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Si ya es difícil encontrar películas sobre fútbol, lo es aún más hallarlas sobre fútbol femenino. Y no me refiero a la infame comedia «Las Ibéricas F.C.«, una película española castiza y machista de 1971, dirigida por Pedro Masó, sobre un equipo de balompié femenino españolazo, sino a películas solventes, con guiones sólidos e interpretaciones robustas. Hay bastantes documentales («Angel City«, sobre el club de fútbol creado por Natalie Portman; «Matildas«, sobre la selección femenina australiana; o «Tírala Alta«, sobre un equipo femenino de fútbol sala), pero los films se pueden contar con los dedos de una mano.
Seguramente, la más conocida de todas ellas es «Quiero ser como Beckham«, de la directora de origen indio Gurinder Chadha, que se convirtió en un referente para millones de niñas en todo el mundo que soñaban con jugar al fútbol, metiendo goles al machismo y llenando estadios de público enfervorecido. No tengo la menor duda de que Aitana Bonmatí, Alexia Putellas, Cata Coll o Claudia Pina vieron el filme en su momento y se sintieron inspiradas.
Protagonizada por Keira Knightley (un año antes de «Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra» y «Love Actually«), Parminder Nagra, Jonathan Rhys Meyers, Anupam Kher, Archie Panjabi y Juliet Stevenson, entre otros, «Quiero ser como Beckham» («Bend It Like Beckham«) nos cuenta la historia de Jess, una joven británica de raíces indias que desafía las presiones de su familia que pretende que siga las tradiciones hindúes, encuentre un marido y sea la esposa ideal al perseguir su sueño de convertirse en futbolista profesional. Quiere ser una gran jugadora de fútbol e imitar a su gran ídolo, David Beckham. Su único apoyo lo encontrará en Jules, otra chica con los mismos deseos, que la invita a formar parte de su equipo. El único punto de conflicto entre ambas será su interés amoroso común: el entrenador del equipo. A lo largo del filme, Jess se enfrentará a desafíos y prejuicios, pero su pasión por el fútbol la impulsará a superar las adversidades, romper con las expectativas culturales y alcanzar su sueño.
Además del fútbol femenino, que en el año 2002 apenas tenía repercusión y no había alcanzado la relevancia que tiene hoy, la película aborda temas como la identidad cultural y la igualdad de género. Es lógico que una comedia costumbrista inglesa como esta no evite tratar la realidad de su país; en este caso, mezcla fútbol y raíces culturales en un filme ambientado en un barrio de Londres con una fuerte presencia de la comunidad india del Punjab, que mantiene sus costumbres y formas de convivencia. Como en Billy Elliot, el joven bailarín que se veía obligado a romper cadenas y tradiciones, aquí es la joven hindú Jess Bhamra quien deberá forzar los límites de su familia y su entorno tradicional para ser la futbolista que sueña ser.
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Interestellar y La llegada son otros rollos, no tienen el ritmo de Project Salvation, son muy lentas y la primera…