En el mundo de Marvel Comics los mutantes son un reflejo de la realidad que viven hoy muchos inmigrantes en los EE.UU. de Donald Trump: odiados y temidos por sus vecinos, aunque se esfuerzan por integrarse, trabajar honradamente y vivir en paz, a veces llega el senador Robert Kelly de turno, un político intolerante que azuza las masas contra los mutantes, y provoca el conflicto. Y quien dice Robert Kelly dice William Stryker, Bolivar Trask, y tantos otros humanos dispuestos a destruir a los mutantes porqué los consideran una amenaza para su propia supervivencia.

Las amenazas se multiplican en el Reinado de X. Mientras Cable y sus aliados se acercan al misterio del bebé mutante desaparecido, un ajuste de cuentas fatídico está aún más próximo. Se revela el origen de los Hijos del Átomo: ¿quiénes son esta joven Patrulla-X bajo las máscaras? Mientras, una amenaza invisible anda suelta en la isla de Krakoa: sin ser vista, sin ser oída, sin ser detectada… salvo por Excalibur. En otro lugar, uno de los enemigos más mortales de la historia, y del futuro, de La Patrulla-X está conectado. Y cuando Mister Siniestro desaparece, ¿pueden los Infernales resolver el misterio?

Los mutantes de Marvel Comics son una clara alegoría de la lucha contra la discriminación racial estadounidense: un grupo de personas (mutantes en el caso de los cómics y personas de raza negra en el caso del mundo real) que luchan contra la discriminación y por ser reconocidos como iguales en una sociedad que los desprecia. Incluso podríamos establecer similitudes entre las acciones de Malcom X y Magneto o las de Martin Luther King y el Profesor X para afrontar el conflicto y resolverlo. Sin la menor duda, la idea original del guionista Stan Lee y el dibujante Jack Kirby buscaba esta idea.

Uno de los villanos más temibles de la Patrulla-X es Nimrod, al que conocimos por primera vez en la última página del «Uncanny X-Men #191» de marzo de 1985, y que es un centinela originario del futuro distópico de «Días del Futuro Pasado«. Sí, aquel mundo alternativo en el que casi todos los mutantes están muertos o encerrados en campos de concentración vigilados por los robóticos Centinelas creados por Bolivar Trask. El mundo que el infame Donald Trump y su corte de aduladores desearían si los mutantes existieran en realidad. Con el tiempo Nimrod se ha convertido en un antagonista recurrente empeñado en destruir los mutantes y Jonathan Hickman lo ha recuperado para su Era de Krakoa, posicionado en el tablero desde el primer número de «Potencias de X«. Pero, por supuesto, Nimrod no es la única amenaza de los mutantes durante esta etapa que nos retrata el aparente cénit de la civilización mutante, cuándo el homo superior ha establecido su lugar en el mundo de forma firme y con la isla de Krakoa consolidada como el reino de los mutantes en la Tierra.

En las páginas de «Reinado de X #8» se recopilan números de «Cable» (el décimo), «Children of the Atom» (el tercero), «Excalibur» (el vigésimo), «X-Men» (el vigésimo) y «Hellions» (el noveno y el décimo), en un tomo de ciento sesenta páginas publicado en formato Marvel Premiere por Panini Cómics donde los mutantes se enfrentarán a Nimrod, pero también a Malicia, a unos mutantes camorristas, a Mente Maestra o a Arcade, entre otros.

En «Cable #10: Depresión Primera Parte«, de Gerry Duggan y Phil Noto, el más joven del clan Summers sigue inquieto por la reaparición de su clon Dyscordia y empieza a valorar la posibilidad de recuperar a su versión alternativa adulta para resolver el asunto.

En «Hijos del Átomo #3: Invitados a una cena poco corriente«, de Vita Ayala y Paco Medina, regresan el grupo de jóvenes mutantes que han decidido vivir según sus reglas, fuera de la seguridad que ofrece a los de su raza la isla de Krakoa. En esta ocasión viviremos dos historias a la vez, en paralelo: una cena muy incómoda y el intento para escapar de una nave en llamas que se precipita contra la Tierra.

En «Excalibur #20: Tus amigos no te compadecerán«, de Tini Howard y Marcus To, conoceremos los orígenes de Malicia, la mutante intangible que, como un fantasma, es capaz de poseer a cualquier mutante. Es un peligro invisible que está suelto en la isla de Krakoa. Nadie lo ha visto, nadie lo ha oído, nadie lo ha detectado, pero alguien debe detenerla.

En «Patrulla-X #20: Amor Perdido«, de Jonathan Hickman y Francesco Mobili, Mística deberá viajar hasta la estación espacial de Orchis con un único objetivo: destruir a Nirmod antes de que la doctora Alia Gregor lo active. El premio por el éxito será que la mutante metamórfica podrá recuperar a Destino, la mujer a la que ama. El fracaso podría significar un grave problema para los mutantes de Krakoa.

Y en «Infernales #9 y #10: Funny Games«, de Zeb Wells y Stephen Segovia, el más disfuncional y caótico de los grupos mutantes deberá salir en busca de Mister Siniestro, que ha desaparecido misteriosamente. Detrás del asunto andan metidos Mente Maestra y Arcade, que esperan con los brazos abiertos a Kaos, Creahuérfanos, Nanny, Chico Salvaje, Mariposa Mental, Émpata y Greycrow para atraparlos y encerrarlos en sus propias fantasías.

Como siempre, esta nueva entrega de «Reinado de X» contiene una recopilación de historias distintas, protagonizadas por mutantes diferentes, algunos en solitario y otros en grupo, en un mismo tomo. Para la novena entrega tendremos a Drácula, el pasado de Émpata que regresa para saldar cuentas, un enfrentamiento entre Mariposa Mental y Betsy Braddock, historias de amor para Los Nuevos Mutantes y problemas para Factor-X, entre otras historias.

Reinado de X #8
Autores: Phil Noto, Stephen Segovia, Zeb Wells, Francesco Mobili, Jonathan Hickman, Paco Medina, Vita Ayala, Gerry Duggan, Marcus To, Tini Howard
Fecha de publicación: Diciembre de 2024
Edición original: Cable 10, Children of the Atom 3, Excalibur 20, X-Men 20, Hellions 9 y 10
ISBN: 9788410516281
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 160
Precio: 13,00 euros