Hoy nos toca reseñar “Seaguy“, la obra más experimental y surrealista del guionista de cómics escocés Grant Morrison, una historia con superhéroes y mascotas nada convencional.

Seaguy

Seaguy es un superhéroe solitario en un mundo perfecto e infantil que ha dejado obsoleta su profesión. Como compañía, Seaguy solo tiene un atún que flota y fuma puros y el destello azul de infinitas repeticiones de programas de televisión.
Cuando su ardiente deseo por correr aventuras lleva al joven marino a una búsqueda inesperada y épica surcando los siete mares y los siete cielos, pronto averigua que los asombrosos secretos del universo tienen un precio terrible.
En esta época de complacencia, dibujos animados sabihondos y autoridad omniscente, ¿merece la pena perderlo todo solo por descubrir qué es lo que está pasando?
Solo hay una manera de averiguarlo… ¡Adelante a toda máquina!

Cuando vemos la portada de “Seaguy“, la obra creada por Grant Morrison y Cameron Stewart en 2004 para el sello Vertigo de DC, y vemos a un tipo corriendo vestido con neopreno y acompañado por un salmón de rostro divertido y una especie de criatura chiclosa, con un fondo que simula un parque de atracciones, nos imaginamos que vamos a encontrar un cómic de humor absurdo y lleno de chistes. Nada más lejos de la realidad. No encontramos ante uno de los trabajos más surrealistas e imaginativos del escritor escocés, eso sí, ausente de humor, que si lo hay con cuentagotas, es muy negro.

Surrealista, psicodélica, camp, absurda… Todo puede decirse de “Seaguy” que toma como base el cómic de superhéroes y más concretamente “Crisis en Tierras Infinitas” la mega historia de DC que ordenó el universo DC. Grant Morrison crea su propia Crisis para explicar con un flashback que, tiempo atrás, los superhéroes de este mundo derrotaron a una entidad llamada el Antipadre. Ahora están sin empleo y matan su tiempo vacacional en el parque de atracciones de una peculiar ciudad costera. Allí nos encontramos a Seaguy al comienzo de esta historia, jugando con la muerte al ajedrez y acompañado de su sidekick Gordi, un atún con cara humana y un estilo cartoon en su concepción.

Por suerte la muerte es daltónica y siempre pierde la partida. No todo es perfecto en este idílico lugar donde los caballos hablan, ya que desde la luna llueven unos meteoritos muy peligrosos. Seaguy se recoge en su marinero hogar para ver el programa del omnipresente Mickey el Ojo, criatura que aparece en el parque de atracciones temático, lugar donde también acude Doc el Héroe, uno de los superhéroes más queridos antaño. La cosa se volverá aún más extraña cuando en uno de los refrescos que allí venden aparezca un ser llamado Xoo, de aspecto rosado y elástico. ¡La policía del lugar acudirá en busca de Xoo y dará comienzo la aventura!

En una entrevista Grant Morrison afirma que “Seaguy” es su “Watchmen“, al igual que todas sus obras. Alan Moore hizo uno y Grant Morrison hace uno cada semana. Morrison dice: “Para mí, el gran paso se dio cuando estaba al final del primer libro, y me di cuenta de que en realidad era una historia sobre una vida humana. Como saben, siempre prefiero hacer cosas que sean simbólicas en lugar de descarnadas y realistas. De repente me di cuenta del significado de estar frente a la Muerte, y la Muerte dice “Tu movimiento, Seaguy”. Algo así como nacer. Seaguy se veía deformado y como un feto: la forma en que Cameron lo dibujó en esos primeros números, es muy pálido, muy delgado, pero se llena a medida que avanza la serie. Todo era una vida humana compactada en 9 números. Eso es lo que lo hizo más grande para mí. El primero era una cosa estúpida y surrealista, pero luego se llenó de significado para mí“.

Seaguy” es una historia llena de simbolismo y de sorpresas que no esperas. Situaciones y escenarios que no ves venir. Algunos dirán que Morrison creó esta obra fumado, como dicen de Los Invisibles (otra locura del autor). No creo que esa sea la forma de crear este tipo de cómics, ya que el argumento fluye y, en su conjunto, cobra sentido. La primera miniserie, “Seaguy #1-3“,  es una joya que necesitaba una continuación. La segunda, “Seaguy: Slaves of Mickey Eye #1-3“, quizás no sea tan redonda, por secuencias realmente absurdas y fuera de toda lógica, como esa del toreo que recuerda los dibujos animados de Bugs Bunny. Con todo, la crítica al consumismo y la cultura global y el endogámico universo de los superhéroes, hace resaltar sus méritos por encima de sus fallos.

Seaguy” sobresale por el excelente trabajo a nivel gráfico del canadiense Cameron Stewart, conocido sobretodo por su trabajo en “Catwoman. Su dibujo es limpio y lleno de detalles en la primera serie de 2004. Para la segunda miniserie, de 2009, el estilo de dibujo cambia ligeramente, sobre todo en la caracterización del protagonista. No tiene que ser fácil ilustrar los guiones de Morrison, y Stewart logra a las mil maravillas captar todas las ideas locas del escocés.

ECC Ediciones compila las dos miniseries de “Seaguy” en un tomo en cartoné de la Biblioteca Grant Morrison y el sello Black Label, con las portadas y algún material adicional que consiste en una selección de páginas a tinta del dibujante.

Si eres fan de Morrison, aunque “Seaguy” es una obra menor dentro de su producción, te fascinará por su planteamiento y desarrollo…. ¡y por excelente dibujo!

Seaguy
Guion: Grant Morrison
Dibujo: Cameron Stewart
Color: Peter Doherty y Dave Stewart
Edición original: “Seaguy” núms. 1 a 3 y “Seaguy: Slaves of Mickey Eye” núms. 1 a 3
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 216
Precio: 25,00 euros