Es cierto que no hace mucho me quejé amargamente del formato DC Pocket de ECC Ediciones, al que califiqué de demasiado pequeño para según que obras. Sobretodo en cuanto al tamaño del texto. Pero, por otro lado, cuando el contenido es «Superman: La caída de Camelot«, de Kurt Busiek y Carlos Pacheco, ni siquiera un contenedor inadecuado estropea la experiencia.

Superman ha salvado Metropolis y el mundo entero un sinfín de veces. Intergang, el Juguetero, Lex Luthor, Brainiac… Su lista de adversarios es larga e imponente. Y ahora, se enfrenta a un nuevo enemigo en la remota nación de Kazajistán. Sin embargo, en el pasado, Arión, el que fuera el hechicero supremo de Atlantis, presiente que el héroe está a punto de cometer un error que condenará a la Tierra a un futuro apocalíptico que conviene evitar a toda costa.

Incluso el Hombre de Acero se puede equivocar. El error es inherente en el ser humano, y está en su naturaleza aunque seas un emigrante que ha llegado desde el lejano planeta Krypton y disfrutes de superpoderes. Superman siempre anhelado ser un hombre, un igual entre sus semejantes, y por eso ha incorporado en sus actos los principios y los valores de su planeta de acogida, pero también sus debilidades y sus fracasos.

Son muchos los autores que se han acercado a los valores que rigen el comportamiento de Superman, poniendo el foco más en su forma de hacer las cosas que en las grandes gestas del héroe superhumano. Superman no es un superhéroe fácil. Es tan poderoso, tan bondadoso, tan invulnerable,… que uno no sabe ni por donde cogerlo. El boy-scout de América tenía su lógica a finales de los años treinta, con la imparable ola putrefacta del fascismo invadiendo las naciones de Europa y la Guerra Mundial a las puertas de los EE.UU., era un símbolo, y por ese motivo no era necesario hacerlo humano, con imperfecciones y defectos. Los ideales no se corrompen, ni se estropean, ni envejecen. Permanecen. Y no cualquiera está a la altura de un reto de esta magnitud, de dar aventuras dignas a un héroe superpoderoso, invencible e indomable, representante de la justicia, la fuerza y la honestidad, que podría ser el más aburrido de todos los superhéroes. Que es, de hecho y en mi opinión, el más aburrido de todos los héroes de DC Comics.

Hace ya un año y medio, en noviembre de 2022, falleció Carlos Pacheco. Murió en Cádiz después de que apenas dos meses antes, en septiembre, anunciara él mismo que padecía esclerosis lateral amiotrófica (ELA). El dibujante de cómics gaditano era toda una leyenda del noveno arte gracias a sus ilustraciones de la Patrulla-X, Los Cuatro Fantásticos, Thor, Spiderman, Batman, Los Vengadores o Superman, entre muchos otros personajes emblemáticos de Marvel Comics y DC Comics. Tras ser diagnosticado de ELA había afrontado ese «inesperado cambio de guion» con el mismo estoicismo y fortaleza que los superhéroes que lo convirtieron en el primer artista español en hacerse un lugar de honor en lo más alto de la industria estadounidense del cómic, pero la vida solamente le concedió una propina de dos meses antes de obligarnos a despedirnos de él.

Una de las obras más emblemáticas del añorado Carlos Pacheco es «Superman: La caída de Camelot«, una trama de aromas clásicos para el Hombre de Acero firmada por Kurt Busiek y que cuenta con un dibujo espectacular de Carlos, que brillaba aún más, si eso era posible, con el entintado de Jesús Merino y el color de titanes como Dave Stewart y Alex Sinclair. Carlos Pacheco y Kurt Busiek ya habían trabajado juntos en «Avengers Forever«, para Marvel Comics, y «Arrowsmith«, en Image Comics, y con «Superman: La caída de Camelot» volvieron a demostrar que formaban un dúo artístico de muchos quilates.

La historia nos lleva hasta un día cualquiera del Hombre de Acero, protegiendo la ciudad de Metropolis de los numerosos villanos que la amenazan, incluida la organización conocida como Intergang. Pero la aparición de un nuevo enemigo en la remota Kazajistán va a poner el límite las capacidades de Superman. El Sujeto 17, un alienígena alterado por experimentos de científicos de la antigua Unión Soviética,va a coincidir con la llegada de Arión, un mago inmortal de Atlantis, que ha viajado en el tiempo, desde el siglo XVII, para advertir a Superman: el kryptoniano debe abandonar el planeta y dejar que la Humanidad luche sus propias batallas, para evitar que el mundo se precipite a una era de oscuridad que durará siglos y causará miles de millones de muertos. ¿Y es que, y si la mayor amenaza para la humanidad fuese el mismo Superman?

La edición DC Pocket de ECC Ediciones de «Superman: La caída de Camelot«, que recopila los números 654 a 658, 662 a 664 y 667 de la colección de «Superman«, así como el «Superman Annual #13«, sumando un total de 15 entregas, es una de las historias de Superman más destacadas del siglo XXI, cargada de épica y con un dibujo memorable de nuestro añorado Carlos Pacheco, que representa a un Hombre de Acero imponente, elegante y poderoso pero también un futuro apocalíptico sin Superman sobrecogedor que sería la envidia de cualquier distopía y un matrimonio Kent-Lane encantador, con un capítulo inicial que vale por todo el tomo.

Puestos a elegir, recomendamos disfrutar de «Superman: La caída de Camelot» en la edición Focus de ECC Ediciones, pues aunque el formato DC Pocket que aquí reseñamos sea mucho más económico el tamaño más generoso de la edición Focus permite disfrutar mejor del trabajo de Carlos Pacheco, y además llega acompañada por una nutrida sección de material adicional.

Superman: La caída de Camelot (DC Pocket)
Guion: Kurt Busiek
Dibujo: Jesús Merino, Carlos Pacheco y Dave Stewart
Edición original: «Superman» núms. 654-658, 662-664 y 667 y «Superman Annual» núm. 13
Fecha de publicación: Febrero de 2024
ISBN: 978-84-10108-31-8
Formato: Rústica. Color.
Páginas: 256
Precio: 9,95 euros