Como lector, adoro los viajes largos en tren, las mañanas de sábado de tormenta, y las tardes de verano. Son momentos perfectos para engancharse a un libro y dejar que las horas se consuman sin preocupación alguna. Estos días de julio y agosto han pasado por mis manos muchos de los libros que estaban aguardando su turno en el montón de los pendientes, desde el «Medio Rey» de Abercrombie hasta el «Ready Player One» de Cline. Ambos, convenientemente reseñados en esta página con anterioridad. O también «Star Wars: Lealtad» de Timothy Zahn, una entretenida aventura con todo el sabor de «La Guerra de las Galaxias» que se devora en dos tardes.
image1La destrucción de la Estrella de la Muerte por parte de la Alianza Rebelde es un golpe decisivo contra el imperio, pero Palpatine y su monstruoso lacayo, Darth Vader, siguen siendo igual de peligrosos. Entre los que se alzan contra ellos están Luke Skywalker, Han Solo y la princesa Leia Organa. Los tres son enviados al sector Shelsha para mediar en una disputa entre facciones de la Alianza Rebelde. 
Al mismo tiempo, Mara Jade, con solo dieciocho años y muy lejos aún de conocer a su futuro marido, Luke, sirve a su malvado señor, Palpatine, investigando supuestas traiciones en el seno del imperio. Y además un soldado de asalto imperial hasta entonces leal, Daric LaRone, comete un acto de indisciplina repentino y violento.Cada una de estas historias, pública o secreta, sacará a la luz brutalidad y corrupción, provocará agitaciones destinadas a sacudir los cimientos del imperio y dará forma a trascendentales acontecimientos venideros.
Muchos de los lectores de esta reseña, aficionados y seguidores habituales de ViaNews o de la saga galáctica creada por George Lucas, ya sabrán lo que significa el encabezado dorado ‘Leyendas’ en la portada de la novela «Star Wars: Lealtad» de Timothy Zahn. Ocho letras en negro sobre dorado que marcan el fin de una era, y el principio de otra de nueva e ilusionante. Otros muchos pondrán cara de póquer y, con sus ojos entornados e interrogativos, reclamarán algo más de información.
Es muy sencillo: tras la compra de LucasFilm Ltd. y la franquicia de «Star Wars» en el año 2009 y el anuncio de la nueva película de la saga, esa esperadísima «Star Wars VII: El despertar de la Fuerza» de J.J. Abrams que llegará en diciembre, la compañía Walt Disney Pictures puso en marcha varios proyectos ambientados en el universo de «La Guerra de la Galaxia», como nuevas colecciones de cómics, renovadas series de televisión, y varios spin-off centrados en las aventuras de personajes secundarios de las seis películas de la saga cinematográfica.
Pero, para poder empezar con todo ello, antes tenía que romper con el pasado. Borrón y cuenta nueva.
Así, recuperaron para su Marvel Comics los derechos de los cómics de «Star Wars» que llevaban en manos de la editorial Dark Horse Comics más de veinte años, cancelaron la serie de televisión animada «Star Wars: Las Guerras Clon» de Cartoon Network y desecharon todo el material conocido como ‘Universo Expandido’ que nos había explicado con cómics, novelas, series de televisión y videojuegos todo lo que había sucedido antes del encuentro de Qui-Gon Jinn con el niño esclavo Anakin Skywalker en el planeta Tatooine y después de la muerte del malvado Emperador Palpatine a manos de Darth Vader en la segunda Estrella de la Muerte, sobre las lunas de Endor. A partir de aquel momento, en abril del año 2014, todo el ‘Universo Expandido’ era historia, incluyendo a personajes tan emblemáticos como el Gran Almirante Thrawn, Darth Bane, la sith Asajj Ventress, la Mano del Emperador Mara Jade, el falleen Xizor de la organización criminal Sol Negro, Talzin de Dathomir, Kyle Katarn, los zombies de «Las tropas de la muerte», Jorus C’Baoth, los hijos de Leia Organa y Han Solo Jacen y Jaina, el renacido Darth Maul con piernas robóticas de «Las Guerras Clon» o Darth Revan, y todas sus aventuras quedarían identificadas con el sello ‘Legends’ para diferenciarlas del material canónico, aquel que Walt Disney Pictures iba a señalar como oficial. Una lástima.
Una lástima también para el escritor norteamericano Timothy Zahn, autor de este «Star Wars: Lealtad» editada originalmente en el año 2007 por Del Rey y en castellano por el sello Timun Mas de Planeta en mayo del año 2015, que hoy reseñamos y referencia ineludible en la historia del ‘Universo Expandido’ con su trilogía de la Nueva República, también llamada popularmente la trilogía de Thrawn en referencia al emblemático villano de la funión, formada por tres novelas («Heredero del Imperio», «El resurgir de la Fuerza Oscura», y «La última orden») publicadas a principios de los años noventa que llegaron en castellano de la mano de la editorial Martínez Roca y cuyo notable éxito a menudo señala el principio del ‘Universo Expandido’. Aunque, como es sabido, el honor de la primera obra del ‘Universo Expandido’ se le concede a «Splinter of the Mind’s Eye» («El Ojo de la Mente») de Alan Dean Foster, publicada por Del Rey en 1978 y que fue escrita como una secuela de la primera película por si no llegaba a fructificar la trilogía que tenía George Lucas en mente. Así pues, ni los acontecimientos narrados por Zahn en la trilogía de la Nueva República ni las aventuras de Luke, Leia, Han y Chewbacca en «Star Wars: Lealtad» (y en su secuela «Star Wars: Choices of One» publicada en 2011) tienen ninguna relevancia para Walt Disney Pictures dentro del cánon oficial. Han quedado reducidas a simples ‘Leyendas’, historias fuera de la cronología oficial a los que no se hará ningún tipo de referencia ni en «Star Wars VII» de J.J. Abrams, ni en «Star Wars: Rogue One» de Gareth Edwards, ni en «Star Wars Anthology: Han Solo» que dirigirán Christopher Miller y Phil Lord, ni en ninguno de los proyectos futuros previstos para «La Guerra de las Galaxias». Como antes hemos dicho, una lástima.
En «Star Wars: Lealtad» («Star Wars: Allegiance») viajaremos hasta después del primer gran golpe de la Alianza Rebelde contra el Imperio, tras la destrucción de la primera Estrella de la Muerte en Yavin, pero antes del expeditivo contraataque imperial y el asalto a la base rebelde del planeta helado de Hoth. Estamos en un tiempo de conflicto, pero también de esperanza. Una luz de libertad se vislumbra entre las sombras y el poder opresivo del Emperador Palpatine, el Imperio Galáctico de los Sith, su lugarteniente Darth Vader, el Lord Oscuro del Sith, y sus ejércitos parece, por primera vez en muchos años, frágil. La destrucción de la poderosa estación espacial imperial, el orgullo de Palpatine, la debilidad del Gran Moff Tarkin, ha estallado en pedazos y muchos mundos empiezan a valorar la conveniencia, y la posibilidad, de cambiar de bando y tomar partido por quienes prometen luz y libertad, frente a la oscuridad, la corrupción, la opresión y la violencia que impone el Imperio. Incluso el mismísmo Imperio tiene fisuras, y sus implacables soldados de reluciente armadura blanca, las tropas de asalto que antaño fueron integradas solamente por clones de Jango Fett y que ahora se alimentan de reclutas voluntarios, los ‘stormtroopers’, empiezan a mostrar dudas que les pueden llegar a arrastrar hasta acciones impensables después de la Orden 66, como la indisciplina, la desobediencia,… y la traición.
Hasta cinco hilos argumentales convergen en la historia de Zahn, tejiendo un tapiz multicolor donde la aventura es la premisa principal y los combates de naves espaciales de toda medida y armamento, los disparos de blásters y el olor del ozono cuando impactan sobre un contendiente, el zumbido de la espada láser de la Mano del Emperador, el profundo zumbido del respirador del Lord Oscuro del Sith, el sonido de los pasos ordenados de las tropas de asalto, los gruñidos de un wookie a bordo de una destartalada nave YT-1300, los aspavientos de un contrabandista corelliano de sonrisa socarrona, o las conversaciones de un aprendiz de Jedi con su viejo maestro fallecido son piezas del rompecabezas.
Por un lado un huraño Han Solo, aún sin aclarar su posición y vinculación real con la Alianza Rebelde, y el joven y ya-no-tan-ingenuo padawan Luke Skywalker viajan hasta el sector Shelsha para investigar las actividades de un grupo de piratas espaciales conocidos como Cicatriz de Sangre que estan causando estragos en la zona, afectando por igual a civiles, rebeldes e imperiales. Una misión que les llevará hasta un territorio al margen de las leyes, que les obligará a enfrentarse a criminales, al hampa local y a tropas imperiales para descubrir que detrás de los golpes de un puñado de piratas tal vez se esconde un plan mucho más ambicioso.
A su vez, la princesa Leia Organa viajará hasta el mundo capital del mismo sector Shelsha, Shelkonwa, para negociar la afiliación de las células rebeldes del lugar a la Alianza. La misión asignada directamente por Mon Mothma señala que el principal problema para llegar a un acuerdo reside en las peculiaridades culturales de las razas del sector y sus luchas internas, por su estricto sistema social estratificado que complica, y mucho, cualquier negociación y acuerdo.
El tercer elemento del tapiz, justamente el que da nombre a la novela, son LaRone, Macross, Quiller, Brightwater y Grave, cinco soldados de asalto asignados al destructor estelar ‘Replesalia’ que, accidentalmente, asesinan a un superior y deciden desertar para evitar un consejo de guerra. Los cinco, desertores con crisis evidentes de fidelidad y lealtad a un ideario imperial que les obliga a asesinar a civiles desarmados, se convierten en una unidad militar no oficial que luchará por preservar los ideales por los que se alistaron mientras se esconden de sus perseguidores. Por ejemplo, enfrentándose a un grupo de piratas del sector Shelsha enfundados en sus relucientes e inconfundibles armaduras blancas.
También las pesquisas de la Mano del Emperador Mara Jade la llevan hasta el sector Shelsha. Este personaje creado por Timothy Zahn para la trilogía de la Nueva República es aquí una joven sicaria del Emperador Palpatine, una aprendiz con mucho camino por delante pero dotada de unas habilidades sobrehumanas y el poder de la Fuerza, que aún no ha cruzado sus caminos con Luke Skywalker. Su futuro marido, por cierto. Su búsqueda tiene relación con los negocios turbios de algunos políticos y altos cargos gubernamentales que podrían vincularlos, además, a alguna célula rebelde… o a un grupo de piratas del sector Shelsha. Sí, también.
Y para cerrar los hilos argumentales de «Star Wars: Lealtad» que Timothy Zahn retuerce, cruza, separa y recupera con la habilidad de una tejedora es necesario mencionar un elemento que, aunque secundario, sobrevuela la novela y hace pequeñas pero significativas apariciones. Estamos hablando de Darth Vader, que muestra su desinterés por cualquier aspecto relativo a los acontecimientos de Shelsha y el desprecio por Mara Jade en cualquier ocasión, pues tiene sus propias preocupaciones tras la destrucción de la Estrella de la Muerte que le ha debilitado y le ha dejado en entredicho delante de su maestro. Y su principal preocupación tiene un nombre: Luke Skywalker.
Como conclusión, y como habitual reflexión final en las reseñas de libros de «Star Wars», señalaremos que la toda colección de cómics y novelas de «Star Wars» que publica Planeta DeAgostini es recomendable principalmente, por no decir exclusivamente, para los aficionados y seguidores de la saga cinematográfica creada por George Lucas, sobretodo para quienes siguen, conocen, valoran y aprecian las singulares aportaciones del Universo Expandido a la historia que nos presentó las películas ‘canónicas’, pero suele ser de poco interés para quienes ni siguen ni conocen «Star Wars» o se quedaron en las tres (o seis) películas para no profundizar más allá. Y en esta ocasión con mucho más motivo, puesto que todo el material que sale a la venta con el sello ‘Leyendas’ hace referencia a historias que han quedado excluidas del cánon oficial de la saga, y que estan al margen de lo que nos contarán a partir de ahora.
Dicho esto, «Star Wars: Lealtad» es una lectura muy entretenida, ideal para dejar pasar las horas estirado en la hamaca mientras el sol de media tarde se filtra entre los pinos. En realidad, de lo mejor que se ha publicado de «La Guerra de las Galaxias». Fresca, con ritmo, quizás nos cuenta una historia sin mucho interés y con villanos con poco gancho, pero que Timothy Zahn entrecruza y retuerce, jugando con las casualidades y las coincidencias, llevando al lector hasta donde pretende. Sí, quizás la palabra que mejor define esta novela es ‘entretenida’. Y eso ya es mucho.
Star Wars: Lealtad.
Autor: Timothy Zahn
Título original: Star Wars: Allegiance (Del Rey, 2007)
Traducción: Albert Agut Iglesias
Fecha de publicación: Abril de 2015
ISBN: 978-84-16308-49-1
Formato: 14×22,5cm. Rústica con solapas
Páginas: 424
Precio: 22,00 euros