Las historias del Titán Loco Thanos de Jim Starlin siempre contienen un evidente componente religioso entre sus páginas, referencias veladas (y no tan veladas) a los símbolos y narraciones de la mitología cristiana. En «Thanos: Epifanía» el propio título del cómic ya aventura la senda mística que nos invita a recorrer el autor, puesto que la palabra ‘epifanía’ se refiere, entre otras acepciones, a las revelaciones que los profetas recibían de sus dioses.

Thanos ha reflexionado acerca de su destino entre nosotros, aliándose con las fuerzas del bien. Pero ¿acaso no puede llegar a resultar más peligroso como superhéroe que como supervillano?

La religión ha sido una de las causas principales del conflicto entre los hombres a lo largo de la Historia, y ha hecho correr ríos de sangre. De hecho la fe y la religión, sin señalar a ninguna en concreto, son la fuente más prolífica de violencia y atrocidades desde el origen de los tiempos y una de las mayores causas de guerras, por encima de los conflictos provocados por el acceso a los recursos, las rivalidades nacionales y los odios étnicos.
Pese a ello, suele ser habitual mezclar los personajes de la mitología y la religión con los superhéroes que defienden nuestro planeta frente a las embestidas de las fuerzas del mal, y los ejemplos son numerosos en DC y en Marvel, pero hay que andarse con cuidado pues los creyentes de algunas religiones, o algunos creyentes, son muy poco tolerantes con el uso inadecuado de su iconos, de su divinidad o dioses y sus santos. La iconografía celestial debe estar a una distancia segura de la iconografía superheroica y no se mezclan, dicen.
Pero afirmar que los cómics de superhéroes solamente presentan ideales abstractos y benignos es de ingénuos, una ilusión sin demasiado fundamento. Los cómics de DC y Marvel Comics, como cualquier producto de la cultura de masas, vienen envueltos en una serie de ideales, nada neutrales, más o menos velada. Política, economía y religión incluidos. ¿Quién no sería capaz de comparar el origen de Superman y su papel como defensor de la Humanidad con cualquier figura mística, sea Cristo, Mahoma o Buda, y los textos que glosan su divinidad y sus hazañas?

¿Y Thanos? El llamado Titán Loco, hijo de Mentor, Adorador de la Muerte, uno de los inmortales Eternos de Titán, Genocida Universal, quien fue (brevemente) el señor del poder cósmico de las seis Gemas del Infinito, el omnipotente, omnisciente y omnipresente poseedor del Guantelete del Infinito, con dominio sobre tiempo, espacio, poder, realidad, mente y alma, ha sido representado en Marvel Comics como el mal encarnado. Thanos es uno de los villanos más importantes del Universo Marvel, megalómano y conspirador, antagonista destacado de las sagas cósmicas de La Casa de las Ideas, némesis de Adam Warlock, el Capitán Marvel y de los Guardianes de la Galaxia, un rival temible donde los haya, obsesionado con la Muerte, a la que ama, y con el poder, al que persigue, que ha intentado destruir el universo una y otra vez.
Pero Thanos también es el gran frustrado, un villano que deja escapar siempre el triunfo como quién agarra un puñado de arena con fuerza entre las manos. Por suerte, o por desgracia, el hartazgo de vez en cuando asola a Thanos en sus frustrantes búsquedas del amor, de la muerte, y del poder. La victoria siempre se le escabulle, bien por el buen hacer de sus rivales, bien por su incapacidad manifiesta por alcanzar sus objetivos y gestionar sus logros. Thanos es un pobre desgraciado y en «Thanos: Epifanía«, el Titán Loco se rinde a la evidencia y decide tomar un rumbo diferente.
Tras dedicar su vida a la conquista, Thanos busca ahora la redención. Después de utilizar el mayor poder cósmico para reconstruir el universo, el Corazón del Infinito en «Thanos: El Fin del Universo Marvel«, y fracasar en el intento, como ya sucedió con el cubo cósmico, las Gemas del Infinito y otros tantos artefactos de gran poder, ha hecho acto de contrición y quiere arreglar la destrucción que dejó a su paso. Aunque su compañero, antiguo némesis y rival habitual Adam Warlock dude de sus intenciones, Thanos insiste en que se ha apartado de la Dama Muerte y centra su objetivo de redención en Rigel-3, antiguo hogar de los colonizadores rigelianos que antaño fue arrasado por el Titán Loco. Sus buenas intenciones chocarán con una de las pocas entidades cósmicas cuyo poder le supera: el Devorador de Mundos Galactus.

«Thanos: Epifanía» es una tercera entrega de la nueva saga del Infinito del guionista y dibujante Jim Starlin, tras «Thanos: El Abismo Infinito» y «Thanos: El Fin del Universo Marvel«, que incluyen los seis primeros números de la primera serie regular de su personaje fetiche, el villano cósmico, a veces antihéroe incomprendido, Thanos, dónde descubrirá que la benevolencia no es algo sencillo, o tan sencillo como él pensaba, y que ser un buen samaritano puede complicar la vida mucho más de lo que lo hace ser un monstruo.

Thanos: Epifanía
Autores: Jim Starlin y Al Milgrom
Colección: 100% Marvel HC
Edición original: «Thanos» núms. 1 a 6
Fecha de publicación: Mayo de 2019
ISBN: 9788491678694
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color.
Páginas: 152
Precio: 19,95 euros