«Tarzan, Señor de la Jungla (1977-1979)«, publicado por Dolmen Editorial, es un viaje a la nostalgia que nos devuelve a los tiempos en los que Marvel Comics decidió darle una oportunidad al rey de la selva. Esta recopilación es todo un festín visual y narrativo que se las ingenia para mantener el espíritu clásico del personaje creado por Edgar Rice Burroughs, pero con el dinamismo y la fuerza característica de los cómics setenteros.
En junio de 1977, Marvel Comics se hace con los derechos del hombre-mono y, como Tarzan Lord of the Jungle empieza a publicar las aventuras de Lord Greystoke.
Al frente pone a sus dos pesos pesados del momento… y de otros momentos. Nada menos que The Boy Wonder, Roy Thomas, que simultanea como guionista-adaptador y como editor del título, y el gran John Buscema, quizá el mejor dibujante de Marvel en toda su historia.
Una nueva aproximación desde el cómic al mundo de Edgar Rice Burroughs… con todo el sabor que hizo característica a la creatividad de la Casa de las Ideas.
Para entender el cómic, conviene recordar que Tarzán nació en 1912 en las páginas de «All-Story Magazine» y rápidamente se convirtió en un fenómeno cultural. La historia de ese niño inglés criado por simios en la selva africana atrapó la imaginación de generaciones enteras, dando lugar a una saga literaria, incontables películas (las de Johnny Weismuller son una delicia), programas de radio y, por supuesto, tiras de prensa y cómics. Tarzán encarna esa fascinante dualidad entre la civilización y la naturaleza salvaje, un tema que sigue resonando incluso hoy.
En los años setenta, Marvel Comics decidió ampliar su abanico más allá de los superhéroes, y tras el éxito de «Conan el Bárbaro«, se hicieron con los derechos de Tarzán en 1977, sacando al personaje de DC. Y si algo hizo bien Marvel fue reunir a un equipo soñado: Roy Thomas en el guion y John Buscema en los lápices. Ambos ya habían demostrado ser una dupla formidable, y aquí volvieron a brillar. Este volumen recoge los veinticuatro números de la serie «Tarzan: Lord of the Jungle» que se publicaron entre 1977 y 1979, un periodo en el que el hombre-mono vivía nuevas y vibrantes aventuras, a veces fieles a las novelas originales y otras con el toque aventurero y algo desenfadado que Marvel sabía imprimir tan bien.
La historia arranca fuerte, con Tarzán regresando a la jungla mientras los tambores africanos resuenan, anunciando su llegada. En paralelo, un europeo llamado Jules Frecoult dirige un safari que termina en desastre cuando los Natua atacan, acabando con casi todo el grupo. Solo Frecoult sobrevive, pero en su huida por la selva acaba acorralado por un león… hasta que Tarzán aparece para salvarle, en una escena digna del cine mudo de aventuras. Claro que pronto descubrimos que Jules Frecoult no es quien dice ser: en realidad, es Albert Werper, un hombre con la nada amistosa misión de acabar con el Señor de la Jungla.
Roy Thomas, con su habitual maestría para adaptar clásicos literarios al cómic, mantiene la esencia del Tarzán de Burroughs pero le da ese ritmo trepidante y lleno de acción que los lectores de Marvel adoraban en la época. Y Buscema… bueno, Buscema está espléndido. Su dominio de la anatomía, el movimiento y los paisajes selváticos hace que cada página sea una delicia, un festín para los ojos, incluso en esta edición en blanco y negro. De hecho, el blanco y negro juega a favor, resaltando cada trazo y sombreado, dándole un aire clásico y potente que no habría tenido en color, especialmente considerando que los materiales originales estaban en mal estado. Además, los entintadores están a la altura de la tarea, con nombres propios como Alfredo Alcalá, Tony DeZuñiga, Klaus Janson, etc.
Buena parte del tomo adapta «Tarzán y las Joyas de Opar«, la quinta novela de Edgar Rice Burroughs, donde el protagonista regresa a la mítica ciudad en busca de un tesoro que le permita salvar su hacienda. Roy Thomas se muestra fiel al espíritu del original, pero le imprime un ritmo ágil a la narración. Tiene tiempo de contar el origen del personaje. Una vez finalizada esta aventura, se adaotan relatos de la juventud de Tarzan, antes de conocer a los hombres blancos. Hay un par de números divertidos cuando Tarzan decide gastar una broma a sus compañeros simiescos. Por supuesto, la respuesta de estos es todo lo salvaje que se puede esperar.
Más adelante, cuando Thomas deja el timón del guion, entran en escena David Kraft y, en algún número, Bill Mantlo, quienes se lanzan a una aventura algo más alocada, con giros inesperados y una buena dosis de fantasía. Sal Buscema toma el relevo a su hermano y, aunque la majestuosidad de la jungla no es la misma, también realiza una labor encomiable, entintado por Klaus Jansos, Rudy Nebres, Bob Hall y otros. En esta etapa, Tarzán acaba en Pellucidar, el mundo subterráneo del centro de la Tierra lleno de criaturas prehistóricas y civilizaciones perdidas. Aunque este arco narrativo se aleja un poco del tono más «realista» de las primeras historias, ofrece una expansión interesante del universo del hombre-mono, demostrando la versatilidad del personaje y la imaginación desbordante de sus guionistas. Se trata de una aventura coral, pues la viven multitud de personajes, siendo destacable al que llaman Árabe Loco. ¡De verdad que da miedo!
Hay varios detalles que no hay que dejar pasar por alto. Los dos primeros números de esta colección tienen un aire diferente al resto. un aire a revista al estilo de «La Espada Salvaje de Conan«. Posiblemente el formato revista sería el destino primigenio de esta serie, algo que varió sobre la marcha. Otro detalle a destacar es el tono de las historias, en las que muchas veces no se andan con chiquitas en cuanto a crueldad animal y violencia. Como se suele decir, aquí impera la ley de la selva, en el sentido más amplio de la expresión. Aunque de primeras cuesta entrar en estos relatos, una vez que aceptas ciertas reglas, «Tarzan (1977-1979)» es un disfrute total, sobre todo cuando Roy Thomas se retira de los guiones (impecables pero algo aburridillos) e impera el descontrol y la locura.
La edición de Dolmen Editorial es de lujo: tapa dura, papel de alto gramaje y un cuidado exquisito en la reproducción de las planchas en blanco y negro. Al final del tomo, una sección de extras nos regala las portadas originales, también en blanco y negro, junto a bocetos e ilustraciones que permiten asomarse al proceso creativo detrás de esta joya. Rafael Marín firma tanto el texto introductorio como la traducción, y se nota el cariño y el respeto por el material original, ofreciendo contexto y detalles que enriquecen aún más la experiencia. Supongo que, además de no disponer del color, la editorial no ha podido hacerse con los números restantes que completan la colección hasta llegar al número 29 americano (de Bill Mantlo y Sal Buscema). Es una pena, por otro lado, no haber podido contar con un integral de esta serie.
En definitiva, «Tarzan (1977-1979)» es mucho más que una recopilación de cómics antiguos; es una invitación a revivir la magia de un personaje que ha trascendido décadas, adaptándose a diferentes medios y estilos, pero sin perder nunca ese aire de aventura clásica. Ya seas un fan de toda la vida de Tarzán o alguien que quiera descubrir por qué este personaje sigue siendo relevante, este volumen es una adición imprescindible a cualquier biblioteca comiquera. Y es que, después de todo, la llamada de la selva nunca pasa de moda. ¡Bundolo!
Tarzan (1977-1979)
Autores: Roy Thomas y John Buscema
Fecha de publicación: Diciembre de 2024
ISBN: 978-84-10390-57-7
Formato: 21,5x28cm. Tapa dura. Blanco y negro.
Páginas: 432
Precio: 49,90 euros











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