«All-Star Superman» es uno de esos tebeos que todo el mundo debería leer alguna vez, aunque no te guste Superman. Y sí, lo sé, el Hombre de Acero a veces parece demasiado perfecto, demasiado invulnerable, demasiado todo. Pero eso es justo lo que hace tan especial este cómic de Grant Morrison y Frank Quitely: consigue que te importe profundamente alguien que es, básicamente, un dios. Y lo hace sin dejar de ser un homenaje a todo lo que ha sido Superman desde su creación, pero también como una reflexión sobre lo que significa ser humano… o aspirar a serlo.
La obra maestra de Grant Morrison y Frank Quitely. Una locura descontrolada en el planeta Bizarro. Una ciudad embotellada que demuestra que nunca puedes volver a casa. Un sol viviente empeñado en destruir a la humanidad. Un mundo sin el Hombre de Acero. Doce trabajos imposibles y unos instantes para salvar la Tierra. Descubre una historia eterna fiel al personaje más grande de la Edad de Oro de los cómics.
Panini Cómics inaugura la línea DC Must-Have a lo grande, recopilando en un tomo con extras, la maravillosa «All-Star Superman«, miniserie de doce números que Frank Quitely y Grant Morrison nos trajeron desde 2006 (hasta octubre de 2008, que Roma no se construyó en dos días) y que formaba parte de la línea All Star DC Cómics. Una línea de breve recorrido que pretendía contar historias fuera continuidad y que contuvieran la esencia de los personajes de la editorial, contando con los mejores autores del momento. «Batman» fue recreado por Frank Miller y Jim Lee y «Superman» cayó en las manos de Grant Morrison y Frank Quitely, cuya propuesta había llamado la atención de los creadores de la línea.
El punto de partida es tan simple como demoledor: Superman se está muriendo. Lex Luthor ha conseguido, por fin, vencerle. Lo ha expuesto a una sobredosis de radiación solar, que lo vuelve más poderoso que nunca… pero también está descomponiendo sus células. Le quedan unos meses de vida. Y en lugar de esconderse o lamentarse, Superman decide pasar ese tiempo resolviendo todos los asuntos que ha dejado pendientes, ayudando a los que lo necesitan, construyendo su testamento emocional. Vamos, que le da por ser aún más Superman que de costumbre. Con esta premisa, Morrison estructura la serie en una especie de doce trabajos heroicos, cada número una historia que puede leerse por sí sola, pero que a la vez avanza el relato principal de su despedida. Y vaya viaje.
Uno de los mayores aciertos del cómic es cómo combina la grandilocuencia mitológica con lo íntimo y emocional. Hay ciencia ficción loca (los Superman del futuro, monstruos del sol, Bizarros que hablan como si fueran memes), pero también momentos de pura ternura, como esa escena en la que Superman consuela a una joven al borde del suicidio. Es un equilibrio que pocos guionistas dominan, pero Grant Morrison está en plena forma, y aquí encuentra la manera de hacer que lo increíble parezca natural y que lo más humano brille incluso en medio del delirio pulp más exagerado. Porque sí, este tebeo es muy pulp, pero sin ironía ni cinismo. Lo abraza con una sinceridad desarmante. Posiblemente sea el mejor trabajo del guionista hasta la fecha y eso que ha escrito maravillas a lo largo de su carrera.
Y luego está el dibujo de Frank Quitely. Su estilo puede echar para atrás a quien no esté acostumbrado: cuerpos raros, líneas algo sucias, expresiones que a veces rozan lo caricaturesco. Pero, una vez dentro, no hay salida. Quitely dibuja al Superman más sereno, más imponente, más compasivo que hayas visto. Su Superman sonríe. No con arrogancia, sino con calma, con bondad. Sus viñetas están llenas de detalles, sus composiciones juegan con el ritmo narrativo como si fueran música, y sus versiones de personajes como Lois Lane, Jimmy Olsen o incluso el propio Luthor son memorables. Hay páginas que podrías colgar en la pared sin pensártelo dos veces.
Uno de los grandes méritos del cómic es cómo reformula a Superman sin reescribirlo. No es un reinicio ni una versión oscura ni una historia que busca ser “más realista”. Al contrario, es Superman tal como es, con todo lo que eso implica: un tipo criado en Kansas que cree que lo correcto es ayudar a los demás, porque puede. Grant Morrison se apoya en la historia del personaje, en las décadas de mitología acumulada, y la destila en su forma más pura. Por eso no necesitas haber leído cientos de números anteriores: está todo lo esencial aquí. La infancia, Krypton, Smallville, el Daily Planet, Luthor, Lois, el Sol. Todo.
LexLuthor, por cierto, es fascinante en esta historia. Más que un villano con planes megalómanos, es el humano resentido que no soporta que exista alguien mejor que él. Su envidia es tan patética como trágica. Hay una escena brutal en la que, después de adquirir temporalmente los poderes de Superman, Luthor por fin “ve” lo que él ve. Y se derrumba. Porque se da cuenta de que siempre ha estado equivocado, de que nunca lo entendió. Es un momento potente, no porque redima a Luthor, sino porque nos muestra cuán pequeña es su visión del mundo frente a la de Superman.
Otro detalle que enamora es el tono de fábula. «All-Star Superman» parece un cuento, un mito moderno, un poema épico disfrazado de cómic de superhéroes. Hay una sensación de cierre, de círculo completo, que lo hace tremendamente satisfactorio. Es una historia sobre la muerte, sí, pero también sobre la vida, la esperanza, el legado. Y, de alguna manera, consigue que te vayas con una sonrisa, como ese Superman que flota en la superficie del Sol, reparando la maquinaria estelar, sabiendo que siempre habrá alguien que lo necesite.
Panini Cómics lo publica en su colección DC Must-Have, en cartoné, con papel de buena calidad y extras que redondean la experiencia, habituales en los Must-Have de Marvel Comics: Tras las cámaras, cronología, para saber más…. La edición respeta el color original de Jamie Grant, que es vital para el tono de la obra: brillante, cálido, casi etéreo en muchos pasajes. Además, se incluye material adicional como portadas y bocetos que permiten apreciar mejor el trabajo artístico que hay detrás de cada página. Como introducción, tenemos un texto de Xavi Sanz, colaborador de Panini Cómics (y ocasional colaborador de ViaNews), y otro de Chip Kidd, como él mismo se denomina, superfan.
En resumen, «All-Star Superman» no es solo uno de los mejores cómics de Superman; es uno de los mejores cómics de superhéroes que se han hecho. Punto. Tiene corazón, tiene ideas, tiene belleza. Puede emocionarte aunque no te importe Superman, y puede reconciliarte con él si llevabas años sin entender qué le ve la gente. Es un canto a lo mejor de nosotros, contado a través de alguien que no es uno de nosotros… pero que siempre ha querido serlo. Y lo logra. Como lector, acabas con el corazón un poco más lleno. Y eso, en los tiempos que corren, no es poca cosa.
All-Star Superman
Autores: Frank Quitely, Grant Morrison
Fecha de publicación: Junio de 2025
Edición original: All Star Superman 1-12
ISBN: 9791370130152
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 312
Precio: 23,75€











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja