Hace más de un año desde que La Factoría de Ideas editó “Una oración por los que mueren” de Stewart O’Nan, una novela multipremiada que no debéis dejar pasar.

"Una oración por los que mueren" (Stewart O'Nan, La Factoría de Ideas)UNA ORACION POR LOS QUE MUEREN
STEWART O’NAN
LA FACTORIA DE IDEAS
Nº páginas: 224 pags 
Lengua: CASTELLANO 
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788498004618 
Nº Edición:1ª 
Año de edición:2009
Plaza edición: MADRID
Situada en Amistad, Wisconsin, justo después de la guerra civil norteamericana, esta historia nos cuenta la horrible epidemia que atenaza un pueblo con mandíbulas de miedo y muerte. Jacob Hansen, sheriff, enterrador y pastor de Amistad, no tarda en verse abrumado a pesar de persistir haciendo todo lo que puede. Pero Jacob no puede controlar la rápida expansión de la plaga, el pánico que se desata sobre Amistad o sus propios sentimientos de desesperación. Oscura, poética y escalofriante, Una oración por los que mueren nos hace reflexionar sobre si es posible ser un buen hombre en tiempos de locura.

Intrigante libro el que nos presenta LA FACTORIA DE IDEAS con “Una oración por los que mueren”. Escrito con un estilo que emula a las películas del oeste, el escritor Stewart O’Nan nos lleva a sufrir de  una manera abrumadora, la desolación, la impotencia y la desesperanza de la mano de Jacob Hansen, un personaje íntegro, con el que iremos sufriendo su decadencia hasta perder por completo el sentido de su existencia.

Nos encontramos en Amistad, un pueblo de Wisconsin, con sus habituales problemas y costumbres típicas que se tenía en esas localidades en ese momento histórico: pequeños enfrentamientos entre los vecinos por los pastos, las lindes, el escape de los animales de granja, cotilleos y aventuras varias, y ese eterno recordatorio del miedo que les infundó la tragedia que tuvieron que vivir durante los años de la Secesión.

Dentro de ese ambiente, el pueblo es presa de un virus que aparece como un fantasma de la nada, y comienza a generar un estado de desconcierto en el pueblo. Las muertes que empiezan a acontecer sin explicación, minan la moral de la gente, que intenta recurrir a sus creencias religiosas, o a sus costumbres, para combatir esa plaga que no pueden parar. En medio de todo ello se encuentra Jacob, un hombre bueno, un hombre realmente bueno que cree en la existencia de la parte positiva de todo aún habiendo pasado momentos muy duros durante la guerra. Un personaje que termina sufriendo en sus carnes el dolor de la pérdida, el desconsuelo de no poder ayudar a sus paisanos, y el desánimo de no encontrar una solución a la pesadilla que viven, y con quien terminaremos cayendo en un declive emocional que es, sin duda, lo mejor de la historia.

En realidad, con este libro nos adentramos en un terror diferente al habitual, más psicológico y a su vez clásico. Sentimos ese miedo a la enfermedad, a la desesperación por luchar contra un destino que no se puede cambiar, y terminamos sintiendo la misma angustia y pena que el protagonista. Y es que hay momentos en que flaqueamos igual que Jacob, y pensamos igual que él, gracias sobretodo a la excelente manera en que nos narra la historia O’Nan, y es que su estilo directo y embriagador, nos lleva  a meternos en la piel del protagonista de tal manera que, incluso en alguna ocasión, nos preguntamos cómo puede intentar mantener Jacob una fé que, similar a la de Job, es puesta a prueba de manera cruel y con unas consecuencias devastadoras.

PUNTUACIÓN: 7. ¿Seríamos capaces de aguantar y no caer en la locura ante un hecho inesperado que derrumbaría los pilares de nuestro mundo?