Panini Cómic continua recuperando una de las mejores series de mutantes de todos los tiempos: el Factor-X de Louise y Walter Simonson, una auténtica maravilla que alcanza su segunda entrega.

La caída de los mutantesFactor-X 2 La caída de los mutantes (Marvel Gold)
Edición original: X-Factor 17-32 y Annual 2 y 3 USA
Fecha de edición: diciembre de 2021
Guión: Louise Simonson
Dibujo: Walt Simonson
Formato: Cartoné, 520 páginas. Color.
39,95€

Si piensas que “La Masacre Mutante” fue el momento más oscuro de la historia del Homo superior… espera a leer “La caída de los mutantes”. Llega el acontecimiento que sacudió por completo a los integrantes de La Patrulla-X Original. El Ángel se ha suicidado, La Bestia está perdiendo su intelecto, los poderes de El Hombre de Hielo están descontrolados y Cíclope y La Chica Maravillosa no saben cómo acercarse el uno a la otra. Será en ese momento cuando Apocalipsis ponga en marcha su más ambicioso plan. Contempla los históricos episodios, a cargo del superequipo creativo formado por Louise y Walter Simonson, que transitaron entre “La caída de los mutantes” e “Inferno”.

Cuando la Casa de las Ideas presentó a Factor-X no tenían muy claro qué hacer con la Patrulla-X origina, el despropósito de hacerse pasar con cazamutantes, como Factor-X, y como terroristas mutantes, como X-terminadores, no había por dónde cogerlo y gracias a todos los dioses alguien vio la luz y llamó al matrimonio Louise Simonson y Walt Simonson para que enderezasen el barco y la verdad es que gracias a ellos Factor-X se convirtió en uno de los mejores títulos mutantes y su etapa en una de las mejores de todos los tiempos, e incluso la serie llegó a estar por encima de la propia Patrulla-X a nivel de calidad.

Mientras pasaban los efectos de La Masacre Mutante en Factor-X veíamos cómo el grupo intentaba lidiar con las consecuencias de tener a Ángel tullido, desquiciado y finalmente ¿muerto? Sí, al grupo se le hizo creer que Ángel se había suicidado, aunque todo formaba parte del plan de, bueno, de Cameron por un lado, un antimutantes, y de Apocalipsis por el otro, que se encargaría de recrear a Ángel y utilizarlo para atacar a sus antiguos compañeros junto al resto de los Jinetes de Apocalipsis en la gran primera aparición del antiguo mutante decidido a purgar a los débiles y lograr que los mutantes se alcen y ocupen su lugar como líderes de la Tierra… pero primero, lo primero, poner a prueba a los mutantes y a Factor-X en especial.

Allá por los 90 Factor-x aparecía en tomos retapados y yo andaba haciéndome con los retapados de Classics X-Men, una maravilla de colección de la que, irónicamente, no leí su final (no se incluyó la grapa 43 en los retapados y no conseguí esa grapa hasta años después), pero sabía lo que sucedía con Jean Grey y en Factor-X encontraba la “continuación”, así que tenía que hacerme con ellos. Aún con todo era capaz de diferenciar calidades y tenía claro que los primeros números de Factor-X, a pesar de ser más modernos, eran bazofia sin un mínimo sentido (¿Scott abandona a su mujer e hijo a las bravas porque ha vuelto Jean? ¿Cazadores de mutantes?). Por suerte la llegada de Louise Simonson, que había sorprendido a todo el mundo en Power Pack, empezaba a solucionar, cambio la dinámica y mientras la georgiana apuntalaba los cimientos de la colección también empezaba a mirar hacia el futuro, convirtiendo a Apocalipsis en un villano mítico desde su segunda aparición, haciendo que Cameron Hodge fuese otro villano con gran potencial, apostando por hacer cosas que Claremont no se planteaba (la aceptación de Factor-X cuando por fin se desenmascaran) pero aún nos faltaba un detalle para elevar aún más el nivel: Walt Simonson, que aumentó la calidad de la serie exponencialmente, con nuevos enemigos, la aceptación del público, Nave, Muerte… estás páginas son pura magia Marvel y, sin duda, una de las mejores etapas vivida por cualquiera de los grupos mutantes en cualquier momento de su historia.

Pero aún faltaba afianzar el aspecto gráfico, Jackson Guice era un buen dibujante (sobre todo de pin-ups eróticos) pero era necesario alguien como Walter Simonson para insuflar de fuerza a los personajes que nos recordasen que ellos eran la Patrulla-X original y que estaban preparados para cualquier cosa. Si a esto le sumamos la reconstrucción de Ángel en Muerte y un poderoso enemigo como Apocalipsis, Walter tenía todas las papeletas para sorprender al público (para bien) y así lo hizo, demostrando entonces, y ahora con su magnífico Ragnarok ENLACE, que pocos autores han tenido, y tienen aún hoy en día, su nivel y compromiso.

Las ediciones de Panini en formato Omnigold son de sobra conocidas, y valoradas, y la de este volumen no es una excepción, desde los textos de Raimon Fonseca al material extra, todo merece la pena y ayuda a elevar aún más la calidad de una edición impecable.

En definitiva, hemos tenido que esperar años pero por fin tenemos en nuestras manos el segundo volumen de Factor X, el momento en el que el matrimonio Simonson brilló en lo más alto y marcó época con una etapa que sobrevolaba a la del título principal de la franquicia.