He de confesar que me parece, como poco, muy presuntuoso titular el evento de la Era de Krakoa de Jonathan Hickman con el mismo nombre que el mejor crossover de la historia de Marvel Comics. Y más aún si no hay demonios, ni Madelyne Pryor como Reina Duende, ni Illyana Rasputin luchando por su alma, ni Rachel Grey vestida de novia, ni el Limbo, ni el Empire State Building diabólico, ni el demonio N’Astrih, ni nada parecido.
¡La culminación de la Etapa Hickman! Los gobernantes de Krakoa han jugado un peligroso juego con una peligrosa mujer. Ahora, van a arder por culpa de sus acciones. El cerebro de los mutantes, Jonathan Hickman, conduce sus planes a un punto culminante, junto a una increíble alineación de artistas que encabeza Valerio Schiti, mientras una mujer cumple su promesa de que Krakoa arda hasta los cimientos…
El primer «Inferno«, aquel cuyo nombre usa en vano Jonathan Hickman, fue la saga de Marvel Comics de 1989, orquestada por Chris Claremont, en la que culminaron un buen número de tramas argumentales desarrolladas durante años en la franquicia mutante. Todo ello aprovechando que Mister Siniestro se unía a N’Astirh, un demonio del Limbo, para desatar un auténtico infierno sobre la Tierra y que la Reina Duende en busca de venganza ponía a los mutantes frente a su apocalipsis. En la historia de los cómics de superhéroes, pocos títulos tienen tanto peso simbólico como «Inferno«. Para muchos lectores veteranos, es uno de los mejores, si no el mejor, eventos de la historia de Marvel Comics; de modo que podríamos llegar a sentir como una afrenta titular de la misma manera el canto del cisne de la Era de Krakoa de Jonathan Hickman.
Cuando en 2019 Jonathan Hickman irrumpió en la franquicia mutante con «Dinastía de X/Potencias de X«, los lectores recibieron su propuesta con los brazos abiertos. En un género acostumbrado a reinicios constantes, se llamen como se llamen, el guionista tejió una propuesta que no solo reorganizaba a la Patrulla-X y sus series hermanas, sino que convertía las colecciones mutantes en un complejo relato que mezclaba política, filosofía y cultura. La idea de las diez vidas de Moira MacTaggert, la que lo cambia todo y la que marcará el camino a seguir, le permitió convertir en realidad el sueño de una minoría históricamente maltratada. En la Era de Krakoa los mutantes se unen bajo el liderazgo único de Charles Xavier, que les ofrece un futuro próspero y pacífico en Krakoa en lugar de la utopía ficticia e inalcanzable por la que habían estado luchando hasta ahora, y que los humanos les han negado una y otra vez.
Dos años más tarde, «Inferno» llegó como el punto y final de Jonathan Hickman. Una miniserie de cuatro números que prometía quemar con todo lo que se había construido, como su título infernal evoca, y reconfigurar el escenario de la nación utópica que él mismo había creado. Así, aunque el título alude a la saga ochentera, aquí el infierno es simbólico: un descenso al averno cuando salen a la luz las traiciones y los secretos que corroían las raíces de la isla de Krakoa. Escrita por Jonathan Hickman, con el espectacular dibujo de Valerio Schiti, Stefano Caselli y R. B. Silva, y los colores de David Curiel, la miniserie dispone las piezas sobre el tablero mutante, algunas de ellas inesperadas, y hace saltar por los aires el status quo establecido hasta entonces.
Empieza con Mística, frustrada por las promesas incumplidas del Consejo Silencioso, que la había usado para sus propios fines. Ella decide entonces impulsar la resurrección de su amada, Destino, por su cuenta y riesgo. También reaparece Moira MacTaggert, una figura esencial de «Dinastía de X/Potencias de X» que llevaba tiempo sin asomar la cabeza en las colecciones mutantes, así como Nimrod, el cazador de mutantes definitivo, y Karima Shapandar, la Centinela Omega, que representan la amenaza tecnológica creciente de Orchis. En «Inferno» el interés ya no está en las batallas contra los Centinelas o contra Orchis, que también aparecen y tienen su dosis de protagonismo en varias escenas de acción espectaculares, sino en las intrigas palaciegas de un gobierno que comienza a resquebrajarse. Es, en resumen, una metáfora del desgaste de los proyectos colectivos.
Más que un final, «Inferno» es un cierre de etapa y el inicio de un segundo acto en Krakoa. Los secretos y las mentiras que salen a la luz en sus páginas sacuden la isla de los mutantes hasta los cimientos, manifiestan las grietas de la utopía y colocan a personajes como Emma Frost, Cifra, Mística o Destino en una posición muy diferente a la que tenían antes de abrir el tomo. Un cambio en los equilibrios de poder de Krakoa. Por supuesto, lo mismo ocurre con Magneto y Charles Xavier, que deberán lidiar con las consecuencias de sus actos.
En resumen, Jonathan Hickman cierra en «Inferno» muchos de los cabos sueltos que había dejado en «Dinastía de X/Potencias de X«, así como algunos que había dispuesto en los títulos posteriores, y tiende un puente hacia el futuro, dejando un escenario fértil para que otros lo exploren. No es un punto final, sino un punto y seguido. El guionista que revitalizó a los mutantes se despide sin dar un portazo. «Inferno» es, en resumen, el último servicio de Jonathan Hickman a la franquicia mutante antes de su espantada.
Inferno
Autores: Jonathan Hickman, R. B. Silva, Valerio Schiti, Stefano Caselli
Fecha de publicación: Julio de 2025ç
Edición original: Inferno #1-4
ISBN: 9791370130855
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 224
Precio: 20,00 euros











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