¡No podía tardar! ¡Ya está aquí! La obra maestra de Alan Moore y Dave Gibbons ha aparecido en España en incontables ediciones. Pero la que Panini Cómics nos brinda, «Watchmen» en el formato de Archivos DC, es quizás la que todos necesitábamos. Sigue leyendo para saber por qué.

Archivos DC. WatchmenEl rompedor cómic con el que Alan Moore y Dave Gibbons deconstruyeron para siempre el arquetipo del superhéroe. Descubre un mundo cuya historia cambió radicalmente con la aparición de los vigilantes enmascarados. En los años ochenta, Estados Unidos ha emergido victorioso de Vietnam, Nixon continúa en el Despacho Oval y los superhéroes han sido ilegalizados. El misterioso asesinato de uno de ellos esconde una conspiración de proporciones globales. ¿Quién vigila a los vigilantes? Esta edición contiene las doce entregas originales de Watchmen, reproducidas en un papel similar al de entonces y acompañadas de innumerables extras, entre los que destacan entrevistas de la época y un recorrido entre bambalinas por el proceso de creación de la obra.

Hablar de «Watchmen» en 2025 es un poco como explicar por qué «Ciudadano Kane» es importante o por qué «Blade Runner» sigue dando la turra décadas después: todo el mundo lo sabe, pero alguien tiene que decirlo otra vez, aunque sea desde otro ángulo. Porque «Watchmen» no es solo un cómic famoso, ni siquiera solo “el mejor cómic de la historia” (etiqueta que ya empieza a chirriar por repetida), sino una obra que se resiste a quedarse quieta. Cada generación la lee desde un sitio distinto y siempre encuentra algo incómodo, algo inquietante, algo que sigue funcionando demasiado bien. Y eso, para un tebeo de superhéroes publicado en los años 80, es casi insultante.

La premisa es conocida: una América alternativa donde Nixon sigue en el poder, los superhéroes existen —o existieron— y la amenaza nuclear flota en el aire como un olor persistente. El asesinato del Comediante sirve como detonante para que viejos vigilantes retirados, rotos o directamente desquiciados vuelvan a cruzarse. Pero quedarse ahí sería injusto, porque «Watchmen» no va realmente de resolver un crimen, sino de desmontar la idea misma del héroe, pieza a pieza, sin piedad y sin anestesia. Alan Moore no pregunta «¿y si los superhéroes fueran realistas?«, sino algo bastante más incómodo: «¿por qué demonios alguien querría ser un superhéroe?«. Y la respuesta nunca es bonita.

Rorschach, con su moral innegociable y su visión del mundo como una alcantarilla llena de sangre que apesta a fornicación, es quizá el ejemplo más claro de hasta qué punto Moore se niega a ofrecer figuras tranquilizadoras. No es un justiciero al uso, es un fanático. El Doctor Manhattan, omnipotente y distante, no es un salvador, sino la encarnación del poder absoluto que ha perdido cualquier conexión emocional con la humanidad. Dan Dreiberg y Laurie Juspeczyk, Búho Nocturno y Silk Spectre, viven atrapados en la nostalgia de cuando todo parecía más sencillo, aunque probablemente nunca lo fue. Y Ozymandias… bueno, Ozymandias es el tipo de personaje que te obliga a cerrar el libro un momento y preguntarte si estás de acuerdo con algo que te repugna admitir.

Una de las grandes virtudes de «Watchmen« es que no te lleva de la mano. Te lanza información constantemente: flashbacks, documentos ficticios, entrevistas, artículos, informes, cómics dentro del cómic. Todo suma, nada está ahí por capricho, y aun así la sensación inicial puede ser abrumadora. No es una lectura complaciente ni diseñada para devorarse en una tarde distraída. Es un cómic que exige atención, que se deja leer, sí, pero también releer. Y ahí es donde gana por goleada: en la segunda o tercera lectura empiezas a ver las costuras, los ecos, las frases que resuenan de otra forma, los detalles visuales que estaban anunciando el final desde mucho antes de que fueras consciente de ello.

El trabajo gráfico de Dave Gibbons es fundamental para que todo esto funcione. La famosa estructura de nueve viñetas por página no es un capricho formal, sino una herramienta narrativa que impone ritmo, simetría y una sensación casi obsesiva de orden… justo cuando el mundo del cómic se está yendo al garete. Hay páginas que son auténticos ejercicios de precisión quirúrgica, como el célebre capítulo de la simetría, y otras donde los símbolos —el reloj del juicio final, la chapa sonriente manchada de sangre— hacen más trabajo narrativo que páginas enteras de diálogo. «Watchmen» no solo se lee: se observa, se descifra y, a veces, se sospecha.

Esta edición de Panini Cómics en la línea Archivos DC juega precisamente a respetar esa experiencia original. No estamos ante un simple tomo recopilatorio, sino ante una reproducción cuidada del formato en el que «Watchmen» fue concebido: doce grapas reunidas, con su estructura, su ritmo y su respiración intactos. El papel, el tamaño y la presentación buscan evocar esa sensación de cómic «de época», pero sin sacrificar legibilidad ni comodidad. Es un volumen generoso, sólido, que se deja manejar mejor de lo que su grosor podría sugerir y que invita a leerlo por partes, como se hizo en su día, o a darse el atracón completo si uno se siente valiente.

A eso se suma una cantidad considerable de material extra que no está ahí para rellenar páginas, sino para ampliar el contexto y enriquecer la lectura. Textos complementarios, bocetos, artículos y documentos que ayudan a entender cómo se construyó este mundo y por qué «Watchmen» es mucho más que una buena historia de superhéroes. No todo el mundo disfrutará de estos añadidos —hay lectores que los saltan sin remordimientos—, pero para quien quiera profundizar un poco más, funcionan como una caja de herramientas perfecta para desmontar el cómic y volver a montarlo con otros ojos.

Al final, «Watchmen» sigue siendo una obra incómoda porque no ofrece respuestas fáciles. Te deja con preguntas, con contradicciones y con la sensación de que no hay nadie vigilando realmente a quienes dicen protegernos. Tal vez por eso sigue resultando tan actual. Y tal vez por eso, por mucho que se haya escrito sobre él, siempre queda espacio para volver a leerlo, volver a discutirlo y volver a preguntarse, una vez más, quién vigila a los vigilantes.

Watchmen
Autores: Dave Gibbons, Alan Moore
Fecha de publicación: Noviembre de 2025
Edición original: Watchmen 1-12 y material de Absolute Watchmen y Watchmen Companion
ISBN: 9791370132880
Formato: 17x26cm. Rústica con solapas. Color
Páginas: 512
Precio: 49,95 euros