***

Secuela de las que tienes que haber visto la primera parte primero porque da muchas cosas por explicadas y continúa la historia. Ya sin la necesidad de presentar personajes y situaciones va al «grano» y se dedica a lo que mejor funcionaba en la primera que es mantenerte en tensión y lo hace durante la hora y media que dura. Para el que no disfrutara con la primera parte que se abstenga de verla porque es más de lo mismo, sin más, y el guión se ajustaría mejor al capítulo de una serie que realmente a una película. No sólo eso, es que el final queda abierto a la espera de continuación. Lo que en este caso importa es que a quien le guste el género tiene asegurado un rato de entretenimiento porque Krasinski demuestra saber crear suspense y maneja perfectamente los distintos recursos audiovisuales para conseguirlo.