un lujo de serie para el público ADULTO e informado.